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domingo, 25 de mayo de 2014
Once ideal de la Champions League 13-14
Se cierra una nueva UEFA Champions League que pasará a la historia como ''La Décima'' del Real Madrid, el primer equipo en pasar a las dos cifras de campeonatos, y conseguida tras un gran partido ante su rival ciudadano, el Atlético del Madrid de Diego Pablo Simeone, un Atlético histórico, que ganaba 1-0 en el 93 pero un imperial Sergio Ramos pondría el empate. Tras analizar los partidos del torneo, hemos confeccionado un once tipo que creemos que hace justicia al nivel mostrado por todos.
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Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
viernes, 23 de mayo de 2014
Es el momento idóneo
El Atético de Madrid se encuentra en una situación que, ni en el mejor de los casos, nunca habrian soñado hace solo 3 o 4 años. Atrás queda aquel proyecto fracasado a los mandos de Gregorio Manzano, que dio paso a la llegada de Diego Pablo Simeone al banquillo rojiblanco. El 'Cholo' cogió un equipo que se encontraba más cerca de los puestos de desceno que de los puetos europeos, los cuales eran el objetivo a principio de temporada, y que acaba de ser eliminado de la Copa por el Albacete. El resto ya es historia.
A la temporada siguiente, ya pudiendo hacer la pretemporada completa a su manera y después de ganar la Europa League al Atlhetic de Bilbao y la Supercopa de Europa al Chelsea. Esa temporada el equipo recibió una inyección de moral que le demostro a la afición colchonera que podían aspirar a todo lo que se propusieran. La temporada finalmente se saldo con el tercer puesto liguero, después de estar durante gran parte de la Liga por encima del Madrid, y ganándole la final de Copa del Rey a los blancos en el Santiago Bernabeu.
Esta temporada, ya con todo demostrado, eran considerados desde el principio candidatos a todas las competiciones en las que participaban. Con el lema de "partido a partido", el Atlético se ha mantenido en la zona alta de la tabla durante toda la competición liguera al mismo tiempo que iban superando rondas de Champions sin llamar demasiado la atención, hasta ahora. Tras ganar la Liga el pasado sabado ante el Barça, en el Camp Nou, en un partido que decidía el titulo, ahora, justo una semana después, se enfrentaran al Real Madrid en la final de la UEFA Champions League en Lisboa.
Coincidencia o no, el Atlético está en la final de la Champions justo cuando se cumplen 40 años de la única vez que disputaron una, aquella contra el Bayern de Beckenbauer, aquella en la que se vieron campeones, aquella que finalmente perdieron. Justo también, por desgracia así lo quiso el destino, están en la final el año en el que ha muerto Luis Aragonés, idolo de la afición colchonera y líder de aquel equipo, un equipo campeón para muchos rojiblancos.
Coincidencia o no, el Atlético está en la final de la Champions justo cuando se cumplen 40 años de la única vez que disputaron una, aquella contra el Bayern de Beckenbauer, aquella en la que se vieron campeones, aquella que finalmente perdieron. Justo también, por desgracia así lo quiso el destino, están en la final el año en el que ha muerto Luis Aragonés, idolo de la afición colchonera y líder de aquel equipo, un equipo campeón para muchos rojiblancos.
Hablando ya de actualidad dejando la historia de lado, y en plan previa seria, hay que recordar que Arda Turan, pese a haberse retirado lesionado del encuentro contra el Barcelona el pasado sabado, podrá jugar la final al tratarse de un simple golpe. El que todavía sigue siendo una incognita es Diego Costa. El delantero hispano-brasileño ha estado toda la semana en Bulgaria realizando tratamientos especiales, inyecciones de placenta de yegua, intentando recuperarse y estar listo a tiempo para disputar la final, encuentro que ningún jugador querría perderse.
Diego Costa, a día de hoy, continua siendo duda para el partido.
Diego Pablo Simeone no tiene más problemas, ya que el resto de la plantilla está disponible. El entrenador argentino podrá alinear a su once de gala, excepto Costa en caso de que no se recupere, por lo que el partido contará con los mejores jugadores por parte de las dos plantillas. Que comience el espectaculo!
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Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
jueves, 22 de mayo de 2014
De una lesión dependerá la alineación
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| Si no juega Benzema, Isco ocupará presumiblemente su lugar. |
Pues bien, ese mismo jugador está entre algodones y de ahí viene la duda de que en caso de que no juegue, quien le sustituirá. Partiendo de que en la final del próximo sábado el Real es el que tendrá la posesión del balón (en sus anteriores enfrentamientos el balón siempre fue para los blancos) lo esperable es que parta con un 4-3-3 que es el sistema que normalmente utiliza cuando sabe que tiene que llevar la iniciativa. Con Karim esta claro que jugaría la BBC arriba pero sin él la cosa cambia, y es ahí donde entra Isco Alarcón.
Con el Malagueño el equipo de Ancelotti podría pasar al 4-4-2 que utilizó contra el Bayern y Barcelona pero el problema radica en que ese sistema tendría inconvenientes a la hora de proponer con el balón.
Ese esquema dio unos frutos excelentes cuando el equipo merengue eligió salir a replegar, para recuperar y tener espacios contra equipos hechos para tener la posesión como único estilo. Con esta alineación y frente el equipo de Diego Pablo Simeone, el Real Madrid se vería frente un equipo replegado en su área, con Tiago(o Mario Suarez)-Gabi-Godín-Miranda despejando todo los centros laterales(una de sus mayores virtudes) y presumiblemente dándose contra un muro en el área contra el que ya muchos equipos no han podido derribar. Y es que apenas habría espacios para contraatacar por fuera(cosa que te obliga esta alineación) por lo cual necesitarían alguien dotado por dentro para hacer girar al equipo colchonero. Pocos esperamos el 4-4-2.
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| Con Isco desde el inicio, Ancelotti tiene muchas variables. |
Carlo Ancelotti dejó, parece que muy claro, que Illarramendi será el sustituto de Xabi Alonso en la final, por lo tanto se intuye un centro del campo formado por el mismo Asier, mas Modric y Di Maria de interiores. Pero ¿dónde metemos a Isco?. Esa es la cuestión que creo que muchos nos hacemos en caso de que no juegue Benzema. Si lo ubicamos de interior izquierdo Di María pasaría a ocupar una de las plazas del trío ofensivo con CR7 y Bale, pero... ¿en la izquierda o en la derecha? ¿Cómo se ubicarían el Portugués y el Galés?
Si por el contrario Isco juega arriba con Bale y Cristiano parece más claro que jugaría por la izquierda, desplazando así a Ronaldo por el centro. También podría haber la remota posibilidad de ubicarlo en una mediapunta o falso 9 con los otros dos arriba pero eso es algo difícil de imaginar sobretodo porque apenas a utilizado ese esquema el entrenador del equipo blanco.
| Pepe es quien peor lo tiene para llegar a la final, veremos si en las horas previas se confirma todo |
Baja casi segura también parece Pepe, pero es de esperar que Varane lo sustituya. Sin embargo Ancelotti dejó la puerta abierta en su última rueda de prensa que Coentrao podría ser suplente. Marcelo que no se lo ve últimamente muy fino podría ocupar el lateral izquierdo. El brasileño en estático ofrece más que el portugués, sin embargo la fiabilidad de Coentrao atrás muy pocos jugadores en el mundo la dan y si juega Isco de interior para cerrar posibles contras vendría mejor. Con la posibles bajas de Diego Costa y Arda Turan no sorprende que la opción de Marcelo este abierta. El Atlético de Madrid pierde mucho con ellos en ataque y es algo de lo que se podría beneficiar el Real.
Con o sin esas bajas, nos espera un enfrentamiento legendario en el que por primera vez en la historia dos clubs de la misma ciudad se enfrentan en la máxima competición continental. Unos buscan la ansiada décima después de 12 largos años y los otros reinar en Europa por primera vez en toda su historia. Solo queda esperar y disfrutar de la fiesta del fútbol español.
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sábado, 17 de mayo de 2014
El Sevilla alcanza la gloria y alarga la maldición benfiquista
Corría el año 1962 y un hombre llamado Béla Guttmann decía enfadado que el Benfica no ganaría otro título europeo en 100 años sin él en el cargo. Aquel hombre había sido y aún es el entrenador más exitoso de la historia de cualquier club portugués, y en un intento de conseguir un aumento de sueldo, obtuvo el despido immediato. Por aquel entonces, sus palabras enrabietadas no fueron tomadas en serio, pero 52 años después de aquella escena, y tras haber perdido hasta ocho finales en competiciones continentales, cualquier aficionado recuerda el nombre de un señor que, un día, decidió decir unas palabras que han quedado para la posteridad en las mentes de todos los benfiquistas. Y también, por qué no decirlo, de un Sevilla que puso la guinda a la temporada ganando la Europa League a los maldecidos, y que supo aprovechar al máximo sus posibilidades para alzarse con el trofeo, como ya hizo en anteriores eliminatorias en las que remontó contra Betis, Porto o Valencia, cuando, algo guiados por la suerte, obraron el milagro y se plantaron a Turín para alcanzar la gloria por tercera vez en su historia, juntándose así con los más grandes clubes de la historia del fútbol del viejo continente.
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| Onces del encuentro |
Pero el Sevilla no lo tuvo fácil, ni muchísimo menos. Delante tenía un gran equipo que, pese a llegar mermado por las bajas, partía para muchos como favorito para ganar la gran final. De hecho, fueron ellos quienes dominaron el partido más tiempo. El planteamiento de Jorge Jesús era bueno: formados en un 4-2-3-1 algo peculiar, intentaron presionar arriba para dificultar una salida de balón en la que Rakitic no tuvo demasiada participación debido a su avanzada posición en el campo e intentar robar rápido arriba para llegar con bastantes hombres al área contraria. Por ello, asentaron las bases en un improvisado doble pivote formado por Rúben Amorim y André Gomes, que intentaba suplir la baja de Enzo Pérez y donde el primero se mostraba más reservado y se metía entre los centrales para la salida de balón y el segundo se liberaba mucho más en ataque y subía con bastante frecuencia. En ambas bandas, aparecieron Gaitán y Sulejmani en detrimento de Markovic, que fue expulsado en la vuelta de las semifinales ante la Juventus. En este caso, ambos jugadores hicieron trabajo de presión sin balón y profundidad en ataque, por lo que se les pidió dominar toda su zona. En el centro de la ofensiva, aparecían como nos tienen habituados Lima y Rodrigo. El español se situó por detrás del brasileño, intentando crear espacio en la zona de tres cuartos, pero se vieron bastante anulados por parte de los centrales sevillistas, quienes estuvieron muy bien ordenados y atentos, y no dejaron espacios a los jugadores de ataque benfiquistas.
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| Ambos equipos cuando el Sevilla jugaba en posiciones atrasadas. Ésta era la tónica del partido. |
Más avanzados, aparecían dos jugadores más destructivos que constructivos, como son Carriço y M’Bia, lo que provocó bastantes dificultades en la salida y un rol mucho más box to box de Rakitic, lo que le desgastó bastante, aunque ciertamente no tuvo una actuación demasiado destacada. En bandas, buscaron la velocidad con Reyes y Vitolo para salir peligrosamente en contras y atacar a los laterales, que eran bastante ofensivos, y arriba estuvo, como de costumbre, Carlos Bacca.
Pero la posesión del partido y específicamente durante la primera parte no estuvo tan desigualada. De hecho, las estadísticas nos indican que los portugueses tuvieron el balón solo en el 52% de los minutos jugados, lo que puede sorprender, pero lo cierto es que las águilas rojas tuvieron más ideas con la pelota controlada que los nervionenses, y supieron llevar la iniciativa bastante bien para incomodar con asiduidad a la defensa rival. Ahí estuvo espléndido Nico Pareja. El que para mí fue el mejor jugador del partido consiguió anular la peligrosa dupla que formaron los dos Rodrigos, ya fuese yendo al corte o esperando a que se superasen todas las líneas para quedarse como último hombre y salir entonces al cruce. En ambos casos, se compenetró a la perfección con Fazio, y ambos pudieron repeler muchas de las aproximaciones de los jugadores encarnados a la portería de Beto, cosa que aupó a sus compañeros para coger confianza de cara a lo que vino de partido.
En todo caso, lo que se le recriminó a los blanquirrojos durante el partido fue su planitud a la hora de jugar el balón. A la hora de tener el control, solo manejaron el esférico los dos centrales, muy horizontalmente, hasta que encontraban un espacio -siempre por delante de los mediocentros, es decir, que se saltaban algunas líneas- para enviar un balón allí. Pero era entonces cuando los contrincantes robaban rápido y salían a la contra con muchos hombres, buscando los espacios a la espalda de la defensa andaluza.
Al principio de la segunda parte, el partido siguió igual, o incluso se decantó aún más hacia el bando benfiquista. Los lisboetas tuvieron un par de ocasiones muy claras en los primeros cinco minutos, que de no ser otra vez del buen cierre de espacios de Pareja, hubieran cambiado el transcurso del encuentro. Pero no lo hicieron, y después de desviar las ofensivas del rival, el Sevilla se creció y se proyectó más valiente hacia la portería contraria. Lo consiguieron alguna vez, pero en ninguna de ellas estuvieron lo suficientemente acertados como para inquietar excesivamente a Oblak, y el resultado no se movió.
Tampoco lo hizo demasiado el banquillo: en los segundos 45 minutos, solo ingresó al campo Marko Marin, quien tuvo una actuación testimonial, ya que tan solo jugó 26 minutos, pues fue cambiado antes de que acabase la primera mitad de la prórroga. Pero en estos instantes con el alemán en el campo, vimos algo bastante destacable: se colocó como mediapunta, igual que Rakitic, y dejó el extremo izquierdo, que hasta entonces ocupaba Reyes, vacío. Lo que buscó Emery con esto fue encontrar superioridad en el centro del ataque, para después buscar la banda derecha, donde estaba un Vitolo que se sacrificó mucho durante todo el enfrentamiento. Otra opción fue dejar la banda izquierda solitaria para después atacarla con alguien del medio y crear equilibrio en ataque, desconcertando a la defensa rival.
La táctica no convenció a Unai y volvió a sacar a Marin. En su lugar entró Gameiro, lo que provocó un cambio en la formación: el equipo pasó de formar un 4-2-3-1 con el inciso que comentábamos antes a colocarse en un 4-2-2-2 bastante claro. Escoltando a dos puntas como Bacca y el francés, estaban Vitolo y Rakitic, que cayó un poco a banda, para después internarse desde allí y volver a buscar la espalda de los medios.
Exactamente lo mismo hizo el Benfica: entró un delantero centro como Cardozo en lugar de Siqueira, que estaba actuando como lateral izquierdo. Esto hizo que Maxi Pereira volviera a retrasar su posición, que Rodrigo cayera a banda izquierda y que se pasara a jugar con dos referencias: Lima y Cardozo, quedando así un 4-2-2-2, en el que posteriormente apareció Cavaleiro en lugar de Nico Gaitán para crear más desequilibrio en los últimos metros, lo que intentó contrastar el Sevilla colocando un doble lateral, como ya había hecho su contrincante en la primera mitad, ya que Vitolo se fue del campo para dar entrada a Diogo Figueiras, que muchas veces forma parte de la línea defensiva. Pero desde mi punto de vista, Jorge Jesús erró en el cambio, ya que fue 2 minutos antes de los penaltis, y Nico Gaitán es un seguro desde los once metros. En todo caso, al final, los dos equipos parecían dar por válida la tanda de penaltis, al igual que habían hecho al final de los 90 minutos, cuando ninguno de los dos quiso arriesgar y los dos entrenadores pensaban ya en la prórroga.
Y se llegó a los penaltis. El partido acabó en penaltis, lo que para muchos es una lotería, pero en lo que juegan muchos factores. Y la tanda acabó como todos sabemos: Beto paró dos veces y volvió a ser decisivo para su equipo. Ningún jugador sevillista falló en su deber y acabaron extasiados de alegría. Se habían convertido en campeones. Habían obrado algo inesperado cuando se clasificaron como octavos para una competición que parecía entonces muy difícil. Tocaban la gloria. Otra vez. Y desde quién sabe dónde, un hombre llamado Béla sonreía y pensaba que esto, con él, no pasaba.
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| Los gráficos nos muestran que el Benfica tuvo mucha más participación en área contraria que el Sevilla. |
Al principio de la segunda parte, el partido siguió igual, o incluso se decantó aún más hacia el bando benfiquista. Los lisboetas tuvieron un par de ocasiones muy claras en los primeros cinco minutos, que de no ser otra vez del buen cierre de espacios de Pareja, hubieran cambiado el transcurso del encuentro. Pero no lo hicieron, y después de desviar las ofensivas del rival, el Sevilla se creció y se proyectó más valiente hacia la portería contraria. Lo consiguieron alguna vez, pero en ninguna de ellas estuvieron lo suficientemente acertados como para inquietar excesivamente a Oblak, y el resultado no se movió.
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| El Benfica robó mucho y en campo contrario, lo que les permitió salir a la contra con peligro y pillar desprevenida a la defensa del Sevilla. |
Tampoco lo hizo demasiado el banquillo: en los segundos 45 minutos, solo ingresó al campo Marko Marin, quien tuvo una actuación testimonial, ya que tan solo jugó 26 minutos, pues fue cambiado antes de que acabase la primera mitad de la prórroga. Pero en estos instantes con el alemán en el campo, vimos algo bastante destacable: se colocó como mediapunta, igual que Rakitic, y dejó el extremo izquierdo, que hasta entonces ocupaba Reyes, vacío. Lo que buscó Emery con esto fue encontrar superioridad en el centro del ataque, para después buscar la banda derecha, donde estaba un Vitolo que se sacrificó mucho durante todo el enfrentamiento. Otra opción fue dejar la banda izquierda solitaria para después atacarla con alguien del medio y crear equilibrio en ataque, desconcertando a la defensa rival.
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| Una de las claves del Sevilla con Marin fue ésta. No le gustó a Emery, y volvió a cambiar. |
La táctica no convenció a Unai y volvió a sacar a Marin. En su lugar entró Gameiro, lo que provocó un cambio en la formación: el equipo pasó de formar un 4-2-3-1 con el inciso que comentábamos antes a colocarse en un 4-2-2-2 bastante claro. Escoltando a dos puntas como Bacca y el francés, estaban Vitolo y Rakitic, que cayó un poco a banda, para después internarse desde allí y volver a buscar la espalda de los medios.
Exactamente lo mismo hizo el Benfica: entró un delantero centro como Cardozo en lugar de Siqueira, que estaba actuando como lateral izquierdo. Esto hizo que Maxi Pereira volviera a retrasar su posición, que Rodrigo cayera a banda izquierda y que se pasara a jugar con dos referencias: Lima y Cardozo, quedando así un 4-2-2-2, en el que posteriormente apareció Cavaleiro en lugar de Nico Gaitán para crear más desequilibrio en los últimos metros, lo que intentó contrastar el Sevilla colocando un doble lateral, como ya había hecho su contrincante en la primera mitad, ya que Vitolo se fue del campo para dar entrada a Diogo Figueiras, que muchas veces forma parte de la línea defensiva. Pero desde mi punto de vista, Jorge Jesús erró en el cambio, ya que fue 2 minutos antes de los penaltis, y Nico Gaitán es un seguro desde los once metros. En todo caso, al final, los dos equipos parecían dar por válida la tanda de penaltis, al igual que habían hecho al final de los 90 minutos, cuando ninguno de los dos quiso arriesgar y los dos entrenadores pensaban ya en la prórroga.
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| Así acabaron el partido ambos conjuntos. |
Y se llegó a los penaltis. El partido acabó en penaltis, lo que para muchos es una lotería, pero en lo que juegan muchos factores. Y la tanda acabó como todos sabemos: Beto paró dos veces y volvió a ser decisivo para su equipo. Ningún jugador sevillista falló en su deber y acabaron extasiados de alegría. Se habían convertido en campeones. Habían obrado algo inesperado cuando se clasificaron como octavos para una competición que parecía entonces muy difícil. Tocaban la gloria. Otra vez. Y desde quién sabe dónde, un hombre llamado Béla sonreía y pensaba que esto, con él, no pasaba.
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viernes, 2 de mayo de 2014
A Turin por el Turia
El Valencia lo hizo (casi) todo bien para poder pasar a la final en Turín. Tras una extraordinaria primera parte en la que en 28 minutos ya había logrado lo más difícil, empatar la eliminatoria con goles de Feghouli y Beto en propia puerta, y conseguir superarla con un gol de Mathieu a la salida de un córner, llegó el momento culmen del sevillismo, ese momento en el que en las películas para nuestro actor se para el tiempo y llega a escuchar el silencio, ese momento en el que Stephane Mbia logró marcar un testarazo que bien vale un pase a la final de la UEFA Europa League. Mbia saltó para llevar a su equipo a la final y de paso tocar el cielo de Valencia.
PIZZI VOLVIÓ A ACERTAR EN SU PLANTEAMIENTO
El entrenador argentino introdujo variantes obligadas debido a la sanción de Paco Alcacer, teniendo que apostar por un 4-4-2 con Jonas y Vargas como puntas móviles para así volver loca a la defensa del Sevilla. Keita obtuvo un rol fundamenta también a la hora de fijar a Mbia (mediocentro con más llegada del doble pivote de Emery) y así dificultar la salida de balón tanto por interior como por las bandas, esto llevó a un acusado abuso del pelotazo que llevó a la nada más absoluta al equipo visitante y a la máxima efectividad de los de Pizzi que transformaron dos de tres ocasiones que tuvieron en la primera mitad. Por la parte de Parejo, aportó una magnífica distribución de pelota y no se arrugó a la hora de mostrar sus facultades defensivas; en él residió quizás el desequilibrio hacia la parte sevillista de la eliminatoria, pues a partir de su cambio el equipo de Nervión comenzó a tener más la pelota y por tanto a crear algo de más sensación de peligro.
El Sevilla defendía en campo propio, y para nada esto dificultaba la salida de balón de los laterales chés, que predominantemente buscaban centros a la cabeza de los dos arietes, teniendo como gran ejemplo el gol en propia puerta de Beto, que llegó tras un centro de Bernat que golpeó en el larguero y el portugués la introdujo en la portería.
Con las bandas para los laterales, Pizzi decidió hiperpoblar el juego interior, metiendo y dándole libertad a los dos hombres de banda, Pablo Piatti y Soufiane Feghouli, para así desbordar en trabajo al pivote sevillista y crear así superioridad numérica por los costados. Así llegó el primero de los goles valencianistas, con una gran pared entre Vargas y Feghouli que este último se encargó de transformar con cierta fortuna al golpear en un contrario. El gol de Mathieu llegó tras un córner en el francés logró adelantarse a la zaga visitante y hacer el gol a quemarropa.
EMERY ESPECULÓ Y SE EQUIVOCÓ
El Sevilla salió con su once de gala y con el planteamiento esperado, defensa en campo propio para la posterior contra rápida, balones largos o suerte en alguna jugada a balón parado. El conjunto sevillano cedió en su totalidad el balón a los de Juan Antonio Pizzi, y solo se dedicaban a vascular para poder esperar algún fallo de los de Mestalla, pero no fue así. El equipo rojo se equivocó, puesto que en apenas diez minutos los centrales locales ya habían aprendido como acabar con aquel tipo de juego directo, y además los locales no perdieron ni un solo balón en su propio campo.
Navarro fue titular en detrimento del ofensivo Alberto Moreno, puesto que parecía preveer Emery que por ahí vendrían sus males de cabeza, en este caso con el nombre de Feghouli y de Joao Pereira, puesto que Reyes pasado un tiempo no podía llevar los compases defensivos. Por la otra banda también generó peligro el Valencia, con Bernat y en menor medida con Piatti, pero Vitolo y Coke supieron en gran parte del partido tapar los espacios para que estos buscaran a Parejo o Keita en el centro.
Cabe destacar el doble agujero generado entre la delantera y el doble pivote (el más grande de los dos agujeros), y por otra parte entre el doble pivote y la defensa (que se solucionó con el paso del tiempo), este último agujero llevó a que se generara la ocasión del primer gol valencianista. El Sevilla tuvo una ocasión que pudo cambiar el devenir del partido, un paradón de Diego Alves a Reyes que tras pase de Bacca de tacón se dormía en los laureles a la hora de definir. El Sevilla no presionó, el Sevilla ni atacaba ni defendía.
FINAL AGÓNICO
Emery no sabía que hacer, y la afición sevillista se extrañó al ver los cambios improductivos que hacía: Gameiro por Bacca, Marin por Reyes y Alberto Moreno por Navarro. Todos esos cambios eran jugadores de la misma posición para renovar y darle aire al equipo por el lado en el que más se estaba sufriendo y así también aprovechar para darle algo más de ofensivo al equipo.
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| Así terminaron ambos conjuntos el encuentro |
Parecían cambios calificables como tontos, pero parecían surtir efecto. Alberto Moreno sirvió para empujar desde atrás al equipo (de sus botas nació el famoso saque de banda) y añadirle un plus de ataque a su equipo aprovechando junto al canario Vitolo los constantes huecos surgidos de la subida de Joao Pereira; Marin jugó por dentro para asociarse con Vitolo y Rakitic; Gameiro se aprovechó de los movimientos de estos últimos pudiendo llegar a meter en una ocasión.
A que el conjunto blanquirrojo atacara y tuviera la pelota más contribuyeron los cambios de Pizzi con Barragan por Jonas para cerrar la banda de Alberto Moreno, y Javi Fuego por Parejo para contener el juego interior generado por Vitolo, Rakitic y Marin, perdiendo así un distribuidor que estaba haciendo hasta el momento un gran partido en su faceta defensiva.
Llegó el minuto 90 y tras ingentes pérdidas de tiempos con lesiones y varios balones en el terreno de juego, el árbitro añadió cinco minutos de los cuales el cuarto iba a ser el fatídico para los valencianistas y el maravilloso para los sevillistas, con un saque de banda de Coke que prolongado por Fede Fazio logró rematar como si de un martillo se tratase su cabeza Stephane Mbia. Gran eliminatoria la que nos han brindado ambos equipos y como diría Boskov "fútbol es fútbol". Ahora le espera al Sevilla en la final a un Benfica con grandes posibilidades de conseguir el póker de títulos, sin Markovic, Enzo Pérez ni Salvio, y con la maldición de Bela Guttmann
Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
jueves, 1 de mayo de 2014
Simeone encontró el fallo en la defensa blue
El sueño del Atlético de Madrid se veía encarecido tras el 0-0 de la ida en el Vicente Calderón. Un planteamiento defensivo de Mourinho dejaba ambas porterías sin goles, por lo que tendríamos que esperar al encuentro de la vuelta en Stamford Bridge para conocer al segundo finalista tras el Real Madrid. Pocos o nadie habían ganado en el campo londinense por lo que incluso anotar un gol se hacía un tanto difícil. La felicidad de los blues se había visto ampliada tras la victoria en Anfield y por ello su momento de forma era mejor que nunca, con opción a dos títulos. Mourinho sabía que los tres años anteriores se había apeado de la competición en las semifinales, y tenía la obligación de llegar esta temporada a la final.
Nadie podía pensar que con el transcurso del encuentro todo pareciese tan fácil como finalmente terminó siendo. El Chelsea se hechó atrás incluso cuando necesitaba anotar para pasar la eliminatoria, cosa que le conllevó muchas críticas a Mourinho. La calidad de los colchoneros y la frialdad de Arda Turán y de Adrián le dieron un triunfo al Atlético de Madrid que pasará a la historia del fútbol. Una victoria que cuarenta años después mete al conjunto colchonero en una final de la Champions League, en una final en la que se enfrentarán dos españoles, los dos representantes madrileños.
Analizando los onces nos damos cuenta de las intenciones de cada uno. A Mourinho le gustó el planteamiento de la ida, un equipo serio y contundente. Con Azpilicueta, Ivanovic y Ashley Cole en un mismo equipo podemos pensar o en una defensa de cinco y en Azpilicueta en el centro del campo, pues bien, durante el partido le vimos en ambas posiciones. En ataque tenía más libertad que el serbio para adelantar su línea y en defensa se colocaba cerrando una defensa de cinco o de seis incluso con el retroceso de David Luiz, que acompañó a Ramires en el centro del campo. Por delante tres balas, Hazard, que volvía tras lesión, William y Torres, que anotaría el único tanto blue.
El Cholo Simeone sorprendió dando entrada a Adrián de nuevo, que acabaría siendo clave en el transcurso del encuentro anotando el gol del empate. La portería y la defensa eran las de siempre. Sorprende un dato, y es que en el último partido antes de la llegada de el Cholo, frente al Albacete en Copa, la defensa del Atlético fue la misma que la que se ha metido en la final de la Champions League, sorprendente. Arda y Koke completaban un centro del campo en el que acompañaban a Mario Suárez y Tiago, hombre que puso la calma en el partido. Diego Costa no estuvo del todo acertado pero hizo el 1-2 de penalti.
El partido arrancó sin un dominador claro. El Chelsea no salía como en El Calderón, por lo menos en los primeros minutos. Los blues iniciaban la presión arriba con Torres presionando la salida de balón de los centrales. Azpilicueta adelantaba la posición para hacer de extremo y William se iba al centro. El Atlético avanzaba poco a poco y el Chelsea reculaba. El doble pivote formado por David Luiz y Ramires aguantaba la línea hasta que se encerraba atrás. En ese momento el Atlético no combinaba, al igual que en la ida. Parecía que al Chelsea le estaba saliendo bien el planteamiento, y así fue, en los primero minutos el Atlético no logró crear exesivo peligro, el Chelsea era serio y no dejaba huecos.
Pasaban los minutos y no había casi ocasiones, pero el Chelsea comenzaba a recordar al que jugó la ida en Madrid. Llegamos a la media hora con 0-0 y ya veíamos al Chelsea encerrado atrás. El mismo planteamiento de Mourinho para la ida y para el encuentro frente al Liverpool. En la imagen vemos el esquema 6-3-1 que se forma en defensa. La defensa de cuatro se centra en el área y los dos extremos, Azpilicueta y Hazard retrasan su posición para hacer de laterales. William se queda en el centro con Ramires, y David Luiz que hacía de pivote defensivo, le podemos ver en ocasiones incluso entre Terry y Cahill, aunque pocas veces, ya que Mourinho le prefería por delante de ambos para las transiciones en tres cuartos.
En una de estas llegó el 1-0 con una jugada que el Atlético no se esperaba. William logra darle el balón a Azpilicueta que sin saber cómo se planta en la línea de fondo y la pone al punto de penalti rasa para que apareciese el ex del Atlético de Madrid, Fernando Torres, que sólo tiene que golpear el balón donde no llegaría Courtois. Era el 1-0, el planteamiento de Mourinho parecía que funcionaba. A partir de ahí el Chelsea se hechó definitivamente atrás. Pero cuando nadie se lo esperaba llegaría el empate de los rojiblancos. Os los mostramos en las dos siguientes imágenes. Tras recibir Arda en banda izquierda, se la da a Tiago que está en la frontal solo. El portugués ve a Juanfran que se desmarca a la espalda de Hazard y logra poner el balón al área pequeña. El balón pasa por delante de tres defensores que no la tocan y Adrián la empuja al fondo de la red. Era el 1-1 con el que se llegaba al descanso.
Comenzaba el segundo tiempo y en nada se decidió el partido. El 1-2 llegaría tras un claro penalti de Eto'o. El camerunés pareció novato en una jugada en la que el Chelsea perdería casi todas las opciones. Diego Costa no fallaría y haría el 1-2. Al Chelsea le quedaba bastante tiempo de reacción, pero los problemas defensivos que mostró el equipo londinense le hicieron sucumbir ante las ofensivas colchoneras. De nuevo Juanfran cabalgaría la banda para poner un centro preciso al punto de penalti, donde aparecería el turco Arda Turan que remataba solo al larguero, pero con tanta suerte que le caería a él mismo el esférico para empujarla sin oposición. Era el 1-3 que reflejaba el marcador de Stamford Bridge. Mourinho no se lo creía, el púbico tampoco.
Mourinho terminó con todo en el campo. Entraron Schürrle, Demba Ba y Eto'o para reforzar la ofensiva blue. El Chelsea necesitaba tres goles para pasar a la final, era misión casi imposible para los de Mourinho. El Atlético replegaba muy bien y el Chelsea no tenía casi espacios. Sosa, el ''Cebolla'' y Raúl García esperaban para salir a la contra e intentar hacer daño a una defensa muy arriba del Chelsea. Azpilicueta y Ashley Cole subían demasiado, pero el momento lo requería. A Mourinho se le escapaba la Champions y sobre el minuto 80 parecía que el portugués felicitaba al Cholo por su partido. El Chelsea se estrellaba una y otra vez contra la portería de Courtois que tuvo dos o tres ocasiones claras en las que sacó de algún apuro al conjunto español.
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| El Chelsea fue con todo en los últimos minutos. Al Atlético esperaba para salir a la contra con sus velocistas. |
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Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
Road to Lisbon
El Madrid empezó sabiendo que si jugaba con la primera mitad del Bernabéu se iba para casa. Por ello, el italiano le quedó bien claro a sus jugadores que en el inicio del partido había que presionar arriba, asfixiar al Bayern, no dejarle sacar la pelota jugada, y si se la dan a Neuer, intentar que se líe. Salieron con un 4-4-2 muy claro. Igual que en la ida y el partido contra el Barcelona en la final de Copa del Rey. Con ello Ancelotti consigue un equipo trabajador, dos medios centros que presionen y dos interiores que ayuden al equipo en defensa y aprovechen su velocidad para salir a la contra. Además los laterales suben sin miedo a atacar, pero teniendo en cuenta que delante si la perdían tenían a Robben y Ribery. Al técnico merengue le salió todo a pedir de boca, los primeros treinta minutos del equipo blanco fueron para enmarcar.
Cuando el Bayern sacaba el balón desde atrás, los dos
de arriba iban a los centrales, mientras que los cuatro
de atrás buscaban a los laterales y los medios.
Por su parte, Pep, planteó el partido de vuelta igual que el de ida. Un calco. 4-3-3, con los laterales jugando largo para crear aún mayor superioridad en el centro del campo. Para Guardiola, la mejor defensa es tener el balón, por ello no se preocupó de guardar las espaldas ante las cabalgas de Bale, Di María, Ronaldo y Benzema. Únicamente los centrales, se convirtieron en la sombra de Bale y Ronaldo en las contras. Esta fue una de las principales razones por las que encajó cuatro y se libró de otros tantos. Dante y Boateng son menos veloces que los extremos blancos. Pero Pep contaba con que entre el dominio de la bola, el ambiente del Allianz y las ocasiones que acabarían llegando, se conseguiría el ansiado pase a la final de Lisboa. Cuando el Madrid sacaba el balón, presionaban, y esto siempre funciona. Pues no funcionó, por la simple razón de que los blancos no tenían la bola. Cuando la conseguían salían a la contra como flechas y eso por mucha presión que ejerza el equipo contrario, como dijo el mismísimo Guardiola, "Ellos siempre corren más". El Bayern no defendía. Sólo atacaba y en estático. Faltaba profundidad arriba.
El Bayern ataca en estático, mientras que el Madrid
defiende con ocho tras la bola y sube a la contra con
cuatro y, a veces, con cinco al sumarse Modric.
Los goles llegaron por diferentes caminos. Los dos primeros, de cabeza, a balón parado. Y con el mismo autor firmandolo, Sergio Ramos. El cuarto, también a balón parado. En este caso una falta directa que coló Ronaldo por debajo de la barrera del Bayern. Pero el tercero fue una obra de arte. Otra magnífica contra del equipo de Carletto. Cuatro galgos corriendo hacia arriba con el único objetivo de colar la pelota en la red. Ribery jugaba atrás tras hacerse un lío en banda y estar rodeado por tres del Madrid. Esta presión hizo que Bale recuperase el balón, tocase para Di María, este abre a Benzema en la otra banda que toca al medio para el galés, y por último se la da a Cristiano que la mete por el palo corto de Neuer. Doce segundos. Sólo doce segundos es lo que tardó en robar la pelota, llegar de un área a otra y meterla en la portería alemana.
El Madrid consigue un cuatro para tres tras
una pérdida de Ribery. La defensa del Bayern
está descolocada, Kroos baja a ayudar, Dante
va a banda a cerrar y esto hace que Boateng
se quede solo con Bale y Cristiano.
Un 0-4 que hace que el equipo blanco se meta doce años después en una final de Champions. Nada más y nada menos que contra el Atlético de Madrid. La primera final en la que se enfrentan dos equipos de la misma ciudad. ¿Arderán los árboles en Lisboa?
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Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
viernes, 25 de abril de 2014
El camino a Lisboa pasa por el Allianz
Si en el sorteo podíamos pronosticar cuál sería el partido de todos los partidos, sería este Real Madrid - Bayern de Münich. El que más Ligas de Campeones ha ganado frente al actual campeón. La vuelta de Guardiola al Bernábeu donde aun no había perdido y la racha de Ancelotti que no había perdido frente a los alemanes. Había muchas ganas de ver este partido simplemente por ver la revancha que los blancos se tomarían ante la derrota en la misma eliminatoria de hace dos años, en la que los dirigidos por entonces por Mourinho cayeron en los penaltis. Las miradas estaban puestas en el Santiago Bernabéu para ver el primer asalto de lo que sería y será el último paso para la final de Lisboa.
La ocasión de ganar la ''Décima'' está ahí todos los años pero tras el partido de la ida está más cerca que nunca. Los tres años anteriores el Real Madrid había perdido los partidos de la ida, pero en esta ocasión no fue así. Los de Ancelotti no eran favoritos en las apuestas, un Bayern pletórico, campeón de liga y con la opción de optar al triplete -al igual que los blancos- se presentaba en Madrid imponiendo respeto. Guardiola sabía que era obligatorio anotar un gol, Ancelotti tenía claro que debía dejar la portería a cero para llegar con opciones a la vuelta. El 7-0 al Barcelona de la temporada pasada estaba en las mentes de todos los madridistas.
Ancelotti sabía lo que se jugaba, y tenía claro que Bale y Cristiano no estaban al cien por cien. Finalmente, el italiano optó por dar la titularidad al portugués dejando en el banquillo al galés. Ancelotti lo tenía claro, formar una línea de cuatro en el centro del campo para tapar las ofensivas bávaras era crucial. Juntó a Isco, Xabi Alonso, Modric y Di María en el centro del campo. El partido de los cuatro fue muy bueno, sobre todo, y como últimamente, de Di María. El argentino ahora mismo está a otro nivel. Guardiola se guardó a Götze y a Müller para los últimos minutos. Esta decisión fue muy criticada al final del partido por los medios alemanes. Con Lahm en el centro del campo, Rafinha fue el elegido para el lateral, pero a mitad de partido Guardiola le retiró tras su mala participación, Coentrao le superó con mucha facilidad, sobre todo en el gol.
El Bayern salió a tener la posesión y a dominar el encuentro. El Real Madrid se dedicó a esperar atrás en los primeros minutos del partido. El público se empezaba a impacientar porque veía que el Madrid no salía de su campo. Como vemos en la siguiente imagen, los blancos defendían con un claro 4-4-2. Cristiano y Benzema inicaban la presión a la zaga alemana para intentar robar y salir a la contra, la única opción del Madrid a lo largo del partido. Isco y Di María fueron claves en las recuperaciones de los de Ancelotti. El Bayern tocaba y tocaba en la frontal pero no llegaba a nada.
El Real Madrid de Ancelotti estaba empezando a recordar a aquel Madrid que salía goleado ante el Barcelona de Guardiola. Un Madrid encerrado y un Barcelona tocando en la frontal y mareando a los blancos. Pero en este partido sería diferente. El Bayern no llegaba y el Madrid hacía daño en las contras. Los velocistas blancos aprovechaban los fallos en los pases del rival para salir a la contra. Cristiano y Benzema salían por las bandas e Isco o Di María se internaban esperando a que los laterales se incorporaran o a que Modric encontrase un hueco para meter un balón. En esas llegaría el primer gol. Pase de Cristiano a la espalda de Coentrao tras una contra perfecta. El portugués logra ponerla donde ni los centrales ni Neuer llegan para que Benzema hiciese el 1-0.
Con el 1-0 se llegaría al descanso, pero la segunda mitad arrancaría de forma distinta a la primera. Los de Ancelotti empezaron a ver que podían plantar cara a los bávaros que no acababan de encontrarse a gusto en el Bernabéu. Los blancos dieron un paso hacia adelante, moviendo a todo el equipo un poco más arriba para presionar en campo contrario al Bayern, algo que en la primera mitad no había hecho. Isco y Di María abrieron el campo y tanto Coentrao como Carvajal empezaron a tener más protagonismo. Ambos protagonizaron uno de los mejores partidos que se les recuerdan. Cuando tuvieron que robar lo hicieron perfectamente, cerrando a dos de los mejores extremos del mundo. Ni Robben ni Ribéry desbordaron a los laterales blancos en todo el partido. Cristiano tuvo varias ocasiones pero no tuvo su día, no estaba al cien por cien. Benzema apareció poco pero apareció, al igual que Isco que no fue de los mejores pero se notó su presencia en el campo con varias conducciones y robos importantes.
Guardiola movió ficha y metió en el campo a Müller y Götze para intentar resolver los problemas ofensivos del Bayern. Lahm volvió al lateral derecho tras la marcha de Rafinha. El bayern pasaba a un 4-1-4-1 con el que terminó el partido. Ancelotti sacó al campo a Bale para dar aun más velocidad a las salidas del Madrid. La entrada de Illarramendi dio más contundencia a la defensa del los blancos. Pepe acabó el partido tocado y acabó saliendo del campo ovacionado tras dejarse la piel en el campo, Varane le sustituiría. El portugués está siendo clave en los éxitos de los blancos y se está convirtiendo en uno de los ídolos de la afición. Mourinho decía que Varane le había superado, pero parece que el portugués le ha vuelto a superar.
El Bayern lo intentaba una y otra vez. En los últimos minutos los alemanes tuvieron ocasiones claras e incluso reclamaron un penalti claro de Xabi Alonso sobre Müller que viendo la repetición quedaba claro que no era. Guardiola sabía que las críticas iban a ser muy grandes, sobre todo las de sus propios directivos. Los contragolpes ganaban a la posesión, algo insólito hace años. En Alemania gusta el fútbol del Dortmund, pero no el del Bayern -mencionaba Guardiola tras el partido-. Palabras duras para su propio juego.
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| Así terminaron ambos conjuntos el encuentro. |
Se llegaría con 1-0 al final del encuentro. El Madrid daba así un paso al frente en el sueño de la décima, un paso importante ya que tomaban ventaja y sobre todo, dejaron su portería a cero ante uno de los equipos más goleadores de Europa. Ahora y más que nunca el Real Madrid debe ser cauto y no confiarse. Ante el Dortmund lo hicieron y casi quedan eliminados. En Münich habrá un infierno como bien decía Rummenigge. El martes sabremos quién de los dos será el primer finalista de la UEFA Champions League.
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El Sevilla toma ventaja
Gran partido de UEFA Europa League el vivido en el Ramón Sánchez Pizjuán, con dos equipos españoles que ofrecieron un grato espectáculo para cualquier futbolero. Nos encontramos un Sevilla cauto al que le costó tener el balón en los primeros treinta minutos, tomando el control cuando Rakitic se acercó al doble pivote; por otro lado vimos a un Valencia intenso en los primeros treinta minutos, con ganas de tener el balón y con pocas ocasiones (una de Paco Alcacer), aunque se desató en la segunda mitad y quizás mereció un gol.
EL AUTOMECANISMO VALENCIANISTA
El Valencia mostró un mecanismo muy inteligente y a la par difícil de dar continuidad durante todo el partido por el gran desgaste que esta hacía suponer. El Sevilla implantó un 4-2-3-1 con un doble pivote formado por Mbia y Carriço, jugadores a los que le cuesta sacar mucho la pelota, convirtiéndose por ello esencial las bandas.
Paco Alcacer y Vargas (primera línea de presión che) hacían que el mediocentro sevillista estuviera muy lejos de Rakitic para que estuvieran pendientes de ellos, dificultando así el hecho de sacar el balón jugado por parte de los de Emery. Ese retraso del mediocentro hacía que los interiores rojiblancos se introducieran en la zona interior para poder conectar así de manera algo más óptima con el creativo Ivan Rakitic, pero no fue así, puesto que al retrasarse la línea de delanteros valencianista también se retrasó el mediocentro (Keita y Parejo), dejando así inactivos no solo a Rakitic, sino por ende a Bacca.
El ataque del Sevilla se basaba únicamente en ponerle centros a Bacca, neutralizados por Mathieu, al igual que el ataque del equipo del levante español, pero con Fazio neutralizando todos los balones a Vargas y Alcacer.
EMERY RECTIFICÓ Y LE SALIÓ A LA PERFECCIÓN
Emery cambió la táctica para ceder el balón a los de Pizzi y jugar bastante replegados, defendiendo en su propio campo. El Valencia así consiguió tomar oxígeno y mover la pelota de un lado a otro, teniendo como protagonistas a los laterales (Joao y Bernat), a los que cuando les llegaba el balón se les complicaba atacar, puesto que Vitolo y Reyes ejercían una gran presión en esa zona. El Valencia no atacaba, pero tampoco atacaba el Sevilla, y se antojaba decisiva la efectividad.
Ante la negativa de ataque de los laterales chés, los jugadores de ataque sevillista se reactivaron (con un gran Vitolo) y hacían combinaciones rápidas a la contra que siempre terminaba en ocasión clara de gol. El Sevilla se iba asentando en el partido, y Keita y Parejo perdían el protagonismo que habían tenido unos minutos antes.
Con grandes transiciones, llegó el gol del Sevilla en fuera de juego, un gol de Mbia que está cuajando unos últimos partidos. Tres minutos más tarde, el partido se le ponía de cara aún mas a los locales con un golazo de Bacca salido de una gran pared con el canario Machín. Tuvo unas cuantas ocasiones de gol a balón parado el argentino Fede Fazio que no se llegaron a concretar.
GAYÁ CAMBIA EL PESO DEL PARTIDO
Con el cambio de Gayá por Bernat, el cansancio de Reyes y el poco peso defensivo de un Diogo que tuvo que verse asistido en todo momento por un gran Pareja, el equipo de Pizzi se volcó en la banda izquierda, generando así ocasiones de gol de Jonas o Vargas en dos ocasiones (una de ellas al larguero).
Paco Alcacer no terminó de entrar en el partido, y terminó el Valencia acosando al Sevilla. Así mismo estuvo cerca de cerrar prácticamente la eliminatoria en el último minuto, en una jugada a balón parado que remató Iborra y que estuvo cerca de terminar en gol.
A pesar del 2-0, relativa ventaja para el Sevilla FC de cara a la vuelta aunque no está nada perdido por el Valencia. Nos espera un Mestalla motivador para un Valencia que se juega la temporada y un Sevilla que está cerca de certificar una gran campaña. Emoción a flor de piel para el partido de este jueves, aunque ambos tienen dos citas bastante importantes, el Valencia se la jugará contra el líder de la liga que viene con una gran inercia ganadora y el Sevilla se jugará entrar en Champions League ante un Athletic complicado de ganar en su campo.
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miércoles, 23 de abril de 2014
La pizarra de Mourinho funcionó
Tras años de espera, en el Vicente Calderón se volvió a ver una semifinal de la UEFA Champions League. La cita no podía atraer más. La vuelta de Mourinho a España era una de las claves de la eliminatoria. El portugués no tenía ganas de salir perjudicado de la cita europea y lo consiguió. La movilización alrededor del conjunto colchonero no podía ser mejor. No eran los favoritos al no tener la experiencia suficiente en la competición, pero viendo lo que esta temporada están haciendo, se les debió de considerar favoritos. Atlético de Madrid frente a Chelsea, el Cholo frente a Mourinho, se pudo pedir más?
Al final del partido los espectadores se quedaron con ganas de más. Un 0-0 en una semifinal no es lo que nadie esperaba. Mourinho planteó un partido muy defensivo pero que conllevaba un desgaste extraordinario que mermaría a la zaga blue con el paso de los minutos, mientras que el Cholo Simeone salió como siempre, a ganar el partido desde el primero minuto, con largas posesiones y esperando un fallo en la defensa del Chelsea, un fallo que no encontraron.
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| Onces del encuentro |
El Cholo Simeone tenía varias opciones para el once, pero el argentino optó por la defensa habitual que tan buenos resultados le ha dado, un doble pivote formado por Mario Suárez y Gabi, aunque en las horas previas se hablaba de que Tiago podría entrar en el once, aunque al final fue Mario quien acabó siendo titular. Por delante, una línea de tres formada por Koke, Raúl García y Diego, aunque por las circunstancias, el brasileño acababa cayendo a banda y el ex de Osasuna ocupando la posición de Diego Costa para rematar los balones colgados por los laterales.
Mourinho sabía a lo que venía, a no perder, y lo consiguió con una defensa inmejorable. El portugués, ante las bajas de Ivanovic y Hazard, optó por cambiar de lateral a Azpilicueta, jugando así en su posición natural, el lateral derecho, y dando la titularidad a Ashley Cole. Como bien hacía en el Real Madrid, el portugués optó por un central como centrocampista, juntando así a David Luiz y a Obi Mikel en el centro del campo, poniendo por delante a Lampard, con William y Ramires como extremos y con Torres en punta.
El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.
El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.
El Atlético de Madrid tuvo varias ocasiones a lo largo del partido, pero acabó atascándose en la zona de creación de juego. El Cholo se desesperaba en la banda ante las acometidas de su equipo que no se acababan de transformar. Como veremos en la siguiente imagen, el Atlético de Madrid llegaba a tres cuartos de campo y se atascaba. La presión de David Luiz y Lampard impedía a los del Cholo avanzar, y como Mourinho quería, los balones acababan en ambas bandas para que tanto Filipe Luis como Juanfran colgasen balones a Diego Costa y Raúl García. Como es normal, ante la altura y el número de defensores del Chelsea, éstos evitaban el gol e intentaban lanzar la contra. Esta situación se dio durante todo el partido. Mourinho buscaba esto y lo consiguó. El portugués juntaba muchos jugadores en el área por lo que cualquier disparo o centro era interceptado por un jugador blue.
No cabe duda de que el planteamiento de Mourinho no fue el más adecuado para la práctica del fútbol. A nadie le gusta ver un equipo encerrado los noventa minutos rechazando balones y saliendo a la contra, pero no hay que dejar de alabar que hacerlo durante tanto tiempo y que te salga bien es prácticamente imposible, y el Chelsea lo consiguió. Como vemos en la siguiente imagen, el Chelsea defiende con un 4-5-1 que se acaba convirtiendo en un 6-3-1 según retrocede la defensa blue. Azpilicueta y Ashley Cole se juntan con Terry y Cahill por el centro y dejan a Ramires y William que retrocedan y hagan el trabajo de laterales. Los brasileños estuvieron bastante serios en los minutos que jugaron, siendo así de los mejores del partido. Obi Mikel se posicionaba por delante de los centrales, llegando en ocasiones ponerse entre ellos, pasando a un claro 7-2-1. David Luiz y Lampard continuaban la presión iniciada por Torres.
Los ataques del Chelsea se convertían en algo imposible. Las veces que los blues lograban sacar el balón jugado de su campo, el esférico le caía a Torres para que él solo tuviera que enfrentarse a toda la defensa del Atlético de Madrid. En varias ocasiones, el español lograba hacerlo y crear ocasiones, incluso lograba sacar alguna falta peligrosa en la frontal. Torres esperaba las subidas de William y Ramires por las bandas y el apoyo de Lampard para jugar el balón, pero las órdenes de Mourinho eran claras, no había que arriesgarse, y el Chelsea no lo hizo, en el momento de recuperar el balón casi nadie subía y el Atlético, ante un número superior de jugadores se lograba hacer con el balón.
El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.
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| Así terminaron ambos conjuntos el encuentro, con un claro 6-2-2, Mourinho metió un atacante más para intentar ayudar a Torres en las contras |
El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.
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martes, 22 de abril de 2014
Ancelotti ve al Bayern como favorito
Todo esta preparado para el siguiente cruce de Champions , el Santiago Bernabeu ya ha puesto en alza las banderas llenas de estrellas, los nervios de la afición están a flor de piel, y la ciudad calienta para ver el espectáculo.
El equipo llega con la moral por las nubes, en un muy buen momento de forma e incluso contentos por no ser los favoritos para la eliminatoria, y es que así, es cuando el Real Madrid de Ancelotti juega mejor. Necesitan no llevar las riendas del partido, sabiendo que lo previsible, es que el Bayern intente dominar la posesión de balón, como ya hacen cada partido los jugadores ordenados por Pep.
¿Qué fútbol intentara jugar el Real Madrid?
Sabemos que este año el Real Madrid es un equipo moldeable y preparado para cualquier tipo de partido, es un equipo que maneja la pelota cuando sus rivales quieren, y que crean contras como ningún otro equipo en el mundo. Debiendo presionar la salida del del balón a los Bávaros, y dando ese arreón inicial que suelen dar los de Ancelotti.
¿Jugara Cristiano Ronaldo?
Esta pregunta solo puede contestarla el Mister y se sabe que el Portugués quiere salir de inicio, pero esto acabará con el gran momento de forma en el que esta Isco, un jugador que queda totalmente apartado del equipo cuando Ancelotti dispone de todos sus jugadores. Esto perjudica la salida del balón del equipo merengue, la salida del equipo se ve trabada cuando no juega el 23. Modric esta temporada, esta siendo uno de los mejores del equipo, y le da mucha variedad al juego del equipo, pero bajo mi punto de vista no tiene la llegada y sutileza que Isco nos muestra en el momento de llegar al área.
¿Qué debe cuidar el Real Madrid?
Como ya Pep sabe, el Madrid tiene un grave problema, y son las espaldas de sus dos laterales. No esta siendo precisamente un buen año para ellos, Marcelo, Coentrao, Arbeloa , incluso Carvajal que es de los únicos que se salva tienen problemas para guardar sus espaldas.
Queda garantizado el espectáculo absoluto, y la noche del miércoles sabemos que serán muchos los aficionados que se roerán sus uñas para saciar los nervios, suerte para los Españoles.
Queda garantizado el espectáculo absoluto, y la noche del miércoles sabemos que serán muchos los aficionados que se roerán sus uñas para saciar los nervios, suerte para los Españoles.
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Garra e intensidad en un duelo de titanes
Esta no es una semana cualquiera para el aficionado al fútbol. La mayor competición de Europa a nivel de clubes vuelve en forma de dos partidazos que empezarán a decidir estas semifinales de la Champions League, y que enfrentarán a cuatro grandes equipos que han merecido tener este privilegio. Estos son, como todos sabemos, Chelsea, Atlético, Real Madrid y Bayern. Y hoy, en El Tiralíneas, analizamos como llegan los dos equipos que se enfrentarán en el primer partido de los dos que se disputarán: el Calderón se vestirá de gala para presenciar un choque de trenes entre colchoneros y blues.
Los dos conjuntos llegan al encuentro de dos maneras muy diferentes. Los españoles siguen con la moral por las nubes como en toda esta temporada, después de conseguir una trabajada victoria contra el Elche que les mantiene en lo más alto de la tabla y que les catapulta hacia la consecución de la décima liga de su historia. Por otra parte, los de José Mourinho vieron como muchas de las opciones que tenían para ganar la Premier se desvanecían por culpa de una sorprendente derrota ante el colista, el Sunderland. Así pues, pese a que son muchos los que dan a los londinenses como favoritos para pasar a la final de Lisboa, está claro que son los de Simeone los que llegan más motivados, aunque nunca se puede dudar de la capacidad del entrenador portugués del Chelsea para estimular a sus jugadores en partidos como éste.
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| Esta imagen se repetirá en unas horas. 'Cholo' y 'Mou' se verán las caras otra vez, pero ésta será la más trascendente. |
En clave planteamientos, la baja más importante en ambos equipos es la de Samuel Eto’o. El camerunés no ha viajado a Madrid por problemas físicos y tendrá que ser reemplazado por alguno de sus compañeros. Se manejan hasta tres posibles recambios: Torres, que volvería a jugar en su antigua casa, Demba Ba, que está en un estado de forma excepcional y ya salvó a su equipo en los cuartos ante el PSG, y Schürrle, que daría una enorme verticalidad y movilidad al equipo en un partido en el que lo necesitarán debido a la buena defensa rojiblanca. Esta última opción dependerá de cómo llegue Hazard. El extremo belga, que seguramente es el mejor jugador de la plantilla, es la gran duda para el partido a causa de una lesión en el gemelo, por lo que ahora mismo es una incógnita su participación. En caso de no llegar, la alternativa más lógica para Mourinho sería poner a Schürrle y Willian por bandas con Oscar en el medio, por lo que se perdería la posibilidad de ver al alemán como referencia, cosa que ya hemos visto en ocasiones anteriores. Además, tampoco dispondrán de su lateral derecho titular, Ivanovic, que cumple ciclo de tarjetas, por lo que se espera que David Luiz se sitúe en la posición del serbio, ya que actualmente Ashley Cole no tiene ritmo de competición, dejando como mediocentros a Ramires y Lampard, ya que aparte, como ya es conocido desde hace tiempo, Matic no puede jugar la Champions con su equipo, ya que ya la jugó con el Benfica.
En clave rojiblanca no hay ninguna baja importante. El ‘Cholo’ podrá contar por fin con todos sus efectivos, por lo que alineará un once de gala para sacar un buen resultado de cara al partido de vuelta.
De este modo, esperamos que estos dos equipos nos regalen un espectáculo en toda regla, ya que, pese a ser considerados bastante defensivos y de un juego poco vistoso, está claro que son dos de los mejores del mundo. Lo que se espera es que asistiremos a un enfrentamiento que se disputará con muchísima intensidad y trabajo, y que seguramente se decidirá por el rendimiento físico de ambos. Además, viviremos muchos duelos interesantes: el primero estará en las dos porterías. El Atlético de Madrid sí podrá contar finalmente con su guardameta Courtois, propiedad del Chelsea, mientras que los blues tendrán a uno de los mejores porteros de los últimos tiempos: Petr Cech. Aparte de esto, también veremos enfrentamientos en el medio del campo como el que nos depararán Gabi y Oscar, en el que el primero tirará de garra y coraje y el segundo de calidad y fantasía, u otros como el de los dos centrales brasileños, Miranda y David Luiz –aunque éste se prevé que sea lateral-, en el que puede ser un acto de reivindicación de ambos de cara al seleccionador Scolari.
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| Posibles onces del encuentro |
Por último, un dato que favorece a los intereses de los colchoneros, y es que su equipo no ha perdido nunca en casa ante un rival inglés en competiciones europeas: cinco victorias y cuatro empates es el balance después de nueve partidos disputados. ¿Serán capaces los discípulos de Mourinho de romper esta estadística? ¿O los de Simeone los derrotarán también a ellos para llegar a Lisboa?
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Fútbol como vida, fútbol como afición. Actualmente cursando Segundo de Bachillerato en Asturias. Haciendo peridismo deportivo en los ratos libres. Soy redactor de fútbol internacional en VAVEL, escribo para la revista El Rincón del Esférico y dirijo la web de analistas de fútbol internacional El Tiralíneas. Fanático de la Fiorentina, del Sporting de Gijón y de Gremio de Porto Alegre. Completa parcialidad con el resto de equipos. Ninguna liga preferida, lo que me permite ver todo por igual.Contacto: algado23@gmail.com
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