Mostrando entradas con la etiqueta Benzemá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benzemá. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de marzo de 2014

Once ideal de la jornada premundialista

Último intento para deslumbrar a los seleccionadores antes del Mundial. Así se presentaba la jornada premundialista, en la que hemos visto exhibiciones de equipos aspirantes al título como la anfitriona Brasil o Portugal, duelos por todo lo alto como el Francia 2-0 Holanda o el España 1-0 Italia, incluso el Alemania 1-0 Chile, en el que los sudamericanos lograron desesperar al conjunto de Löw, aunque finalmente acabó perdiendo. Esta jornada nos ha dejado las dudas de Inglaterra, que como últimamente sufrió bastante para lograr el triunfo ante Dinamarca, o la remontada de Ecuador ante Australia, que, tras ir ganando 3-0, se dejó llevar y acabó perdiendo 3-4. Muchos jugadores destacados, pero no todos pueden estar juntos en un once inicial. Con todo esto, hemos confortado el once que nosotros creemos que es el más adecuado, pero siempre aceptamos vuestras opiniones.

soccerway.com


Costel Pantilimon: Para nosotros, el portero de la jornada. Sí que es verdad que no ha habido muchos porteros destacados esta jornada, pero el partido del rumano, aun jugando solamente los últimos 45 minutos, fue espectacular. Logró dejar la portería a cero ante toda una Argentina, que con jugadores como Messi, Di María, Agüero o Higuaín, no logró perforar la portería del guardameta suplente del Manchester City.

Florin Gardos: Segundo y último jugador rumano en nuestro once. Era obligatoria añadirle a nuestra lista ya que el partido defensivo de la selección rumana fue tremendo. El central del Steaua últimamente está a gran nivel, y lo demostró defendiendo a los cracks argentinos, acción digna de mencionar en nuestro once de la jornada.

Raphaël Varane: Lo decía Mourinho hace nada, '' Varane es ahora mismo el mejor central del mundo''. Quizá es muy exagerado decir eso, pero no anda muy alejado. Ante los holandeses fue de los mejores, pero en las noticias siempre se destacan a los jugadores de tres cuartos hacia delante, que queramos que no, son los que acaban decidiendo los partidos. El central del Madrid anuló el ataque naranja, y poco a poco se hace con la titularidad en los onces de Deschamps.

Gary Cahil: Inglaterra no brilló ante Dinamarca, pero a parte del autor del gol, Sturridge, y de la gran actuación de Lallana, el central del Chelsea fue uno de los destacados para nosotros. No es fácil detener a la delantera danesa, y menos cuando el equipo se inclina hacia arriba, dejando descubierta la parte defensiva. Cahill tuvo varias actuaciones a lo largo del encuentro dignas de admirar.


Gökhan Inler: Partidazo del centrocampista del Napoli ante una Croacia que empató el partido hasta en dos ocasiones. El crack de Suiza fue Drmic, pero en el centro del campo brilló Inler. Movió al equipo con tranquilidad, y se aceleraba cuando lo tenía que hacer. En definitiva, partidazo del suizo, que se consolida como uno de los grandes centrocampistas del mundo.

Blaise Matuidi:  Partido tras partido, el jugador del PSG demuestra su calidad y el por qué de que el PSG le fichara. Junto a Cabaye y Pogba formó un trivote inexpugnable, que anuló completamente la zona de creación de Holanda. Para colmo, anotó el 2-0 con un auténtico golazo de los que suele hacer su compañero Ibrahimovic.

Óscar: Partidazo del mediapunta brasileño que guió a Brasil a la goleada ante una pobre Sudáfrica. Aunque jugó solamente la mitad del encuentro, le valió para anotar un golazo y aparecer en muchas ocasiones con peligro en la portería de Williams. Mourinho estará contento ante el nivel que últimamente está mostrando el joven brasileño.


Cristiano Ronaldo: Qué decir de la estrella portuguesa. Ante Camerún tenía la oportunidad de romper el récord de goles con los lusos, y lo hizo. Anotó dos goles y como siempre, fue el mejor del equipo. Los africanos no supieron como pararle.

Pedro: Aunque con el Barcelona no acaba de ver la titularidad, el canario cada vez lo es más en la selección española. Nueva exhibición del culé, esta vez ante la azurra. Volvió loco a Criscito, y además de anotar el gol de la victoria, tuvo 2-3 jugadas más en las que pudo marcar algún tanto más. Prandelli no supo como detenerle y por su banda vinieron las jugadas más peligrosas.

Daniel Sturridge: El delantero del Liverpool decidió el duelo ante Dinamarca. El Chelsea se empieza a arrepentir de no tenerle junto a ellos, ya que junto a Luis Suárez, forma una de las parejas del año. Tras un centro de Lallana, puso el 1-0 ya al final del encuentro, y dio la victoria a los de Hodgson.

Karim Benzema: El encuentro ante Holanda era su oportunidad de reivindicarse ante su público, un público que quedó satisfecho ante su actuación. Su primer tanto llegó tras una gran volea que el joven guardameta holandés, Cillesen, no pudo atajar. 81 minutos le valieron para salir obacionado del Stade de France.


  • Quisieron entrar pero no pudieron: Está bien mencionar a quienes merecían estar en el once pero no pudieron, y en este apartado podemos mencionar a Neymar, que se salió ante Sudáfrica, Mertens, que fue el mejor de Bélgica ante Costa de Marfil, Liechtsteiner, que no tuvo rival en la banda diestra del Suiza-Croacia, Pogba, que se salió ante Holanda, Vargas que tuvo la más clara ante Alemania, Thiago, que fue un pilar básico español ante Italia, y Fernandinho, que anotó un golazo y anuló la zona de creación sudafricana.

jueves, 27 de febrero de 2014

Cristiano, Bale, Benzemá,... y Keller?


Se puede decir que el Madrid comenzó el partido con respeto, sabiendo bien dónde iba a jugar y por qué. El dónde estaba claro. Alemania, Veltins Arena, Gelsenkirchen. El lugar estaba claro, pero quizá imponía más el nombre de la competición, la Champions League, ida de los octavos de final. Y sí, el Madrid sabía su historia en el país germano, una historia de derrotas, pero la que quizá más escuece es la más reciente, la de Dortmund. Pero no estoy aquí para recordaros eso, aunque no estaría mal, sino que toca hablar de la actualidad, de la goleada del Real Madrid al un Schalke 04 que no se presentó al partido, o sí, bueno, ya veremos que depara este artículo.


Un 1-6 aparenta una superioridad aplastante, y en este encuentro no va a ser diferente. Yo en particular me esperaba un Schalke aguerrido, con las ideas claras, pero me encontré con un Schalke que parecía haber ganado ya la Champions, y que el enfrentamiento ante el Madrid era un simple trámite. Hablemos de los onces. Del esquema táctico del Real Madrid hay poco que decir. La defensa titular, el portero de las competiciones con eliminatorias, un gran pivote escoltado por dos interiores que ahora mismo son de los mejores del mundo, y tres hombres en punta de los que no merece la pena decir nada, simplemente admirar su juego mientras lo mantengan. En el Schalke yo me esperaba a Goretzka en vez de Draxler en la banda izquierda alemana, para encontrar una sorpresa por si las cosas iban apretadas, pero Keller decidió no ponerle, aunque no hubiesen cambiado las cosas. Lo más destacado del conjunto alemán, por lo menos para mí, volvió a ser la posición de Prince, de nuevo como medio centro, donde ni él rinde, ni Neustädter rinde a su lado. Keller quiere a Meyer, pero también quiere al ghanés, y las dos cosas en un 4-2-3-1 es imposible.

sharemytactics.com

En un principio, parecía que el Schalke podía adelantarse en el marcador y tomar la iniciativa, sobre todo buscando la espalda a Marcelo, quien estuvo muy desprotegido a lo largo del partido por Di María. De nuevo, en esos primeros minutos, vimos muchos problemas blancos en los centros laterales, algo que los alemanes no supieron aprovechar. Muchos problemas para Carvajal, que sigue dejando dudas en la faceta defensiva. De repente, como un aleteo de una mariposa en cualquier lugar del mundo que acaba provocando un huracán, se le fue el partido al Schalke. En un suspiro el Madrid se puso 0-2, primero, con un balón entre líneas que tras ser rebotado por la zaga alemana le cae a Benzemá, que define como le corresponde, con la clase de los arietes franceses, y más tarde, un golazo del galés, con un slalon prodigioso, que definiendo al palo corto con su pierna zurda, cerraba la primera mitad con dos goles en el marcador blanco. El Schalke se escondía, Ancelotti les amedrentaba, Webb pitaba el descanso.

Benzemá desplaza, Cristiano entra solo

Con la segunda mitad en juego veíamos la primera clave de la goleada. Keller proponía espacios a los blancos, obvio teniendo en cuenta el resultado, el Schalke o se quedaba metido atrás, algo que no le gustaría al público, o adelantaba líneas para ser atrevido. La consecuencia de atreverse se transformó en cuatro goles más. En otra de esas jugadas mágicas blancas, Karim desplazaba a los centrales, dejando el hueco a Cristiano, que aprovechando el movimiento del francés dejaba un rotundo 0-3 en el luminoso del Veltins Arena. Mientras el Schalke atacaba por una carretera de pueblo, el Madrid lo hacía por una autopista sin controles policiales. En dos jugadas de esas en las que la defensa puede hacer mucho, pero termina haciendo bien poco, llegarían el cuarto y quinto gol. Primero Benzemá, tras una combinación con Cristiano, recortaba a Fährmann y sentenciaba la eliminatoria. Más tarde le tocaba de nuevo a Gareth Bale, esta vez tras una genialidad de Sergio Ramos que, emulando a los grandes pasadores de la historia, le metía un pase entre líneas al galés sin mirar, y éste, siendo como es, no supo fallar, y dejó el 0-5 ondeando en Gelsenkirchen.

Nuevo fallo alemán, recuperación blanca. Rápidamente Bale roba, le cae a Benzemá que en dos-tres pasos le mete a Cristiano un balón a la espalda de la defensa. El portugués encara a Fáhrmann. Matip y Santana intentan pararle, Cristiano recorta, se postula y anota. Juego, set y partido para los blancos que, sin mucho esfuerzo, se deshacía de los de Keller con seis jugadas magistrales. Huntelaar, celoso de los blancos, quiso llevarse el protagonismo, y empaló un balón que cruzaba el aire para destrozar el récord de Casillas y darle alguna esperanza a los de la cuenca del Rühr, aunque muchas cosas extrañas tienen que ocurrir para que el Schalke llegue a cuartos de final.



Ancelotti se merendó a Keller simplemente con un centro del campo capaz de sortear la zona de presión y poner balones a los extremos. Simplemente con eso el Madrid se llevó el partido, bueno, con éso y con la dejadez del Schalke que se acrecentaba en cada minuto que pasaba, sin tensión defensiva, recorriéndose su zona del campo hacia atrás una y otra vez. No aparecieron los jóvenes que yo me esperaba, ni Meyer ni Draxler, quizá Goretzka como titular hubiese arreglado algo, o no, quién sabe, pero lo que sí que sabemos es que el Real Madrid está entre los ocho mejores de Europa.