Mostrando entradas con la etiqueta Semifinales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Semifinales. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de mayo de 2014

Road to Lisbon



El Madrid se enfrentaba a la peor de sus pesadillas, Alemania. Y mas en concreto Munich. Nunca había ganado allí. Pero esta vez fue diferente. El Madrid no solo ganó, sino que humilló al Bayern. Un reultado histórico que no fue casualidad, ya que Carletto y su táctica tuvieron mucho que ver.

El Madrid empezó sabiendo que si jugaba con la primera mitad del Bernabéu se iba para casa. Por ello, el italiano le quedó bien claro a sus jugadores que en el inicio del partido había que presionar arriba, asfixiar al Bayern, no dejarle sacar la pelota jugada, y si se la dan a Neuer, intentar que se líe. Salieron con un 4-4-2 muy claro. Igual que en la ida y el partido contra el Barcelona en la final de Copa del Rey. Con ello Ancelotti consigue un equipo trabajador, dos medios centros que presionen y dos interiores que ayuden al equipo en defensa y aprovechen su velocidad para salir a la contra. Además los laterales suben sin miedo a atacar, pero teniendo en cuenta que delante si la perdían tenían a Robben y Ribery. Al técnico merengue le salió todo a pedir de boca, los primeros treinta minutos del equipo blanco fueron para enmarcar.

Cuando el Bayern sacaba el balón desde atrás, los dos
de arriba iban a los centrales, mientras que los cuatro
de atrás buscaban a los laterales y los medios.            

Por su parte, Pep, planteó el partido de vuelta igual que el de ida. Un calco. 4-3-3, con los laterales jugando largo para crear aún mayor superioridad en el centro del campo. Para Guardiola, la mejor defensa es tener el balón, por ello no se preocupó de guardar las espaldas ante las cabalgas de Bale, Di María, Ronaldo y Benzema. Únicamente los centrales, se convirtieron en la sombra de Bale y Ronaldo en las contras. Esta fue una de las principales razones por las que encajó cuatro y se libró de otros tantos. Dante y Boateng son menos veloces que los extremos blancos. Pero Pep contaba con que entre el dominio de la bola, el ambiente del Allianz y las ocasiones que acabarían llegando, se conseguiría el ansiado pase a la final de Lisboa. Cuando el Madrid sacaba el balón, presionaban, y esto siempre funciona. Pues no funcionó, por la simple razón de que los blancos no tenían la bola. Cuando la conseguían salían a la contra como flechas y eso por mucha presión que ejerza el equipo contrario, como dijo el mismísimo Guardiola, "Ellos siempre corren más". El Bayern no defendía. Sólo atacaba y en estático. Faltaba profundidad arriba.

El Bayern ataca en estático, mientras que el Madrid
defiende con ocho tras la bola y sube a la contra con
cuatro y, a veces, con cinco al sumarse Modric.        

Los goles llegaron por diferentes caminos. Los dos primeros, de cabeza, a balón parado. Y con el mismo autor firmandolo, Sergio Ramos. El cuarto, también a balón parado. En este caso una falta directa que coló Ronaldo por debajo de la barrera del Bayern. Pero el tercero fue una obra de arte. Otra magnífica contra del equipo de Carletto. Cuatro galgos corriendo hacia arriba con el único objetivo de colar la pelota en la red. Ribery jugaba atrás tras hacerse un lío en banda y estar rodeado por tres del Madrid. Esta presión hizo que Bale recuperase el balón, tocase para Di María, este abre a Benzema en la otra banda que toca al medio para el galés, y por último se la da a Cristiano que la mete por el palo corto de Neuer. Doce segundos. Sólo doce segundos es lo que tardó en robar la pelota, llegar de un área a otra y meterla en la portería alemana.

El Madrid consigue un cuatro para tres tras
una pérdida de Ribery. La defensa del Bayern
está descolocada, Kroos baja a ayudar, Dante
va a banda a cerrar y esto hace que Boateng 
se quede solo con Bale y Cristiano.                  

Un 0-4 que hace que el equipo blanco se meta doce años después en una final de Champions. Nada más y nada menos que contra el Atlético de Madrid. La primera final en la que se enfrentan dos equipos de la misma ciudad. ¿Arderán los árboles en Lisboa? 

viernes, 25 de abril de 2014

El camino a Lisboa pasa por el Allianz



Si en el sorteo podíamos pronosticar cuál sería el partido de todos los partidos, sería este Real Madrid - Bayern de Münich. El que más Ligas de Campeones ha ganado frente al actual campeón. La vuelta de Guardiola al Bernábeu donde aun no había perdido y la racha de Ancelotti que no había perdido frente a los alemanes. Había muchas ganas de ver este partido simplemente por ver la revancha que los blancos se tomarían ante la derrota en la misma eliminatoria de hace dos años, en la que los dirigidos por entonces por Mourinho cayeron en los penaltis. Las miradas estaban puestas en el Santiago Bernabéu para ver el primer asalto de lo que sería y será el último paso para la final de Lisboa.

La ocasión de ganar la ''Décima'' está ahí todos los años pero tras el partido de la ida está más cerca que nunca. Los tres años anteriores el Real Madrid había perdido los partidos de la ida, pero en esta ocasión no fue así. Los de Ancelotti no eran favoritos en las apuestas, un Bayern pletórico, campeón de liga y con la opción de optar al triplete -al igual que los blancos- se presentaba en Madrid imponiendo respeto. Guardiola sabía que era obligatorio anotar un gol, Ancelotti tenía claro que debía dejar la portería a cero para llegar con opciones a la vuelta. El 7-0 al Barcelona de la temporada pasada estaba en las mentes de todos los madridistas.



Ancelotti sabía lo que se jugaba, y tenía claro que Bale y Cristiano no estaban al cien por cien. Finalmente, el italiano optó por dar la titularidad al portugués dejando en el banquillo al galés. Ancelotti lo tenía claro, formar una línea de cuatro en el centro del campo para tapar las ofensivas bávaras era crucial. Juntó a Isco, Xabi Alonso, Modric y Di María en el centro del campo. El partido de los cuatro fue muy bueno, sobre todo, y como últimamente, de Di María. El argentino ahora mismo está a otro nivel. Guardiola se guardó a Götze y a Müller para los últimos minutos. Esta decisión fue muy criticada al final del partido por los medios alemanes. Con Lahm en el centro del campo, Rafinha fue el elegido para el lateral, pero a mitad de partido Guardiola le retiró tras su mala participación, Coentrao le superó con mucha facilidad, sobre todo en el gol.

El Bayern salió a tener la posesión y a dominar el encuentro. El Real Madrid se dedicó a esperar atrás en los primeros minutos del partido. El público se empezaba a impacientar porque veía que el Madrid no salía de su campo. Como vemos en la siguiente imagen, los blancos defendían con un claro 4-4-2. Cristiano y Benzema inicaban la presión a la zaga alemana para intentar robar y salir a la contra, la única opción del Madrid a lo largo del partido. Isco y Di María fueron claves en las recuperaciones de los de Ancelotti. El Bayern tocaba y tocaba en la frontal pero no llegaba a nada.


El Real Madrid de Ancelotti estaba empezando a recordar a aquel Madrid que salía goleado ante el Barcelona de Guardiola. Un Madrid encerrado y un Barcelona tocando en la frontal y mareando a los blancos. Pero en este partido sería diferente. El Bayern no llegaba y el Madrid hacía daño en las contras. Los velocistas blancos aprovechaban los fallos en los pases del rival para salir a la contra. Cristiano y Benzema salían por las bandas e Isco o Di María se internaban esperando a que los laterales se incorporaran o a que Modric encontrase un hueco para meter un balón. En esas llegaría el primer gol. Pase de Cristiano a la espalda de Coentrao tras una contra perfecta. El portugués logra ponerla donde ni los centrales ni Neuer llegan para que Benzema hiciese el 1-0.


Con el 1-0 se llegaría al descanso, pero la segunda mitad arrancaría de forma distinta a la primera. Los de Ancelotti empezaron a ver que podían plantar cara a los bávaros que no acababan de encontrarse a gusto en el Bernabéu. Los blancos dieron un paso hacia adelante, moviendo a todo el equipo un poco más arriba para presionar en campo contrario al Bayern, algo que en la primera mitad no había hecho. Isco y Di María abrieron el campo y tanto Coentrao como Carvajal empezaron a tener más protagonismo. Ambos protagonizaron uno de los mejores partidos que se les recuerdan. Cuando tuvieron que robar lo hicieron perfectamente, cerrando a dos de los mejores extremos del mundo. Ni Robben ni Ribéry desbordaron a los laterales blancos en todo el partido. Cristiano tuvo varias ocasiones pero no tuvo su día, no estaba al cien por cien. Benzema apareció poco pero apareció, al igual que Isco que no fue de los mejores pero se notó su presencia en el campo con varias conducciones y robos importantes.


Guardiola movió ficha y metió en el campo a Müller y Götze para intentar resolver los problemas ofensivos del Bayern. Lahm volvió al lateral derecho tras la marcha de Rafinha. El bayern pasaba a un 4-1-4-1 con el que terminó el partido. Ancelotti sacó al campo a Bale para dar aun más velocidad a las salidas del Madrid. La entrada de Illarramendi dio más contundencia a la defensa del los blancos. Pepe acabó el partido tocado y acabó saliendo del campo ovacionado tras dejarse la piel en el campo, Varane le sustituiría. El portugués está siendo clave en los éxitos de los blancos y se está convirtiendo en uno de los ídolos de la afición. Mourinho decía que Varane le había superado, pero parece que el portugués le ha vuelto a superar.

El Bayern lo intentaba una y otra vez. En los últimos minutos los alemanes tuvieron ocasiones claras e incluso reclamaron un penalti claro de Xabi Alonso sobre Müller que viendo la repetición quedaba claro que no era. Guardiola sabía que las críticas iban a ser muy grandes, sobre todo las de sus propios directivos. Los contragolpes ganaban a la posesión, algo insólito hace años. En Alemania gusta el fútbol del Dortmund, pero no el del Bayern -mencionaba Guardiola tras el partido-. Palabras duras para su propio juego.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro.

Se llegaría con 1-0 al final del encuentro. El Madrid daba así un paso al frente en el sueño de la décima, un paso importante ya que tomaban ventaja y sobre todo, dejaron su portería a cero ante uno de los equipos más goleadores de Europa. Ahora y más que nunca el Real Madrid debe ser cauto y no confiarse. Ante el Dortmund lo hicieron y casi quedan eliminados. En Münich habrá un infierno como bien decía Rummenigge. El martes sabremos quién de los dos será el primer finalista de la UEFA Champions League.

El Sevilla toma ventaja



Gran partido de UEFA Europa League el vivido en el Ramón Sánchez Pizjuán, con dos equipos españoles que ofrecieron un grato espectáculo para cualquier futbolero. Nos encontramos un Sevilla cauto al que le costó tener el balón en los primeros treinta minutos, tomando el control cuando Rakitic se acercó al doble pivote; por otro lado vimos a un Valencia intenso en los primeros treinta minutos, con ganas de tener el balón y con pocas ocasiones (una de Paco Alcacer), aunque se desató en la segunda mitad y quizás mereció un gol.

EL AUTOMECANISMO VALENCIANISTA


El Valencia mostró un mecanismo muy inteligente y a la par difícil de dar continuidad durante todo el partido por el gran desgaste que esta hacía suponer. El Sevilla implantó un 4-2-3-1 con un doble pivote formado por Mbia y Carriço, jugadores a los que le cuesta sacar mucho la pelota, convirtiéndose por ello esencial las bandas. 

Paco Alcacer y Vargas (primera línea de presión che) hacían que el mediocentro sevillista estuviera muy lejos de Rakitic para que estuvieran pendientes de ellos, dificultando así el hecho de sacar el balón jugado por parte de los de Emery. Ese retraso del mediocentro hacía que los interiores rojiblancos se introducieran en la zona interior para poder conectar así de manera algo más óptima con el creativo Ivan Rakitic, pero no fue así, puesto que al retrasarse la línea de delanteros valencianista también se retrasó el mediocentro (Keita y Parejo), dejando así inactivos no solo a Rakitic, sino por ende a Bacca.

El ataque del Sevilla se basaba únicamente en ponerle centros a Bacca, neutralizados por Mathieu, al igual que el ataque del equipo del levante español, pero con Fazio neutralizando todos los balones a Vargas y Alcacer.

Onces del encuentro

EMERY RECTIFICÓ Y LE SALIÓ A LA PERFECCIÓN


Emery cambió la táctica para ceder el balón a los de Pizzi y jugar bastante replegados, defendiendo en su propio campo. El Valencia así consiguió tomar oxígeno y mover la pelota de un lado a otro, teniendo como protagonistas a los laterales (Joao y Bernat), a los que cuando les llegaba el balón se les complicaba atacar, puesto que Vitolo y Reyes ejercían una gran presión en esa zona. El Valencia no atacaba, pero tampoco atacaba el Sevilla, y se antojaba decisiva la efectividad.

Ante la negativa de ataque de los laterales chés, los jugadores de ataque sevillista se reactivaron (con un gran Vitolo) y hacían combinaciones rápidas a la contra que siempre terminaba en ocasión clara de gol. El Sevilla se iba asentando en el partido, y Keita y Parejo perdían el protagonismo que habían tenido unos minutos antes.

Con grandes transiciones, llegó el gol del Sevilla en fuera de juego, un gol de Mbia que está cuajando unos últimos partidos. Tres minutos más tarde, el partido se le ponía de cara aún mas a los locales con un golazo de Bacca salido de una gran pared con el canario Machín. Tuvo unas cuantas ocasiones de gol a balón parado el argentino Fede Fazio que no se llegaron a concretar.

GAYÁ CAMBIA EL PESO DEL PARTIDO


Con el cambio de Gayá por Bernat, el cansancio de Reyes y el poco peso defensivo de un Diogo que tuvo que verse asistido en todo momento por un gran Pareja, el equipo de Pizzi se volcó en la banda izquierda, generando así ocasiones de gol de Jonas o Vargas en dos ocasiones (una de ellas al larguero).

Paco Alcacer no terminó de entrar en el partido, y terminó el Valencia acosando al Sevilla. Así mismo estuvo cerca de cerrar prácticamente la eliminatoria en el último minuto, en una jugada a balón parado que remató Iborra y que estuvo cerca de terminar en gol.

A pesar del 2-0, relativa ventaja para el Sevilla FC de cara a la vuelta aunque no está nada perdido por el Valencia. Nos espera un Mestalla motivador para un Valencia que se juega la temporada y un Sevilla que está cerca de certificar una gran campaña. Emoción a flor de piel para el partido de este jueves, aunque ambos tienen dos citas bastante importantes, el Valencia se la jugará contra el líder de la liga que viene con una gran inercia ganadora y el Sevilla se jugará entrar en Champions League ante un Athletic complicado de ganar en su campo.

miércoles, 23 de abril de 2014

La pizarra de Mourinho funcionó



Tras años de espera, en el Vicente Calderón se volvió a ver una semifinal de la UEFA Champions League. La cita no podía atraer más. La vuelta de Mourinho a España era una de las claves de la eliminatoria. El portugués no tenía ganas de salir perjudicado de la cita europea y lo consiguió. La movilización alrededor del conjunto colchonero no podía ser mejor. No eran los favoritos al no tener la experiencia suficiente en la competición, pero viendo lo que esta temporada están haciendo, se les debió de considerar favoritos. Atlético de Madrid frente a Chelsea, el Cholo frente a Mourinho, se pudo pedir más?

Al final del partido los espectadores se quedaron con ganas de más. Un 0-0 en una semifinal no es lo que nadie esperaba. Mourinho planteó un partido muy defensivo pero que conllevaba un desgaste extraordinario que mermaría a la zaga blue con el paso de los minutos, mientras que el Cholo Simeone salió como siempre, a ganar el partido desde el primero minuto, con largas posesiones y esperando un fallo en la defensa del Chelsea, un fallo que no encontraron.

Onces del encuentro

El Cholo Simeone tenía varias opciones para el once, pero el argentino optó por la defensa habitual que tan buenos resultados le ha dado, un doble pivote formado por Mario Suárez y Gabi, aunque en las horas previas se hablaba de que Tiago podría entrar en el once, aunque al final fue Mario quien acabó siendo titular. Por delante, una línea de tres formada por Koke, Raúl García y Diego, aunque por las circunstancias, el brasileño acababa cayendo a banda y el ex de Osasuna ocupando la posición de Diego Costa para rematar los balones colgados por los laterales.

Mourinho sabía a lo que venía, a no perder, y lo consiguió con una defensa inmejorable. El portugués, ante las bajas de Ivanovic y Hazard, optó por cambiar de lateral a Azpilicueta, jugando así en su posición natural, el lateral derecho, y dando la titularidad a Ashley Cole. Como bien hacía en el Real Madrid, el portugués optó por un central como centrocampista, juntando así a David Luiz y a Obi Mikel en el centro del campo, poniendo por delante a Lampard, con William y Ramires como extremos y con Torres en punta.


El Atlético de Madrid tuvo varias ocasiones a lo largo del partido, pero acabó atascándose en la zona de creación de juego. El Cholo se desesperaba en la banda ante las acometidas de su equipo que no se acababan de transformar. Como veremos en la siguiente imagen, el Atlético de Madrid llegaba a tres cuartos de campo y se atascaba. La presión de David Luiz y Lampard impedía a los del Cholo avanzar, y como Mourinho quería, los balones acababan en ambas bandas para que tanto Filipe Luis como Juanfran colgasen balones a Diego Costa y Raúl García. Como es normal, ante la altura y el número de defensores del Chelsea, éstos evitaban el gol e intentaban lanzar la contra. Esta situación se dio durante todo el partido. Mourinho buscaba esto y lo consiguó. El portugués juntaba muchos jugadores en el área por lo que cualquier disparo o centro era interceptado por un jugador blue.


No cabe duda de que el planteamiento de Mourinho no fue el más adecuado para la práctica del fútbol. A nadie le gusta ver un equipo encerrado los noventa minutos rechazando balones y saliendo a la contra, pero no hay que dejar de alabar que hacerlo durante tanto tiempo y que te salga bien es prácticamente imposible, y el Chelsea lo consiguió. Como vemos en la siguiente imagen, el Chelsea defiende con un 4-5-1 que se acaba convirtiendo en un 6-3-1 según retrocede la defensa blue. Azpilicueta y Ashley Cole se juntan con Terry y Cahill por el centro y dejan a Ramires y William que retrocedan y hagan el trabajo de laterales. Los brasileños estuvieron bastante serios en los minutos que jugaron, siendo así de los mejores del partido. Obi Mikel se posicionaba por delante de los centrales, llegando en ocasiones ponerse entre ellos, pasando a un claro 7-2-1. David Luiz y Lampard continuaban la presión iniciada por Torres.



Los ataques del Chelsea se convertían en algo imposible. Las veces que los blues lograban sacar el balón jugado de su campo, el esférico le caía a Torres para que él solo tuviera que enfrentarse a toda la defensa del Atlético de Madrid. En varias ocasiones, el español lograba hacerlo y crear ocasiones, incluso lograba sacar alguna falta peligrosa en la frontal. Torres esperaba las subidas de William y Ramires por las bandas y el apoyo de Lampard para jugar el balón, pero las órdenes de Mourinho eran claras, no había que arriesgarse, y el Chelsea no lo hizo, en el momento de recuperar el balón casi nadie subía y el Atlético, ante un número superior de jugadores se lograba hacer con el balón.


El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro, con un claro 6-2-2, Mourinho metió un atacante más
para intentar ayudar a Torres en las contras

El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.

martes, 22 de abril de 2014

Garra e intensidad en un duelo de titanes

Esta no es una semana cualquiera para el aficionado al fútbol. La mayor competición de Europa a nivel de clubes vuelve en forma de dos partidazos que empezarán a decidir estas semifinales de la Champions League, y que enfrentarán a cuatro grandes equipos que han merecido tener este privilegio. Estos son, como todos sabemos, Chelsea, Atlético, Real Madrid y Bayern. Y hoy, en El Tiralíneas, analizamos como llegan los dos equipos que se enfrentarán en el primer partido de los dos que se disputarán: el Calderón se vestirá de gala para presenciar un choque de trenes entre colchoneros y blues.

Los dos conjuntos llegan al encuentro de dos maneras muy diferentes. Los españoles siguen con la moral por las nubes como en toda esta temporada, después de conseguir una trabajada victoria contra el Elche que les mantiene en lo más alto de la tabla y que les catapulta hacia la consecución de la décima liga de su historia. Por otra parte, los de José Mourinho vieron como muchas de las opciones que tenían para ganar la Premier se desvanecían por culpa de una sorprendente derrota ante el colista, el  Sunderland. Así pues, pese a que son muchos los que dan a los londinenses como favoritos para pasar a la final de Lisboa, está claro que son los de Simeone los que llegan más motivados, aunque nunca se puede dudar de la capacidad del entrenador portugués del Chelsea para estimular a sus jugadores en partidos como éste.

Esta imagen se repetirá en unas horas. 'Cholo' y 'Mou' se verán las caras otra vez, pero ésta será la más trascendente.


En clave planteamientos, la baja más importante en ambos equipos es la de Samuel Eto’o. El camerunés no ha viajado a Madrid por problemas físicos y tendrá que ser reemplazado por alguno de sus compañeros. Se manejan hasta tres posibles recambios: Torres, que volvería a jugar en su antigua casa, Demba Ba, que está en un estado de forma excepcional y ya salvó a su equipo en los cuartos ante el PSG, y Schürrle, que daría una enorme verticalidad y movilidad al equipo en un partido en el que lo necesitarán debido a la buena defensa rojiblanca. Esta última opción dependerá de cómo llegue Hazard. El extremo belga, que seguramente es el mejor jugador de la plantilla, es la gran duda para el partido a causa de una lesión en el gemelo, por lo que ahora mismo es una incógnita su participación. En caso de no llegar, la alternativa más lógica para Mourinho sería poner a Schürrle y Willian por bandas con Oscar en el medio, por lo que se perdería la posibilidad de ver al alemán como referencia, cosa que ya hemos visto en ocasiones anteriores. Además, tampoco dispondrán de su lateral derecho titular, Ivanovic, que cumple ciclo de tarjetas, por lo que se espera que David Luiz se sitúe en la posición del serbio, ya que actualmente Ashley Cole no tiene ritmo de competición, dejando como mediocentros a Ramires y Lampard, ya que aparte, como ya es conocido desde hace tiempo, Matic no puede jugar la Champions con su equipo, ya que ya la jugó con el Benfica.

Una jovencísima promesa debutaba hace unos cuantos años en el Atlético de Madrid.
El fútbol da muchas vueltas, y este chico volverá a encontrarse con una afición que lo
vio crecer y que estalló con sus goles, aunque esta vez no será vestido de rojiblanco.

En clave rojiblanca no hay ninguna baja importante. El ‘Cholo’ podrá contar por fin con todos sus efectivos, por lo que alineará un once de gala para sacar un buen resultado de cara al partido de vuelta.

De este modo, esperamos que estos dos equipos nos regalen un espectáculo en toda regla, ya que, pese a ser considerados bastante defensivos y de un juego poco vistoso, está claro que son dos de los mejores del mundo. Lo que se espera es que asistiremos a un enfrentamiento que se disputará con muchísima intensidad y trabajo, y que seguramente se decidirá por el rendimiento físico de ambos. Además, viviremos muchos duelos interesantes: el primero estará en las dos porterías. El Atlético de Madrid sí podrá contar finalmente con su guardameta Courtois, propiedad del Chelsea, mientras que los blues tendrán a uno de los mejores porteros de los últimos tiempos: Petr Cech. Aparte de esto, también veremos enfrentamientos en el medio del campo como el que nos depararán Gabi y Oscar, en el que el primero tirará de garra y coraje y el segundo de calidad y fantasía, u otros como el de los dos centrales brasileños, Miranda y David Luiz –aunque éste se prevé que sea lateral-, en el que puede ser un acto de reivindicación de ambos de cara al seleccionador Scolari.

Posibles onces del encuentro

Por último, un dato que favorece a los intereses de los colchoneros, y es que su equipo no ha perdido nunca en casa ante un rival inglés en competiciones europeas: cinco victorias y cuatro empates es el balance después de nueve partidos disputados. ¿Serán capaces los discípulos de Mourinho de romper esta estadística? ¿O los de Simeone los derrotarán también a ellos para llegar a Lisboa?