Mostrando entradas con la etiqueta Manchester United. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manchester United. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de mayo de 2014

El adiós de Nemanja y Rio



Cinco Premier League, tres copas de la liga, cuatro Community Shield, una copa de Europa(habiendo jugado 3 finales) y un mundial de clubs. Hoy Rio Ferdinand nos confirmaba que dejaba el Manchester United(Nemanja ya había confirmado que dejaba el club) y desde que Vidic llegará en 2006 y formará el dúo más dominador de las islas con Rio, el Manchester United no ha parado de sumar títulos a su palmares.

Imperiales por arriba, maestros del repliegue, lideres en el vestuario, eso y mucho más significaron para la escuadra de Ferguson en el que la temporada pasada pese a tener uno 32 y el otro 35 años ganaron una Premier discutida con el Manchester Ciy. Este año pese a que Moyes no supo sacarles el máximo provecho, le discutieron una eliminatoria al actual campeón de Europa con Pep en el banquillo.

Pero centrándonos en su reciente pasado, supieron el uno con el otro complementarse pese a que eran muy parecidos. Ambos no eran hábiles de piernas y veloces en espacios amplios pero supieron ocultar muy bien sus defectos con un equipo que eran los mejores replegando atrás y que salían como balas por las bandas ya sea en su momento con Cristiano Ronaldo, Nani o ahora con Valencia.

Vidic y Rio en la gran final de Moscú

La llegada de Nemanja en 2006 supuso para Rio el golpe de efecto para demostrar todo el potencial que tenía dentro y que muy poco había demostrado hasta ese momento en Old Trafford. Y es que Ferguson pagó por él la friolera cantidad de 45 millones de euros. Vidic por su parte llegaba por muchísimo menos dinero(6 millones de libras) y no tardó en ganarse la titularidad junto a Ferdinand para luego ser leyendas en Manchester.

Sus recordados marcajes a Drogba, la final de Moscú, lo que sufrían frente a Fernando Torres, las victorias frente al Arsenal y las finales perdidas frente al Barcelona, protagonizaron momento épicos que duraran en la memoria muchos.

domingo, 27 de abril de 2014

Buena nota en el primer examen de Giggs


Con traje y gesto serio y nervioso. Así se presentaba Ryan Giggs en Old Trafford ante su primer partido como entrenador. Sonreía ampliamente y miraba a lado a lado, casi abrumado por un estadio que ya tiene más que visto. Pero aquel momento era especial. Quizás asumía una responsabilidad mayor, pues el galés se mostraba más inquieto de lo normal. Iba a dirigir el primer partido del equipo de su vida. Desde que empezó a rodar el balón, se mostró muy intranquilo, y se movió del banquillo al área técnica y del área técnica al banquillo, dando órdenes, hablando, pensando. Estaba haciendo más grande si cabe su figura. No le fue mal en su primera prueba. El resultado le favoreció y la grada lo ovacionó cada vez que era protagonista por uno u otro motivo. Consiguió tres puntos muy importantes de cara a su lucha final por la sexta plaza, que da acceso a Europa League. Y lo hizo siendo valiente y cambiando un poco lo que venía haciendo Moyes, dejando a Mata fuera de la alineación y modificando la formación. Hoy, analizamos todo lo que le pasó al United en el primer partido como técnico de una de las figuras más emblemáticas de la historia de la institución. Empezamos.

El primer once de Ryan Giggs como entrenador del Manchester United


Giggs dejó el 4-2-3-1, formación más habitual de Moyes, y alineó un 4-4-2 que ha sido lo más habitual en Old Trafford durante los últimos años. Demostró mucha personalidad dejando a Mata en el banquillo, cosa que fue la mayor sorpresa de su alineación. Ese 4-4-2, que se convertía en muchos casos en un 4-2-3-1 al bajar uno de los delanteros y subir los extremos, estaba basado en la movilidad de los centrocampistas y los delanteros. El teórico doble pivote lo formaban un Carrick mucho más posicional y un Cleverley bastante libre para incorporarse al ataque en todo momento. En las dos bandas aparecían Valencia y Kagawa; el ecuatoriano abrió el campo en banda derecha y aportó profundidad al equipo, decantando el juego a su banda y creando el peligro por ahí, como veremos después. Mientras tanto, el japonés dirigía el inicio de las jugadas ofensivas, colocándose como interior e incluso mediapunta en algunas jugadas, aunque nunca acabó de ejercer como un claro enganche en las jugadas de ataque de los red devils, sino que lo hizo más el delantero que se descolgaba, normalmente Welbeck, aunque también lo hizo varias veces Rooney.

El equipo se distribuyó en un 4-4-1-1 durante gran parte del encuentro.


En ataque, el equipo tiró hacia las bandas. El inicio de la jugada ofensiva se decantaba hacia la izquierda, donde se juntaban Kagawa y Cleverley, los responsables de crear. 


El gráfico nos muestra que se acostumbraba a salir por izquierda y se acababa en derecha.

Pero a partir de la última fase del campo, el juego se desoxigenaba y se cambiaba hacia la derecha, donde profundizaba Valencia como comentábamos antes, pero también aparecía el lateral, que en el día de hoy era el muy polivalente Jones, quien cuajó un gran partido y se mostró muy valiente en las subidas, al igual que su compañero Evra, que también aprovechó los espacios para llegar hasta línea de fondo con frecuencia y sacar el centro. Así pues, durante toda la primera parte se buscó mucho este costado para crear peligro en el tramo final y así llegó lo poco que hizo el United en los primeros cuarenta y cinco minutos, que disputaron con poca intensidad.


Acumular en izquierda y cambiar a derecha.


Esto ocurría cuando el juego empezaba en izquierda, pero también había casos en los que se tenía que crear por derecha por una razón u otra. Entonces, ante la dificultad de Valencia para distribuir el juego él solo, se creaba un rombo con cuatro jugadores para ayudar a salir de la presión. 

Juntar muchos hombres para salir de la presión. Esta era la consigna. 

Pero no solo veíamos estos laterales tan ofensivos en ataque. La salida de balón también estaba marcada por estas incorporaciones, lo que causaba que se tuviese que empezar jugando por el interior, gracias a las ayudas de los dos mediocentros: Carrick y Cleverley, que fue clave en la transición ofensiva, aunque no estuvo demasiado acertado. La pareja de centrales no daba muchas garantías a la hora de salir jugando, pero el ofrecimiento constante de los dos centrocampistas ingleses facilitaron mucho este juego. 

Salida interior.

Por otra parte, el rombo que pudimos observar en la anterior imagen no solo se utilizó en ataque sino también en defensa, y con los mismos jugadores. El ataque del Norwich vino principalmente por la banda izquierda, donde aparecía Redmond, por lo que se necesitaba neutralizar esa ofensiva, y se hizo con cuatro hombres dispuestos en un cuadrado.

Presión asfixiante a la banda en defensa.

Pero pese a todos estos matices y que el equipo tenía la posesión, no acababa de convencer. Se tenía la posesión, pero no se creaba peligro, ya que a Valencia se le acababan los recursos y los dos mediocentros ya solo podían tocar en horizontal, quizás con Kagawa, quizás con el delantero que bajaba, pero nada más. 

Al inicio de la segunda parte, Rooney sentenció el partido con el segundo gol. Fue una genialidad suya, sí, con un gran disparo desde fuera del área, pero los movimientos de sus compañeros ayudaron en la consecución de esta jugada, como veremos a continuación.


Jugada del segundo gol de Rooney.

Después de esto, se hizo la primera sustitución: ingresó Mata y se fue Welbeck. Con este cambio se pasó al 4-2-3-1 (o 4-4-1-1 si se prefiere) y el equipo ganó más dinamismo y desconcierto en la defensa rival, ya que las llegadas del español les pillaban más por sorpresa que las que podía ejecutar el inglés. Aunque podría parecer que el ex del Chelsea sería el mediapunta claro y Rooney actuaría como más referencia, estuvieron en un cambio constante de posiciones, así que incluso podríamos llegar a contar a Mata como delantero centro en algunos tramos de esta segunda parte.




Más participación de Mata en área contraria que de Rooney.

El equipo mejoró, ya que se introdujo un creador de juego como Mata, por lo que se pasó a un 4-1-4-1 en ataque, en el que el delantero iba cambiando, ya que se producía mucha movilidad, y en el que había hasta tres mediapuntas creativos para provocar el peligro. 


Movimientos constantes entre los cuatro de arriba durante el primer tramo de la segunda mitad.

Después del tercer gol, obra de Mata, gracias a una serie de movimientos que volvieron a desconcertar a la defensa rival, se ejecutó otro cambio, que esta vez modificó aún más el estilo de juego del conjunto mancuniano. Se buscó definitivamente abrir las dos bandas, dando entrada a Young en lugar de Kagawa, por lo que se jugaría con dos extremos puros y pasaría a ser un 4-2-3-1 que se transformaría en 4-4-2 en la presión.

4-4-2 en presión.

Finalmente, en la tercera modificación del encuentro entró alguien que ya está habituado a hacerlo: 'Chicharito' Hernández. En este caso no se vio alterada la formación, pero si la posición de un jugador muy importante: Wayne Rooney. Para dar entrada al mexicano, salió del terreno de juego Cleverley, por lo que Rooney retrasó su posición hasta en dos líneas y se colocó como mediocentro junto a Carrick, ocupando el rol que había estado desempeñando su compañero.

La formación cambió al final del partido.

Así pues, el equipo acabó diferente a como había empezado, teniendo mucha calidad por dentro, pero abriendo el campo en las bandas, que tenían mucha profundidad, como veremos en la siguiente imagen.

4-2-3-1 claro con un Rooney libre.

El Manchester consiguió un abultado marcador que deja un buen sabor a Ryan Giggs en su debut, y que acerca el equipo a tres puntos en caso de ganar el partido que tienen pendiente. Los red devils lo tienen difícil, pero son un grande y lo intentarán hasta conseguir el objetivo, que esta temporada es mucho menor de lo habitual. Y lo harán liderados por un entrenador que ama los colores, y al que habrá que ver si se le da continuidad al final de la temporada si los resultados acompañan. Lo que está claro es que no se rendirán pero ¿lo conseguirán?

jueves, 10 de abril de 2014

El campeón a semis sin convencer


El favoritismo de un equipo no es un estado de ánimo del conjunto catalogado, sino de los que le rodean. Esa denominación se realiza por una situación de optimismo, de rendimiento y resultados superiores al rival más próximo. El favorito en la eliminatoria entre el Bayern de Múnich y Manchester United eran los primeros. Por la trayectoria en la competición doméstica resultaba claro quién era el más fuerte de los dos; basándonos en los resultados. El Bayern se había asegurado ya la Bundesliga, mientras que los de Moyes buscan encontrarse en casa y clasificarse para competiciones europeas para la siguiente temporada.

Ese teórico favoritismo bávaro no lo pudimos apreciar en Old Trafford, donde los ingleses estaban teniendo muchos problemas para sacar sus partidos adelante. En el partido de ida el resultado fue de 1-1, por lo que los de Pep Guardiola se llevaban ligera ventaja del feudo de los “red devils”. Para la vuelta el Allianz Arena presentaba un aspecto espectacular. Todos daban al Bayern ya como semifinalista, sin embargo no hicieron caso a una frase que pronunció Giggs antes del partido de vuelta. El veterano jugador de Gales, ante el pesimismo que existía sobre el papel del United en la eliminatoria, dijo: “Somos el Manchester United”. El capitán dejó claro quiénes eran y que representaban. Iban a luchar.

Onces del encuentro

Los recursos del Bayern son demasiados ante un United que poco tiene que hacer ante un equipo de tal riqueza táctica. La defensa es también el ataque del Bayern, sobre todo con los buenos balones diagonales de los centrales. Los laterales del Manchester debían estar constantemente vigilando sus espaldas ante esos peligrosos balones. Una variante táctica que añadió Pep fue dejar a Kroos como único mediocentro del equipo, por lo que el peligro podría llegar en las transiciones rápidas del United. Las coberturas del mediocentro alemán estaban aseguradas, pero esa posición le restaba presencia en llegada desde segunda línea y desperdiciar el buen disparo desde media distancia. Pero sí dotaba al equipo de esa pausa, de ese buen cambio de dirección del juego del que disfruta.



Aunque esa llegada de Kroos no existía, el Bayern llegaba con muchos hombres al ataque. El mayor peligro en ataque por parte del Bayern lo llevó Robben. El extremo holandés llegó con mucho peligro en diagonales desde la banda. El ex del Bayern optaba, en casi todas las ocasiones, por el recorte hacia dentro para driblar rivales y finalizar con un buen disparo. La otra variante era la de llegar hasta línea de fondo y poner el centro con la pierna menos buena. Evra poco pudo hacer ante el gran nivel de forma de Robben, que con sus conducciones de zurda fue el mayor activo en ataque del Bayern. Robben baja a recibir, en numerosas ocasiones y como suele entrar por banda, libera espacios por el medio para las subidas de Lahm.

El capitán bávaro fue lateral derecho y no mediocentro como venía siendo la tónica habitual. La forma de sacar el balón del Bayern lo encuadraba como mediocentro en esa situación del juego, junto a Alaba. Los dos medios se encuadraban como interiores con libertad de llegada al área. Esta variante táctica ayuda a Kroos a estar bien escoltado en salida y el Bayern acumulaba así muchos jugadores por delante del balón. Esto hacía que las líneas de pase aumentaran y siempre hubiera un jugador bien situado para recibir el balón. En esa colocación, los centrales se abrían a banda para tapar las salidas por banda. Con esta organización, la pérdida debe producirse en zonas muy alejadas del área y realizar tras esta una presión adecuada para recuperar cerca de la zona defensiva rival.

Las jugadas atacantes, excepto las diagonales de Robben, finalizaban tras un centro lateral. Se pudieron ver relativamente pocos intentos en forma de disparos desde media distancia. Ribery estuvo muy vigilado por Jones, que cuajó una gran eliminatoria completa. El joven central inglés despejó todas las dudas surgidas en cuanto a su rendimiento y capacidad de ser titular en una defensa como la del Manchester United. Los “red devils” se organizaron en dos líneas de cuatro en repliegue, dejando tan solo descolgados a Rooney y a Welbeck. El internacional inglés era el encargado de recibir el balón y trasladarlo con velocidad al área rival, buscando siempre la transición rápida o el peligro a balón parado. El balón largo también fue un recurso muy utilizado para salvar la presión de los locales y dar la posibilidad de que algún jugador de los de arriba pudiera aguantar el balón.


Miedo y goles


El descanso llegó y el partido seguía favorable al Bayern. El único problema fue que los de Pep no lograron tener claras ocasiones de gol. A los pocos minutos de comenzar la segunda parte, Evra sembró el silencio en Múnich. El gol vino motivado por una pérdida en salida de balón, el peor error que los futbolistas del Bayern pueden cometer. Valencia recuperó y se fue de su par en la banda. El ecuatoriano puso un buen centro que llegó a la frontal. La frontal era un espacio vacío, ya que el equipo estaba ordenado para salir y dejó huecos al seguir solo a los delanteros rivales. Para más inri, el lateral francés enganchó un disparo fortísimo y certero a la escuadra izquierda de Neuer. La alegría de los ingleses duraría poco.

Dos minutos después del gol de Evra, el Bayern consiguió el empate por medio de Mandzukic. El croata se anticipó perfectamente al autor del gol dos minutos antes, Evra. El francés falló en la marca y permitió el empate. El partido, con este resultado, estaba destinado a la prórroga. Pep cambió el rumbo del encuentro dando entrada a Rafinha. Con el ex del Schalke el Bayern pasaba a jugar con doble pivote y con Rafinha de lateral. Kroos no estaría tan solo y dispondría de más libertad para llegar teniendo a Lahm como escudero. Esto aseguró un mejor control de partido. Cuando el ataque del Bayern se volcaba a una banda, el extremo contrario se quedaba sin marca. Así llegó el segundo gol de los alemanes. Robben se aprovechó de un centro pasado que venía de la otra banda para ganar línea de fondo y poner el centrol. De nuevo, un atacante bávaro se anticipaba a un central del Manchester.



Tras el segundo gol, el partido entró en una fase de calma. Robben consiguió el premio del gol en una de sus peligrosas diagonales. Aunque fue con algo de suerte al golpear, su finalización en Vidic, que intentaba taponar el disparo del holandés. El central serbio se despide de la Champions League con el United y posiblemente la próxima temporada, ya que es muy posible que el Inter no se clasifique. Los enfados de Guardiola eran constantes en la insistencia de algunos jugadores por jugarse la posesión en vez de aguantarla. El Bayern se une a Madrid, Atleti y al Chelsea como semifinalista de la máxima competición de clubes. 


Christian Sánchez de la Blanca Portillo | 

miércoles, 2 de abril de 2014

El peso de un escudo



Se decía que el Bayern era muy favorito, normal y lógico, que con poco saldría con la eliminatoria sentenciada, que el Manchester United sin Van Persie no marcaría y que podría salir incluso goleado. Que inocentes fuimos muchos.
Decía Giggs "no nos vemos como víctimas, nos vemos como el Manchester United que jugará en casa". Y es que tenía razón, jugadores como el propio Giggs, Vidic, Ferdinand, Carrick y Rooney saben perfectamente de que va esto. Son jugadores que lo han ganado todo y saben sobretodo competir. Transmitieron a sus compañeros mucho de lo que han aprendido con el tiempo y así quedo reflejado en el campo.


Ambos equipos salieron con unos 4-3-3 claros que en el caso de Manchester United fue para contrarrestar el juego de posesión del Bayern. Por parte de los de Pep la principal duda era si Lahm jugaría de pivote o lateral y al final fue Rafinha quien ocuparía el lateral diestro pasando Lahm al centro del campo donde viene siendo habitual esta temporada. El centro del campo estuvo formado por el propio Lahm, con Kroos de interior izquierdo y Schweinsteiger de interior derecho. Arriba Ribery y Robben por las bandas y Muller de falso 9 relegando al banquillo a Mandzukic y Götze.
David Moyes que ya se preveía algo parecido y formó con Jones en el lateral derecho y unos interiores muy pegados a Carrick con Giggs por la izquierda para lanzar y Fellaini por la derecha para llegar. Arriba Welbeck, Rooney y Valencia con mucho trabajo defensivo para tapar a los laterales.


El partido empezó intenso propio de un cruce de cuartos de Champions con pequeñas llegadas de ambos equipos pero que a partir del minuto 12 o 13 empezó asentar la posesión en campo del Manchester United quedándole únicamente la contra para definir. Fueron minutos de mucho control del equipo de Pep donde el jugador que mas peligro creaba era Alaba con su juego interior y su sorpresa llegando de atrás. Llegaba fácilmente y se veía sufrir a Jones constantemente. Hubo una internada por la banda derecha de Robben en la cual hizo su típico disparo en el que De Gea hace un paradón. Conforme pasaban los minutos el Bayern fue costandole mas entrar por dentro y una recuperación al borde del área de De Gea montó una contra pasandose el balón entre Carrick, Giggs y por último Rooney que mandó un pase largo a la espalda de Boateng que no llega interceptar y en el que Welbeck falla solo contra Neuer. Acabó el primer tiempo robando el Manchester muy alto y quedaba por ver un grandioso segundo tiempo.

Moyes que se dio cuenta que habían cada vez más espacios sustituyo a Giggs por Kagawa y formó un 4-2-3-1 con un Carrick y Fellaini en el centro del campo, Kagawa por la izquierda, Valencia por la derecha y Rooney pasó a la mediapunta dejando arriba a Welbeck. Sorprende que Fellaini no fuera sustituido pues supuso una perdida constante de balones.

Empezó el segundo tiempo como acabó el primero, el Bayern dominando y el Manchester United esperando. Así hasta el minuto 57 en el que hubo un corner para los de Moyes en el que Rooney centró al borde del área pequeña y Vidic con un espectacular movimiento de cabeza puso el 1-0 para los locales. Se previa una salida en trompa de los de Pep y así fue. Entro Mandzukic por un Muller que no se le veía nada cómodo y que solo ofrecía apoyos por la constante vigilancia de Ferdinand y Vidic que no le dejaron ni rematar ni desmarcarse. Parece que su lado bueno en el campo es el que ocupa Robben.
Llegado el minuto 66 un balón controlado por Robben paso a Rafinha para que este centrara a la cabeza de Mandzukic y le dejará con un sutil toque de cabeza el gol a Schweinsteiger.

Más tarde entró Ashley Young por Büttner con lo cual Jones pasó al lateral izquierdo, Valencia al lateral derecho y Young más adelantado. El cambio supuso que Phil Jones jugara a pierna cambiada y eso fue lo que busco Moyes. Robben estaba teniendo facilidades para entrar a zonas interiores y ya había tirado varias veces y con Jones ahí la banda se tapó mejor por ser diestro, cosa que los centros no tanto. También entró Götze por Kroos y Pep formó un doble pivote con Philipp y Bastian con Götze en la mediapunta.

El partido siguió con el mismo guión hasta el final del partido con los de Pep dominando y los de Moyes esperando con Schweinsteiger expulsado y Javi Martinez sin poder jugar la vuelta por acumulación de amarillas pero que dejó muchas dudas entorno al Bayern. No supo crear peligro y eso ante este Manchester United deja que muchas preguntas por hacer. Por su parte David Moyes deberá estar contento, tiene posibilidades de pasar a semis cosa que no era fácil, pero tiene que marcar y el Allianz Arena no es territorio fácil. Nos espera una vuelta apasionante.

martes, 1 de abril de 2014

Previas de los cuartos de final de la Liga de Campeones


Barcelona - Atlético de Madrid


Duelo por todo lo alto, duelo español en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Duelo de argentinos, el Tata Martido frente al Cholo Simeones. Choque de estilos, la calma frente a la pasión, el toque frente a la presión. Ahora mismo ninguno de los dos es favorito, aunque que la vuelta sea en El Calderón inclina un poco la balanza hacia el lado colchonero. Muchos dirán que es la eliminatoria de Messi contra Diego Costa, pero analizando los posibles onces, los duelos son varios y muy interesantes, como el de Neymar o Messi frente a Courtois. Las posible baja del delantero colchonero es muy importante para las apuestas del encuentro, ya que las posibilidades de la victoria del Atlético bajan sin él. Los colchoneros tienen la oportunidad de su vida para hacer algo grande en Europa, mientras que los culés intentarán seguir en la línea de todos los años llegando a las semifinales. Es difícil pronosticar un resultado, por eso haremos una balanza de porcentajes.

Nuestro pronóstico: Barcelona 55%, Atlético de Madrid 45%.

Real Madrid - Dortmund


 Hace una semana, tras el sorteo, se comentaba que el Real Madrid podía golear a los alemanes y devolverles la del año pasado. Pero eso era cuando el Madrid arrasaba y era líder, porque ahora todos los especialistas creen que con el nivel mostrado por los blancos en este pequeño período de tiempo, el Dortmund puede dar la sorpresa. Analizando a fondo el encuentro, te das cuenta de que con las bajas del Dortmund, que son muchas, y la calidad individual del Madrid, quizá la balanza se coloca del lado blanco. Los merengues tienen una cuenta pendiente tanto con el Dortmund como con la competición. Son muchos años sin llegar a una final, y eso pesa. Año tras año nacen nuevas ilusiones de ''La Décima'', y año tras año los blancos fracasan, pero quién sabe si este año puede sonar la campana. Estará interesante el duelo entre alemanes y españoles.

Nuestro pronóstico: Real Madrid 60%, Dortmund 40%.

Manchester United - Bayern Münich 


Posiblemente no, seguramente la eliminatoria más cerrada de todas, y todo ello antes de jugar. Las posibilidades del Manchester United de pasar son mínimas, pero no inexistentes. Moyes puede dar la sorpresa sí, pero lo va a tener muy difícil. En frente suya tendrá al Bayern de Guardiola. Un Bayern ya campeón de la Bundesliga y arrasando por donde pasa. Los red devils vienen de ganar 4-1 al Aston Villa, pero aunque ganen por goleada, siempre hay algo que reprocharles. Las sensaciones no son buenas, y en los duelos frente a equipos grandes se vienen abajo. Lo vimos en el duelo de Manchester en el que el City pasó por encima del United. Las posibilidades de goleada son altas. Sin una defensa contundente, y sin Van Persie en la punta del ataque, el Manchester United volverá a tirar de Rooney para mantener vivo al conjunto inglés, aunque mucho tienen que mejorar los ingleses en unas horas para salir vivo del duelo ante los alemanes.

Nuestro pronóstico: Manchester United 20%, Bayern 80%.

PSG - Chelsea 


Esta eliminatoria es claramente la más igualada de todas. Tras el sorteo, el PSG dominaba la Ligue 1 con mano de hierro, sin tener rivales, y el Chelsea era líder de la Premier League y parecía que Mourinho había dado con la tecla para hacer de nuevo campeón al Chelsea. Pues una semana más tarde, los blues ya son segundos y con el Manchester City al acecho. Los incentivos de la eliminatoria son claros. Tras años dominando en Francia, los de Blanc quieren dominar en Europa y con la Premier League casi perdida, Mourinho tiene claro que ganar la Liga de Campeones es el objetivo prioritario para demostrar que la época en el Real Madrid en la que se le fichó para ganar Champions y no logró ninguna fue una mera casualidad. Ambos saben que están ante la oportunidad de hacer algo grande en Europa, y desperdiciarla, será un golpe duro difícil de pasar.

 Nuestro pronóstico: PSG 50%, Chelsea 50%.

viernes, 28 de marzo de 2014

Cambiando la historia de Manchester



El United volvió a hacer el ridículo esta temporada. Los de Moyes cayeron derrotados en casa por un abultado 0-3 en el derbi contra el City, el histórico segundo equipo de la ciudad de Manchester. Y parece que, con este resultado, los sky blues arrollaran estrepitosamente a los red devils, pero esto no fue así. El partido estuvo bastante igualado en algunos tramos del partido, pero un tempranero gol del City, la desorganización en el medio del United y la buena presión celeste acabó dejando este desenlace y la abultada victoria visitante, quizá excesiva ventaja. La historia ha cambiado, y ahora es el eterno segundón el que domina en la gran ciudad de Manchester y en toda Inglaterra.

Teóricos onces del partido.



Las alineaciones iniciales no plantearon, a priori, demasiados cambios. Los dos equipos salieron con sus mejores jugadores, pero lo que quizás más sorprendió fueron las posiciones de los centrocampistas del United. Por delante de una pareja de centrales que se viene repitiendo bastante los últimos partidos, Jones y Ferdinand, aparecían tres jugadores que perfectamente podían jugar de pivotes. Estos fueron Carrick, Cleverley y Fellaini. De estos tres, fue Carrick quien actuó en una posición más atrasada y cubrió las espaldas de sus compañeros. Mientras tanto, Fellaini y Cleverley se mostraban bastante ofensivos y se colocaban casi de extremo izquierdo y derecho respectivamente en ataque. 

Muchos movimientos en ataque del United. Algo desorganizados.










Por otra parte, en la salida de balón, Carrick se colocaba entre los centrales, los laterales subían un poco y Fellaini o Mata bajaban para apoyar. Al principio del partido, el español era quien bajaba más a recibir para sacar el balón e ir al ataque posteriormente, pero a medida que pasaron los minutos fue el belga quien bajó más y el ex del Chelsea se quedó arriba esperando la llegada de la pelota a su posición. Mientras tanto, Cleverley estuvo muy desaparecido en este aspecto y actuó demasiado descolgado.



Esto funcionó en algunos momentos del partido, pero generalmente fue el City quien dominó en el centro del campo gracias a los cinco jugadores que planteó en esa zona. A diferencia de la mayoría de partidos, en los que juega con un 4-2-2-2, en el derbi Pellegrini planteó un 4-2-3-1 para tener más superioridad en el medio y controlar algo más el partido, tanto en la posesión como también en la presión. Y esta presión fue lo que cambió el partido inesperadamente en el primer minuto de partido. Los citizens quisieron empezar a meter miedo a sus rivales y desde el principio salieron muy fuertes. Después del saque inicial, buscaron la velocidad de Navas y llegaron con muchos hombres en campo rival. La agresividad del equipo les permitió meter a los defensas en su área y presionarlos. Estos movimientos en ataque después de buscar al extremo español acabaron con el gol de Dzeko, que marcó a portería vacía aprovechando un disparo de Nasri que se estrelló contra el palo. Esto se repitió durante todo el partido: el juego citizen transcurrió principalmente por banda izquierda, donde apareció Nasri apoyado por Silva, Touré y Clichy, y ahí juntaron muchos defensores rivales -de ahí que Carrick cayera más a esa banda, como vemos en sus zonas de juego- que dejaban algo más vacía la banda derecha de Navas, que estuvo muy solo y aprovechó bastante el espacio para dar profundidad al equipo.

La presión asfixiante del City funcionó a la perfección.
Silva adelantó la posición, los laterales estuvieron cubiertos
y el medio del campo fue cubierto por Touré y Fernandinho.


En la segunda parte, el Manchester United cambió un poco su formación. Fue un cambio algo raro que se hizo al descanso: entró Kagawa por Cleverley. El japonés se situó en el medio, mientras que el inglés había aparecido más por banda derecha. El ataque del United quedó desequilibrado, pues juntaron demasiados hombres en banda izquierda y quedó vacía la derecha, donde Kagawa se internaba mucho y no bastaban las subidas de Rafael. Además, Rooney se intercambió la posición con Mata -que estuvo muy desaparecido y aún no ha demostrado porqué se le fichó- constantemente, por lo que el español estuvo de delantero centro acompañando a Welbeck y Rooney se situó por detrás de ellos dos en la posición de mediapunta. Por otra parte, Fellaini estuvo muy libre y dejó solo a Carrick, lo que quitó solidez a la defensa devil. Esto se vio en parte en el segundo gol visitante, cuando Dzeko hizo el segundo gracias a la pasividad de la defensa en un córner, en el que pudo entrar desde segunda línea con facilidad y rematar con una volea al fondo de la red.




Moyes se dio cuenta del error y puso a Valencia de extremo derecho en lugar de Fellaini, por lo que el equipo volvió a cambiar de formación y jugó con un 4-1-3-2 después del cambio. Con Carrick siguiendo como único pivote, por delante aparecieron Kagawa y Mata como media puntas y arriba Rooney -que como ya hemos dicho jugó gran parte de la segunda mitad en la posición de Mata- y Welbeck, que cayó bastante a banda izquierda, que estaba bastante vacía al no haber ningún extremo por ese costado.

El City hizo una sustitución inmediatamente que también cambió todo el escenario del partido. Ingresó Javi García en el puesto de Navas; aparentemente, era un cambio defensivo, pero los jugadores se volvieron a colocar en diferentes posiciones para dar lugar al español: se seguía jugando con un 4-2-3-1, pero para que el ex del Benfica pudiera entrar, se le puso en el doble pivote, adelantando la posición a Yaya Touré y poniendo a Silva partiendo desde la derecha. Con este cambio, se perdía velocidad por banda, pero el objetivo era hacer daño a Carrick por el medio y dar libertad a Touré para que llegara.

El cambio funcionó, y Touré cerró el marcador con un gran gol, gracias, en parte, a aquella libertad que se le había dado. Poco más había dejado el partido antes. Cambios de jugador por jugador en los dos equipos y el desconcierto del United, del que ya hemos hablado, que en lugar de volver loca a la defensa rival, hizo que sus propios jugadores se perdieran por el campo más de la cuenta. Realmente, ¿sabe Moyes lo que está haciendo con el equipo?

Con esta victoria, el City certifica su presentación como el gran aspirante a conseguir la Premier, que estará más igualada que nunca. Si ganan todos los partidos que tienen pendientes, se colocarán líderes a tres puntos del segundo, el Chelsea, por lo que obtendrían un buen colchón. Por otra parte, el United ve cada vez más lejos clasificarse para Europa, y solo un milagro podría hacer que llegaran a la segunda competición internacional del viejo continente, la Europa League. Quién te ha visto y quién te ve.

domingo, 23 de marzo de 2014

Antes del derbi, viene bien una victoria


Se podría decir que, tras el partido frente al West Ham de Allardyce, David Moyes respira un tanto más tranquilo, ya sea por dicha victoria, o por la victoria ante el Olympiacos en Liga de Campeones, donde los red devils remontaron un 2-0 de la ida, imponiéndose por 3-0 en la vuelta. Dos encuentros en los que la diferencia con el resto, fue la sensación defensiva. De Gea mantuvo su portería a cero en ambos encuentros, algo extraño este año. La clave del crecimiento del Manchester recae en la capacidad defensiva del equipo. Por ahí hay que empezar la remontada.

Lo malo para el Manchester United en esta semana tan complaciente, ha sido la lesión de Van Persie, que estará fuera entre 4-6 semanas por un esguince de rodilla. Sin el holandés, Moyes no ha cambiado demasiado la estructura del equipo en Upton Park. Sin él, Rooney se ha posicionado como el ‘9’ del equipo, escoltado por Mata, que pasa a tener función de media punta. Entró en el equipo Shinji Kagawa, que jugó en la izquierda, junto a Ashley Young en la banda derecha, aunque con un diferencias entre ambos, ya que el inglés no se movió del costado diestro, mientras que el nipón alternó la posición con Mata. La novedad más clara en el conjunto de Moyes se vio en la defensa, donde actuó Carrick. De los cinco centrales que componen la plantilla de los red devils, solamente había uno disponible, Phil Jones. Smalling y Evans estaban lesionados, NemanjaVidic estaba sancionado y Río Ferdinandse decía quee estaba tocado.

Onces del encuentro (sharemytactics.com)

El encuentro en Upton Park no ha tenido demasiadas dificultades para Carrick en ese rol de central, pese a que sobre el papel Andy Carrollera una gran amenaza. También se encontró con una posición desconocida Juan Mata. El español está jugando en Manchester principalmente como extremo derecho, o partiendo desde esa zona derecha, y aún no había tenido ocasión de ocupar el enganche. Durante estas semanas en las que Van Persie esté fuera del equipo, lo lógico es que Rooney-Mata sea la pareja en ataque y Juan tenga más posibilidades de circular entre líneas y alejarse de la línea lateral.

En lo referido al partido, nadie consiguió ser dueño de él, pero las primeras ocasiones fueron para los visitantes. Young estuvo más activo de lo que últimamente solía ser. El West Ham tuvo alguna ocasión para adelantarse, con un gran Nolan en la media punta, aunque las sensaciones del equipo no le acompañaban. Tuvo que ser Rooney quien hiciese el primero gol, y quién sino. Y además, anotó maravillando al mundo y dejando el que quizá pueda ser el mejor gol de la temporada. La participación del inglés en el juego de Moyes está siendo muy importante en los triunfos de los red devils, ya que cuando él no tiene el día, el Manchester United no juega bien, lo que desemboca en una derrota. Lo dicho, su gol, anotado desde el centro del campo, abrió el marcador.

Pases completados  por Nolan                                                    Pases completados por Mata
El segundo y definitivo tanto  llegaría en una jugada desafortunada para los locales. Internada por banda diestra de Young, que acaba metiendo un balón al que llega fácil Tomkins, que despeja hacia el centro, donde aparece Wayne Rooney para recoger ese balón y meterlo dentro. Sin mucho, los de Moyes ya estaban 0-2, ante un West Ham al que como siempre, le faltó contundencia atrás y más efectividad en la zona ofensiva del equipo.

Así terminaron ambos el encuentro


La segunda mitad sobró. El West Ham se dejó ir, y el Manchester United se dedicó a ver pasar los minutos. Las entradas de Chicharito y Welbeck hacían presagiar que ambos podían revolucionar un poco el encuentro, pero ni con esas. Como decíamos al principio, la victoria hace respirar un poco a Moyes, que sabe que cuenta con la confianza de la directiva, algo importante, ya que en cualquier otro club ya estaría fuera. Toca pensar en el derbi del martes ante el Manchester City, algo que quién sabe si, en el caso de que ganen los red devils, pueden pelear por entrar en la Liga de Campeones, como mínimo, en la Europa League la temporada que viene.

jueves, 20 de marzo de 2014

Gozar de nuevo en tres pasos



El  United es un grande y todos lo sabemos. Siempre lo ha sido y siempre lo será, pase lo que pase. Si es verdad que ésta no es su mejor temporada, los red devil tienen algo especial que les hace únicos: Old Trafford. Costaba confiar en la remontada de este equipo, precisamente ahora. Marcar tres goles y no encajar ninguno parecía una gesta casi imposible para un conjunto tan irregular como el que se está mostrando este año el Manchester, y más después de una humillante derrota en casa ante un histórico rival como el Liverpool. Pero, si alguien dudó en algún momento de si podían remontar, seguramente se olvidó del Teatro de los Sueños. Donde todo es posible y se puede soñar lo que se quiera, porque ahí es gratis. ¿Por qué no podían los ingleses pensar en esa remontada? Si en Old Trafford cualquier cosa puede pasar, ¿por qué no podía ser? Porque el United es enorme, por el estadio, porque Moyes merecía una noche como ésta y simplemente porque todos los Diablos Rojos meritaban disfrutar durante algún momento y olvidarse de este pésimo año pasando a cuartos de final, el equipo dio una alegría a su hinchada y sorprendió al mundo entero con un partido a la altura de los mejores momentos de Ferguson. Estarán entre los ocho mejores de Europa, y a continuación te contamos cómo.

Alineaciones titulares del partido (sharemytactics.com)


La principal clave del partido, seguramente, fue el ataque volcado a la banda derecha con el que salió el equipo de Moyes. Por allí aparecería Antonio Valencia como extremo más profundo, mientras que por la otra banda estaba Welbeck, que acostumbraba a internarse mucho más, dejando bastante vacío el costado izquierdo. Lo que pretendía el entrenador escocés con esto era buscar la espalda del lateral izquierdo griego, Holebas, que pese a ser un gran jugador en todos los aspectos, en el encuentro de Old Trafford quiso atacar demasiado y no estuvo bien en defensa, teniendo muchos errores inocentes. Tampoco le ayudó el enfrentamiento, ya que por ahí se juntaron el extremo ecuatoriano y muchas veces Rooney o incluso Van Persie, que caían a banda derecha con facilidad para abrir el campo y dejar espacios en el medio para ocuparlo más tarde. 

Además, la clave de este ataque fue, principalmente, el juego sin balón. La buena presión que efectuó el equipo en líneas muy avanzadas propició que los griegos tuvieran que regalar muchas pelotas y, así, pudieran recuperar balones en el medio del campo.

En este mismo centro del campo del equipo local, se encontraban Giggs -el eterno Giggs, que jugó el partido con 40 años- y Carrick, formando un doble pivote sobre el papel que como veremos fue muy móvil. Si bien es cierto que el segundo estuvo mucho más fijado por delante de los centrales, el veterano galés se mostró más liberado y tiró de desplazamientos en largo buscando a los delanteros para que éstos bajaran el balón y crearan jugadas de peligro.

Así llegó la mayor parte del peligro local. Algo parecido pasó con
el primero y el segundo gol. En el primero, el penalty es provocado
gracias a una caída a banda derecha del delantero holandés, mientras
que en el segundo fue Rooney quien se fue hasta la banda y dejó
espacio en el medio a Van Persie para acabar enviándole un pase.



Por otra parte, lo que intentó Michel fue acumular muchos hombres de calidad y técnica en línea de tres cuartos, para tener superioridad en esa zona, por lo que jugó sin un delantero centro puro y fue Campbell quien teóricamente ocupó esta posición, aunque el costarricense bajaba mucho a recibir y se abría a los costados con relativa asiduidad.

Mientras tanto, el doble pivote destructor con N’Dinga y Maniatis que alineó el entrenador español, como ya hizo en la ida, no le sirvió de mucho ayer en la vuelta. Lejos estuvieron de anular a Rooney, que se movió por detrás del delantero centro en la mayor parte del partido. El funcionamiento de los dos jugadores era inversamente proporcional. Cuando tocaba salir con el balón controlado, era N'Dinga quien se metía entre los centrales para jugar la pelota, y Maniatis aparecía más adelante esperando a que se superara la primera línea de presión. Por otra parte, cuando al equipo le tocaba defender, era el griego quien retrasaba su posición y el congoleño se quedaba un poco más arriba con la presión en líneas más ofensivas. Esto es debido a que Giannis es mucho más tosco que su compañero, por lo que no tiene la misma facilidad para controlar la pelota, pero a su vez es más corpulento y contundente, y esto ayuda a la intensidad defensiva. Pese a esto, el buen partido que firmó el internacional inglés, que se mostró muy activo y las cosas le salieron muy bien, dificultó el trabajo defensivo de los dos y pudo deshacerse de aquel marcaje llegando muchas veces al área rival y haciendo daño por toda esa zona.


Los movimientos de los griegos fueron muy complejos
y ninguno de los jugadores tuvo un lugar fijo.

Los dos equipos, visto el resultado, cambiaron por completo sus formaciones y miraron para sus intereses. El Olympiacos acabó jugando con dos delanteros, Valdez y Vergos, que ingresaron en la segunda parte, y la formación pasó a ser un 4-1-3-2, ya que uno de los pivotes, Maniatis, bajó al lateral derecho, aunque se expuso muy ofensivo y subió la banda sin miedo como hizo Holebas, ya que en aquel tiempo ya no tenían nada que perder. Mientras tanto, Machado ocupó el mismo rol que Fuster durante todo el partido y Campbell bajó al extremo derecho para "hacer de Hernán Pérez". Además, N'Dinga adoptó una postura mucho más ofensiva, pese a que ahora estaba solo en el medio, y se exhibió como un box to box, apareciendo en varias ocasiones al lado del 'Chori' Domínguez y creando un ataque de seis atacantes más los dos laterales que en los minutos finales, ya volcados, se incorporaron más frecuentemente.




En el otro bando, el United, como es lógico, plantó un juego mucho más reservado. El equipo acabó jugando con hasta cuatro mediocentros de contención, dejando mucho más libre a Fellaini, que entró para Van Persie en el tiempo añadido y su función fue importantísima. Perdió más de dos minutos de descuento aguantando el balón con el cuerpo y yéndose a la banda para provocar saques de esquina y restar segundos a lo que le quedaba al Olympiacos para remontar. Por otra parte, se jugó sin delantero centro en los últimos instantes, ya que la salida de Van Persie propició un falso adelantamiento de posición de Rooney, que se decantó a la izquierda y dejó la autopista para un Fellaini muy fresco que ayudó bastante a su equipo pese a jugar tan solo cinco minutos.



Y por último, cabe destacar -aparte de los tres goles del gran Van Persie, que acapara todas las portadas- la gran actuación del portero español del Manchester United, De Gea, quien salvó muchos goles en esta vuelta que le permitieron a su equipo estar entre los mejores de Europa un año más, y el sacrificio de Rooney, sobre todo en el segundo partido, ya que éste fue el amo de todos los ataques de su equipo. Sin ellos, estaríamos hablando del pase del Olympiacos, ya que los griegos dominaron en la mayor parte de la eliminatoria y supieron jugar sus cartas a la perfección para, no solo jugarle de tú a tú a su rival, sino también de ser claramente superiores. Pero muchas veces una individualidad decide en el fútbol y ésto es lo que pasó: pese a que los de Michel cuentan con grandes jugadores como el 'Chori' Domínguez, que sin duda fue uno de los mejores de la eliminatoria sino el mejor en el cómputo general, el conjunto dirigido por Moyes tiene figuras de clase mundial y esto, en este tipo de partidos, se nota.

Así pues, el Manchester United se convierte en el octavo equipo que llega a los cuartos de final de esta temporada en Champions League. Pese al gran partido que hicieron ayer, llegan como el equipo más flojo de todos, ya que el bajo rendimiento que lleva mostrando durante esta temporada los colocan como el rival menos sólido y más asequible. Pero ya hemos visto que en el fútbol todo es posible, y que Old Trafford es la cuna de grandes efemérides. Ya hicieron llorar al Olympiacos con la derrota de ayer, así que, si los red devil siguen soñando, ¿por qué no pueden llegar algo más lejos?

miércoles, 19 de marzo de 2014

Ni Old Trafford frena a los reds

El Teatro de los Sueños se preparaba para recibir a su clásico rival, Liverpool. Ambos equipos llegaban con realidades muy distintas a las que estaban acostumbrados hace unos años atrás. El cambio de técnico en el equipo local a principio de temporada no les ha proporcionado los resultados esperados hasta el momento, intentando llegar a puestos de Champions para la próxima campaña (una utopía a esta altura) al igual que poder revertir el resultado adverso obtenido vs Olympiakos. Por el lado del conjunto Red, se han dado resultados más que favorables en el ámbito de la Premier. Desde el principio no disputó competición europea y a su vez fue eliminado rápidamente de la Capital One Cup como de la FA Cup. Con tan solo una competición en la que hacer foco, el equipo dirigido por Rodgers se postula como uno de los serios candidatos a pelear por el título hasta los últimos días. Los jugadores del United se toparon con un rival empecinado en ganar y un árbitro muy atento y dispuesto a sancionar cada error que se cometía en el partido. Suárez y Sturridge estuvieron decididos a atacar constantemente los espacios dejados por la defensa rival y generados por las rotaciones constantes del trío Sterling-Suárez-Sutrridge como veremos más adelante. Luego de una serie de llegadas, el Liverpool encontró el primero de los tres penales de la jornada. Un cambio de frente por parte de Sturridge encontró a Suárez en el extremo izquierdo del área rival y luego de un gran control orientado, Rafael intercepta el balón con la mano, lo que desembocó en el penal y luego en gol del capitán Red: Steven Gerrard. En los primeros instantes del segundo tiempo, Joe Allen se interna en el área rival pero al recibir el balón es empujado por su contrincante Jones y es así como el Liverpool duplica su ventaja mediante otro penal ejecutado, al igual que el anterior, por Gerrard. Más adelante Sturridge es derribado por Vidic en el área contrárea y le proporciona al conjunto, que se vestía de blanco y negro aquel día, aumentar su ventaja a 3 goles. Sin embargo el palo fue el vencedor de la tercera disputa y le impidió al capitán del equipo visitante romper el record de ser el primer jugador en marcar un hat-trick por vía de penales. Aun así, Sutrridge y Suárez seguían hambrientos de goles. Tras un pase magnifico del atacante inglés, Suárez definió a izquierda de De Gea y así consolidó el resultado final de 3-0 y un triunfo histórico que le permite al Liverpool seguir soñando con alcanzar la gloria.


Formaciones


El Manchester United formó con un 4-2-3-1. En el arco estuvo el español De Gea y la línea de 4 conformada por Rafael, Jones, el capitán Vidic y Evra. En el doble 5 estuvieron Fellaini y Carrick, siendo el primero el que tenía mayor libertad para actuar y el segundo teniendo un rol más posicional y de distribución. Januzaj integró la banda izquierda y a veces la derecha mientras que mata realizaba lo mismo pero en la banda opuesta. Sin embargo, el jugador español disponía de mayor libertad en el medio campo que el belga. Por último, como media punta estuvo Wayne Rooney y por delante de él estaba van Persie. Sin embargo, ambos disponían del permiso por parte de Moyes  tanto de retroceder como actuar por las bandas.  En defensa se dispusieron con un 4-4-1-1 con Januzaj y Mata tomando un lugar por la banda pero a la altura de los mediocampistas centrales Fellaini y Carrick. Cuando el United sufre la expulsión de Vidic, Carrick toma su lugar, quedando conformando un 4-1-3-1.
El equipo de Brednan Rodgers se dispuso sobre el campo con un 4-3-1-2, formación que empezaron a utilizar en el partido pasado vs Southampton. El belga Mignolet estuvo bajo los tres postes, mientras que la línea de 4 estaba conformada por Johnson, Skrtel, Agger y Flanagan. Gerrard, Henderson y Allen estuvieron en el mediocampo siendo los dos últimos los que se enfocaban mas en el ataque y las rotaciones, mientras que el capitán estaba unos metros más retrasados para generar juego desde atrás y realizar coberturas. Como número 10 estuvo el jamaiquino nacionalizado inglés, Raheem Sterling, mientras que delante de él estaba la dupla Suarez-Sturridge.  Este trío se caracteriza, a parte de los goles, de la cantidad y calidad de rotaciones que proporcionan al equipo. Siempre hay uno de los tres retrocediendo u ocupando la banda, esperando recibir el balón y así generar superioridad numérica. En defensa hubo momentos en los que estuvieron con un 4-3-1-2 y otros momentos con 4-4-2 o 4-5-1. A continuación veremos a fondo cómo actuaron los equipos a la hora de jugar.

¿Cómo intenó atacar el United?
En las siguientes imágenes veremos 2 de los conceptos enumerados previamente: las rotaciones de Fellaini y Mata.


Rooney retrocede unos metros para pivotear y así provocar ventaja en cantidad de jugadores en el medio campo y a su vez, generar un espacio a espaldas del defensor del Liverpool. Mata ocupa el carril del medio dejado por Fellaini y éste toma la banda dejada por Mata lo que trae como consecuencia  que no haya una marca fija para los jugadores del equipo visitante. También es de remarcar la subida de los laterales, en este caso Evra, colocándose a la altura del doble 5 y subiendo aun más metros cuando no había compañeros por la banda.


Aquí vemos en más profundidad el rol de Mata. Aunque a priori se diga que su función iba a ser ocupar la banda, éste rol estuvo muy lejos de ser el original. Observamos cómo se posiciona entre los mediocampistas del Liverpool y los defensas para recibir entre líneas. En el primer caso, Allen toma el hombre con la pelota mientras que Coutinho marca al que se encuentra en el medio, pero nadie se ocupa de Mata quien está unos metros más adelantados y entre estos dos defensores. En el segundo caso, Rooney es presionado por Gerrard mientras que Henderson sigue de cerca a Evra. De nuevo, Mata entre las líneas del Liverpool, en constante movimiento buscando ganar metros en el campo.

¿Cómo actuó el Liverpool?
En esta sección veremos cómo se dispuso el equipo visitante a la hora de atacar y defender empezando por este último. 

 Como dijimos antes, el conjunto varió entre 4-3-1-2 y 4-4-2. Aquí vemos como son los movimientos de repliegue: Allen se acerca a la banda para evitar el toque con el jugador que se encuentra metros adelante, Gerrard toma la espalda del galés impidiendo los pivotes de van Persie o Rooney, mientras que Henderson se cierra por derecha unos metros y Sterling retrocede para compactar el mediocampo. De este modo, quedaría la línea de 4 conformada de derecha a izquierda por Henderson, Sterling, Gerard y Allen, mientras que Sturridge y Suárez presionan a los defensas y a los mediocampistas retrasados.


En estas imágenes vemos las rotaciones de los atacantes del equipo de Rodgers y su movimiento característico. En la primera imagen se ve una de las primeras situaciones del partido. Suárez retrocede unos metros para colaborar con la creación de juego y esto genera que Vidic tenga que salir de la línea de fondo para presionarlo. El espacio dejado por el capitán del United es atacado con una diagonal de Sturridge quien recibe un pase filtrado de Henderson y define desviado. En la segunda ocasión vemos como es Coutinho el que baja para pivotear y Suárez el que ataca el espacio dejado por Carrick quien fue el sustituto posicional de Vidic. Esto nos permite ver las constantes rotaciones y los ataques verticales. Cualquiera de los tres de arriba puede bajar a pivotear y cualquiera puede atacar el espacio. Están en todos y en ningún lugar a la vez.
Goles
Ya que dos de los tres goles del Liverpool fueron penales vamos a analizar cómo se generaron estos penales pero también veremos los movimientos del tercer gol.


Esta imagen es previa al primer gol del conjunto de Rodgers. Vemos como Sturridge toma la banda derecha mientras que Suárez la izquierda. El espacio del medio que fue dejado por estos es tomado por Allen y Henderson, mientras que Sterling se mueve libre para colaborar con el que tenga la pelota como vemos en el segundo gol.


En el segundo gol los extremos se invierten: Suárez toma la derecha y Sturridge la izquierda pero como vimos antes son Allen, Henderson y Sterling los que se posicionan en el medio. Suárez toca con Henderson y este filtra la pelota para Allen quien luego recibe la falta de Jones como ya dijimos antes.