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jueves, 1 de mayo de 2014

Simeone encontró el fallo en la defensa blue



El sueño del Atlético de Madrid se veía encarecido tras el 0-0 de la ida en el Vicente Calderón. Un planteamiento defensivo de Mourinho dejaba ambas porterías sin goles, por lo que tendríamos que esperar al encuentro de la vuelta en Stamford Bridge para conocer al segundo finalista tras el Real Madrid. Pocos o nadie habían ganado en el campo londinense por lo que incluso anotar un gol se hacía un tanto difícil. La felicidad de los blues se había visto ampliada tras la victoria en Anfield y por ello su momento de forma era mejor que nunca, con opción a dos títulos. Mourinho sabía que los tres años anteriores se había apeado de la competición en las semifinales, y tenía la obligación de llegar esta temporada a la final.

Nadie podía pensar que con el transcurso del encuentro todo pareciese tan fácil como finalmente terminó siendo. El Chelsea se hechó atrás incluso cuando necesitaba anotar para pasar la eliminatoria, cosa que le conllevó muchas críticas a Mourinho. La calidad de los colchoneros y la frialdad de Arda Turán y de Adrián le dieron un triunfo al Atlético de Madrid que pasará a la historia del fútbol. Una victoria que cuarenta años después mete al conjunto colchonero en una final de la Champions League, en una final en la que se enfrentarán dos españoles, los dos representantes madrileños.



Analizando los onces nos damos cuenta de las intenciones de cada uno. A Mourinho le gustó el planteamiento de la ida, un equipo serio y contundente. Con Azpilicueta, Ivanovic y Ashley Cole en un mismo equipo podemos pensar o en una defensa de cinco y en Azpilicueta en el centro del campo, pues bien, durante el partido le vimos en ambas posiciones. En ataque tenía más libertad que el serbio para adelantar su línea y en defensa se colocaba cerrando una defensa de cinco o de seis incluso con el retroceso de David Luiz, que acompañó a Ramires en el centro del campo. Por delante tres balas, Hazard, que volvía tras lesión, William y Torres, que anotaría el único tanto blue.

El Cholo Simeone sorprendió dando entrada a Adrián de nuevo, que acabaría siendo clave en el transcurso del encuentro anotando el gol del empate. La portería y la defensa eran las de siempre. Sorprende un dato, y es que en el último partido antes de la llegada de el Cholo, frente al Albacete en Copa, la defensa del Atlético fue la misma que la que se ha metido en la final de la Champions League, sorprendente. Arda y Koke completaban un centro del campo en el que acompañaban a Mario Suárez y Tiago, hombre que puso la calma en el partido. Diego Costa no estuvo del todo acertado pero hizo el 1-2 de penalti.

El partido arrancó sin un dominador claro. El Chelsea no salía como en El Calderón, por lo menos en los primeros minutos. Los blues iniciaban la presión arriba con Torres presionando la salida de balón de los centrales. Azpilicueta adelantaba la posición para hacer de extremo y William se iba al centro. El Atlético avanzaba poco a poco y el Chelsea reculaba. El doble pivote formado por David Luiz y Ramires aguantaba la línea hasta que se encerraba atrás. En ese momento el Atlético no combinaba, al igual que en la ida. Parecía que al Chelsea le estaba saliendo bien el planteamiento, y así fue, en los primero minutos el Atlético no logró crear exesivo peligro, el Chelsea era serio y no dejaba huecos.


Pasaban los minutos y no había casi ocasiones, pero el Chelsea comenzaba a recordar al que jugó la ida en Madrid. Llegamos a la media hora con 0-0 y ya veíamos al Chelsea encerrado atrás. El mismo planteamiento de Mourinho para la ida y para el encuentro frente al Liverpool. En la imagen vemos el esquema 6-3-1 que se forma en defensa. La defensa de cuatro se centra en el área y los dos extremos, Azpilicueta y Hazard retrasan su posición para hacer de laterales. William se queda en el centro con Ramires, y David Luiz que hacía de pivote defensivo, le podemos ver en ocasiones incluso entre Terry y Cahill, aunque pocas veces, ya que Mourinho le prefería por delante de ambos para las transiciones en tres cuartos.


En una de estas llegó el 1-0 con una jugada que el Atlético no se esperaba. William logra darle el balón a Azpilicueta que sin saber cómo se planta en la línea de fondo y la pone al punto de penalti rasa para que apareciese el ex del Atlético de Madrid, Fernando Torres, que sólo tiene que golpear el balón donde no llegaría Courtois. Era el 1-0, el planteamiento de Mourinho parecía que funcionaba. A partir de ahí el Chelsea se hechó definitivamente atrás. Pero cuando nadie se lo esperaba llegaría el empate de los rojiblancos. Os los mostramos en las dos siguientes imágenes. Tras recibir Arda en banda izquierda, se la da a Tiago que está en la frontal solo. El portugués ve a Juanfran que se desmarca a la espalda de Hazard y logra poner el balón al área pequeña. El balón pasa por delante de tres defensores que no la tocan y Adrián la empuja al fondo de la red. Era el 1-1 con el que se llegaba al descanso.



Comenzaba el segundo tiempo y en nada se decidió el partido. El 1-2 llegaría tras un claro penalti de Eto'o. El camerunés pareció novato en una jugada en la que el Chelsea perdería casi todas las opciones. Diego Costa no fallaría y haría el 1-2. Al Chelsea le quedaba bastante tiempo de reacción, pero los problemas defensivos que mostró el equipo londinense le hicieron sucumbir ante las ofensivas colchoneras. De nuevo Juanfran cabalgaría la banda para poner un centro preciso al punto de penalti, donde aparecería el turco Arda Turan que remataba solo al larguero, pero con tanta suerte que le caería a él mismo el esférico para empujarla sin oposición. Era el 1-3 que reflejaba el marcador de Stamford Bridge. Mourinho no se lo creía, el púbico tampoco.

Mourinho terminó con todo en el campo. Entraron Schürrle, Demba Ba y Eto'o para reforzar la ofensiva blue. El Chelsea necesitaba tres goles para pasar a la final, era misión casi imposible para los de Mourinho. El Atlético replegaba muy bien y el Chelsea no tenía casi espacios. Sosa, el ''Cebolla'' y Raúl García esperaban para salir a la contra e intentar hacer daño a una defensa muy arriba del Chelsea. Azpilicueta y Ashley Cole subían demasiado, pero el momento lo requería. A Mourinho se le escapaba la Champions y sobre el minuto 80 parecía que el portugués felicitaba al Cholo por su partido. El Chelsea se estrellaba una y otra vez contra la portería de Courtois que tuvo dos o tres ocasiones claras en las que sacó de algún apuro al conjunto español.

El Chelsea fue con todo en los últimos minutos. Al Atlético esperaba para salir a la contra con sus velocistas.
Los últimos minutos fueron del Chelsea, con constantes ocasiones, pero le faltaría tiempo. Al final, el Atlético de Madrid se llevó el triunfo por 1-3, logrando meterse en una final de la Champions League cuarenta años después. En la final espera el Real Madrid, donde seguro que viviremos un partido histórico. La rivalidad ciudadana será la tónica dominante en el partido. Ancelotti frente al Cholo, quién puede pedir más?

lunes, 28 de abril de 2014

El fútbol lo paga con Gerrard

Liverpool Gerrard Focus

   Era de esperar el planteamiento de Mourinho esta tarde en Anfield. El técnico portugués dio instrucciones a sus jugadores de que en los primeros minutos jugaran con calma, sin prisa, que no se precipitaran en ir a por la pelota cuando esta saliera del campo, buscando dejar pasar los primeros minutos. Esto quizá fue provocado por los grandes arranques que ha realizado el Liverpool esta temporada contra los equipos grandes - Tottenham, Manchester City, Manchester United y Arsenal han recibido un gol en los primeros 10 minutos -. Con los primeros 10-15 minutos pasados, el Chelsea se asentó atrás, muy solido y cerrado en todo momento, buscando dejar la puerta a cero y lograr un gol a la contra o a balón parado.

   Brendan Rodgers encontró la solución a este problema mediante el cambio de posiciones entre algunos jugadores. Sabiendo que el Chelsea iba a defender muy atrás con una pareja de mediocentros muy física y defensiva como es Matic - Mikel, decidió colocar a Coutinho y Sterling pegados a las bandas, que ultimamente venían jugando por detrás del delantero. El técnico inglés no pudo contar con Henderson, sancionado, ni con Sturridge, que se quedo en el banquillo lesionado, por lo que tuvo que alinear un trivote formado por Gerrard como mediocentro puro y Lucas y Allen como interiores.

Onces del encuentro

   La primera parte fue un dominio continuo por parte del equipo red, pero el Chelsea también dispuso de alguna ocasión a la contra, finalizadas casi siempre con disparos desde fuera del área. El Chelsea, con una pareja de centrales inédita formada por Ivanovic y el joven Kalas, que completó un gran partido, logro contener a Suárez durante todo el encuentro si sufrir exageradamente. El planteamiento a Mourinho le salió a la perfección. Al filo del descanso, Gerrard resbalo al controlar un pase de Sakho estando como cierre, lo que Demba Ba aprovecho para emprender la carrera y acabar batiendo a Mignolet por bajo.

   En la segunda parte el Liverpool acuso un poco su escasa profundidad de banquillo. Con el Chelsea todavía más encerrado, Rodgers buscó revolucionar el encuentro dando entrada a Sturridge por Lucas Leiva, pero el delantero inglés no estuvo fino. A partir de ahí, en el banquillo red solo estaba Iago Aspas como opción ofensiva. El delantero gallego, que había jugado solo 10 minutos desde enero, dispuso de otros 10 minutos en los que no estuvo acertado regalando dos posesiones, una en un corner, y sin aportar nada en área contraria.

   Ya en los minutos finales, con el Liverpool volcado al ataque buscando el empate desesperadamente, el Chelsea robo un balón y Willian y Torres montaron una contra plácida, en la que Torres realizo una conducción muy larga sin defensas de por medio y que acabo cediendo al mediapunta brasileño para que este marcara a placer. Antes de eso, Schwarzer había relazado un par de buenas actuaciones con el 0-1 todavía en el marcador que permitieron a los de Mourinho mantener la ventaja en el momento en el que peor lo estaba pasando su equipo.

Así terminó el partido el Liverpool, con defensa de tres y hasta cinco atacantes.


   Ahora el City con su victoria por 0-2 sobre el Palace se coloca a 3 puntos con un partido menos, que de ganarlo empataría a puntos con los reds y la liga se decidiría por golaveraje global, donde el City es superior con un +8, por lo que ahora los de Pellegrini vuelven a depender de si mismos para acabar alzándose con la Premier League.


miércoles, 23 de abril de 2014

La pizarra de Mourinho funcionó



Tras años de espera, en el Vicente Calderón se volvió a ver una semifinal de la UEFA Champions League. La cita no podía atraer más. La vuelta de Mourinho a España era una de las claves de la eliminatoria. El portugués no tenía ganas de salir perjudicado de la cita europea y lo consiguió. La movilización alrededor del conjunto colchonero no podía ser mejor. No eran los favoritos al no tener la experiencia suficiente en la competición, pero viendo lo que esta temporada están haciendo, se les debió de considerar favoritos. Atlético de Madrid frente a Chelsea, el Cholo frente a Mourinho, se pudo pedir más?

Al final del partido los espectadores se quedaron con ganas de más. Un 0-0 en una semifinal no es lo que nadie esperaba. Mourinho planteó un partido muy defensivo pero que conllevaba un desgaste extraordinario que mermaría a la zaga blue con el paso de los minutos, mientras que el Cholo Simeone salió como siempre, a ganar el partido desde el primero minuto, con largas posesiones y esperando un fallo en la defensa del Chelsea, un fallo que no encontraron.

Onces del encuentro

El Cholo Simeone tenía varias opciones para el once, pero el argentino optó por la defensa habitual que tan buenos resultados le ha dado, un doble pivote formado por Mario Suárez y Gabi, aunque en las horas previas se hablaba de que Tiago podría entrar en el once, aunque al final fue Mario quien acabó siendo titular. Por delante, una línea de tres formada por Koke, Raúl García y Diego, aunque por las circunstancias, el brasileño acababa cayendo a banda y el ex de Osasuna ocupando la posición de Diego Costa para rematar los balones colgados por los laterales.

Mourinho sabía a lo que venía, a no perder, y lo consiguió con una defensa inmejorable. El portugués, ante las bajas de Ivanovic y Hazard, optó por cambiar de lateral a Azpilicueta, jugando así en su posición natural, el lateral derecho, y dando la titularidad a Ashley Cole. Como bien hacía en el Real Madrid, el portugués optó por un central como centrocampista, juntando así a David Luiz y a Obi Mikel en el centro del campo, poniendo por delante a Lampard, con William y Ramires como extremos y con Torres en punta.


El Atlético de Madrid tuvo varias ocasiones a lo largo del partido, pero acabó atascándose en la zona de creación de juego. El Cholo se desesperaba en la banda ante las acometidas de su equipo que no se acababan de transformar. Como veremos en la siguiente imagen, el Atlético de Madrid llegaba a tres cuartos de campo y se atascaba. La presión de David Luiz y Lampard impedía a los del Cholo avanzar, y como Mourinho quería, los balones acababan en ambas bandas para que tanto Filipe Luis como Juanfran colgasen balones a Diego Costa y Raúl García. Como es normal, ante la altura y el número de defensores del Chelsea, éstos evitaban el gol e intentaban lanzar la contra. Esta situación se dio durante todo el partido. Mourinho buscaba esto y lo consiguó. El portugués juntaba muchos jugadores en el área por lo que cualquier disparo o centro era interceptado por un jugador blue.


No cabe duda de que el planteamiento de Mourinho no fue el más adecuado para la práctica del fútbol. A nadie le gusta ver un equipo encerrado los noventa minutos rechazando balones y saliendo a la contra, pero no hay que dejar de alabar que hacerlo durante tanto tiempo y que te salga bien es prácticamente imposible, y el Chelsea lo consiguió. Como vemos en la siguiente imagen, el Chelsea defiende con un 4-5-1 que se acaba convirtiendo en un 6-3-1 según retrocede la defensa blue. Azpilicueta y Ashley Cole se juntan con Terry y Cahill por el centro y dejan a Ramires y William que retrocedan y hagan el trabajo de laterales. Los brasileños estuvieron bastante serios en los minutos que jugaron, siendo así de los mejores del partido. Obi Mikel se posicionaba por delante de los centrales, llegando en ocasiones ponerse entre ellos, pasando a un claro 7-2-1. David Luiz y Lampard continuaban la presión iniciada por Torres.



Los ataques del Chelsea se convertían en algo imposible. Las veces que los blues lograban sacar el balón jugado de su campo, el esférico le caía a Torres para que él solo tuviera que enfrentarse a toda la defensa del Atlético de Madrid. En varias ocasiones, el español lograba hacerlo y crear ocasiones, incluso lograba sacar alguna falta peligrosa en la frontal. Torres esperaba las subidas de William y Ramires por las bandas y el apoyo de Lampard para jugar el balón, pero las órdenes de Mourinho eran claras, no había que arriesgarse, y el Chelsea no lo hizo, en el momento de recuperar el balón casi nadie subía y el Atlético, ante un número superior de jugadores se lograba hacer con el balón.


El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro, con un claro 6-2-2, Mourinho metió un atacante más
para intentar ayudar a Torres en las contras

El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.

domingo, 23 de marzo de 2014

El Chelsea aplasta a un Arsenal suicida

Mourinho humilló a Arsene. El portugués amargó el partido número mil del alsaciano como técnico “gunner”. Fue una victoria contundente por aplastamiento en carrera. Mou presenta su clara candidatura a competir de tú a tú contra el PSG,  al que muchos dan como favorito en la eliminatoria de Champions. Y para competir por la Premier ante un City que debe visitar algunos lugares poco propicios como Anfield. Esta autoritaria victoria pone sobre la mesa todas las posibilidades de este Chelsea.



Pese a la victoria, fueron el Arsenal y Wenger los que en realidad motivaron este aplastamiento con su once titular, como ahora veremos. El Chelsea se protege tras la divisoria de los dos terrenos, bien ordenado y dejando escasos espacios. Cuando el rival atraviesa esa línea, da comienzo una presión incesante de los hombres de arriba, los Schurrle, Hazard, Oscar, Eto´ó… Este intenso “pressing” sobre el rival motiva  la pérdida de pelota y, a partir de ahí, comienza la carrera.

Arsenal atacando y Chelsea en repliegue


El Arsenal formó en su medio campo con Arteta como único medio centro. Más adelantados, como interiores, se situaban Cazorla y Oxlade. El esquema básico era un 4-1-4-1. Hemos podido observar como en los anteriores encuentros, el Arsenal ha competido más sin la posesión de balón, sin tener que llevar el peso del encuentro. Sin embargo, los de Mou desprecian esa posesión y el Arsenal se viene arriba con el dominio del cuero. Así, los “guuner” intentaban penetrar en campo contrario con una serie de pases cortos muy vulnerables a los robos del Chelsea. Estos robos fueron más fáciles de realizar por la composición del medio campo. Cazorla y Oxlade saben tratar bien el balón, saben jugar con criterio, pero no saben jugar de espaldas. Son jugadores al anárquicos que actúan libres por tres cuartos de campo. De modo que la presión del Chelsea se ejercía sobre los interiores, para robar y salir rápido.

Así, el Arsenal fue muriendo en manos de un Chelsea poco exigido. Es más. La palabra exacta se acerca más a suicidio que a derrota por aplastamiento rival. Los de Wenger volvieron a incurrir en el error de intentar salir por el medio. Allí, la presión del Chelsea era de hasta cinco hombres. Imposible la salida y más con un rol de jugadores incapaces de aguantar esa presión mencionada. En Anfield fue aplastado, en el Etihad igual y ahora en el Bridge. Mucha culpa de ello la tiene esa tendencia suicida de salir por el centro.


El arte del gol


La voracidad no se pierde. Ya puedes estar un año sin patear un balón que no la perderás. La forma física, lo que te permite realizar con soltura todo lo que ordenas desde la cabeza, sí se pierde. Eto’o nunca perdió la voracidad, el arte de ser importante no solo marcando goles, sino abriendo la lata. Se dice que el primer gol es el más difícil. Coincido en que dependiendo del momento en que marques el primer gol, el partido cambia de maneras muy diversas.

Segundo gol del Chelsea. Eto'o arrastra y libera espacio para la penetración de Schurrle


Ayer el primer gol de Eto’o, una preciosidad de delantero en buena forma, permitió al Chelsea ejercer su plan de esperar con el colchón de ir por delante en el marcador. La lesión a los diez minutos de juego impidió poder verle más tiempo en el terreno de juego. Había marcado uno y había posibilitado el segundo arrastrando marcajes y dejando más espacio libre para Schurrle. Torres aprovechó su oportunidad trabajando muchísimo para el equipo y dejando el egoísmo propio de un delantero a un lado. Mou debe estar contento con él. Asumió un papel muy del portugués dentro del campo.


Oxlade no estuvo a la altura


Quizá las pérdidas de balón en el medio no fueron totalmente culpa suya, sino más bien de un entrenador incapaz de ordenar al equipo cuando apenas diez minutos después del pitido final, ya caían 2-0. El tercero no tardó en llegar, además fue en consonancia con el encuentro: una completa locura de gol. De nuevo otro balón perdido en el medio y otra salida rápida. Torres, que sustituyó al lesionado Eto’o, fue generoso y dio el pase hacia atrás descolocando a toda la defensa. Hazard disparó y el disparo fue desviado a corner por una espectacular palomita de Oxlade…eso se hubiera narrado de haber sido el inglés el portero.

Saliendo el Chelsea con espacios sin opción para el mediocampo del Arsenal.


Chamberlain desvió un disparo que posiblemente no fuera dentro con la mano, en una imprudencia que ennegreció su partido. Si la jugada era rocambolesca, el árbitro del encuentro le dio la vuelta. Expulso a Gibbs en vez de al infractor Oxlade, quizá por su parecido físico (qué hubiera pasado si Wallcot también hubiera estado en el campo). La imprudencia no es que hiciera mano cuando el disparo posiblemente se marchase fuera, tiene que ver con dejar a tu equipo con diez y con un más que posible gol desde los once metros. En muchos años solo he visto que eso fuera positivo para el equipo y fue en el Ghana – Uruguay del mundial de 2010.


La Premier muy lejos



La segunda parte Wenger quiso cerrar huecos y recompuso la defensa con Jenckinson, Vermaelen, Koscienly y Sagna. Los laterales a banda cambiada. Flamini en el medio para ayudar a Arteta y evitar la sangría. Antes de finalizar la primera parte, Torres había vuelto a incurrir por la banda derecha y le había puesto un gran balón para que Oscar hiciera el cuarto. Roosicki y Cazorla se quedaron por fuera en un 4-4-1. Oscar hizo el quinto con un disparo desde media distancia y el egipcio Salah el sexto. El ex del Basilea apenas había contado para Mou, pero un gran pase de Matic, unido al buen desmarque en ruptura del egipcio, le permitió anotar el primer gol como jugador del Chelsea. El Arsenal, tras esta derrota, ve lejos la Premier. Se queda a siete puntos del líder, el Chelsea y con el Manchester City con tres partidos menos jugados. 

Organización del Arsenal en la segunda parte.




Christian Sánchez de la Blanca Portillo |  

lunes, 17 de marzo de 2014

Delph cambia el rumbo de la Premier

  


 Si la semana pasada contábamos que la visita del Tottenham a Stamford Bridge se podía convertir en un partido complicado para el Chelsea donde dejarse algún punto en el camino hacía el titulo. Finalmente, los de Mourinho solventaron con facilidad (4-0) el derbi de la capital. En cambio esta semana visitaban al Aston Villa, donde poca gente esperaba que el conjunto londinense, pese a que los de Paul Lambert en su estadio siempre son rivales incómodos, se dejara puntos. Y finalmente no se dejo un punto, si no tres.

   Mourinho planteó el equipo esperado. Con Eto'o fuera de la convocatoria, por haberse perdido los dos últimos entrenamientos de la semana, Torres fue titular como se esperaba. Por detrás del delantero español formaban una línea de tres Hazard por la derecha, Oscar por la izquierda y  Willian de enganche. El plan del técnico portugués era constantes cambios de posición entre esos tres jugadores de tres cuartos y las subidas de Ramires - muy liberado con Matic al lado -, formando así un 4-1-4-1, desconcertar a la defensa rival y buscar surtir algún balón a los constantes desmarques de ruptura de Fernando Torres.


 El planteamiento de Mourinho funciono. Los media puntas se intercambiaban las posiciones constantemente, y con las llegadas desde atrás de Ramires deconcertaron en alguna ocasión a la defensa rival. También surtieron de balones los desmarques de ruptura de Torres a la espalda de los defensas. Incluso llegaron a dominar la posesión. Pero todo esto no les sirvió para tener ocasiones claras en la primera parte, solo un centro lateral de Oscar que por poco no llego a rematar el delantero español.

   Todo este trabajo ofensivo lo supo contrarrestar el Villa. En el clásico 4-3-3 de Paul Lambert ayer Westwood retrasaba su posición hasta, en alguna ocasión, llegar a ponerse entre los dos centrales. Los interiores, El Ahmady y Delph, también se retrasaban para hacer la ayuda a los laterales de sus respectivas bandas. Hasta la línea de tres más ofensiva replegaba. Los extremos replegaban para luego aprovechar su velocidad saliendo a la contra y Benteke bajaba a recibir de espaldas dando un alivió a su equipo en la salida de balón.


   También, en alguna ocasión, presionaban la salida de balón de los londinenses. De hecho así llego el gol. Recuperación de Delph en medio campo, regate magnifico sobre Matic, buena apertura hacía la banda para Albrigton, que había entrado por Agbonlahor, que la pone rasa hacía atrás y que el propio Delph remata de primeras con el tacón haciendo imposible la estirada de Cech. El asistente en la jugada del gol, Albrigton, estuvo muy activo desde su entrada en el campo aportando verticalidad y velocidad al juego de su equipo. Antes había sido expulsado Willian, que vio la segunda amarilla tras cortar una contra con una falta bastante suave, de manera rigurosa en mi opinión. Esto cogió a Mourinho con dos cambios, bastante ofensivos, ya hechos y se quedaba con un jugador menos con media hora de partido todavía por delante. Pienso que la expulsión del jugador brasileño fue transcendente, al contrario que la de Mourinho y Ramires ya en el descuento.

   Cada jornada que pasa de Premier es un exhibición de Matic. El serbio demuestra en cada partido el dominio que ejerce en el centro del campo dándole mucha libertad a Ramires, cosa que le favorece mucho. Además sabe gestionar bien sus subidas, siempre con criterio. De hecho al Chelsea se le nota mucho en Champions la falta del centrocampista, que no puede jugar por haberla disputado antes con el Benfica.

   De hecho esta semana en Champions se juegan el pase a los cuartos tras el 1-1 cosechado en Turquía. En mi opinión el conjunto de Mourinho es favorito, pero veo al equipo turco capaz de dar una sorpresa este año en la competición. El partido les vendrá bien para recuperar sensaciones tras la derrota de ayer, que provoca que si el City gana los partidos que tiene aplazados se colocara líder en solitario, y sera el único equipo que depende de si mismo.

domingo, 9 de marzo de 2014

Mourinho dio con la clave

En el Chelsea sabían de la trascendencia del partido que disputarían contra el Tottenham. Si quieren ganar la Premier, lo más importante es superar a los rivales más fuertes, y esto es lo que hizo. Si bien es cierto que el Tottenham no está demasiado bien esta temporada con los de arriba –solo suman 1 punto de 18 con los cuatro primeros esta temporada y se ha llevado goleadas importantes contra estos rivales-, los Spurs llegaban quintos al partido y como un rival duro de pelar que podría complicarle la vida a los blues, pero los numerosos fallos defensivos les dejaron en ridículo y se llevaron otra goleada de Stamford Bridge, esta vez por 4-0.



Trivote para vigilar

José Mourinho apostó para el encuentro por eliminar la figura del mediapunta y conformar un trivote formado por Matic, Ramires y Lampard. El portugués buscó con este planteamiento anular al mediapunta islandés del Tottenham, Sigurdsson, y vigilar las incorporaciones del franco-argelino Bentaleb, que pese a formar teóricamente un doble pivote con Sandro, actuó mucho más liberado que el brasileño y se incorporó al ataque con frecuencia. Así pues, Matic sería la columna fija de este trivote, aportando la contundencia y la fuerza, mientras que Ramires, dando velocidad y ataque a la media, y Lampard, quien contribuyó con sus pases largos a la espalda de los centrales, serían los mediocentros más libres.


Ataques variados

Sin Oscar en la mediapunta, el Chelsea empezó formando un 4-3-3 con un ataque muy movible. El no tener la figura del joven brasileño dificultó un poco las transiciones ofensivas, por lo que el juego se basó en pases en largo y el aprovechamiento de la velocidad de Schürrle y Hazard. El belga y el alemán partían de bandas diferentes, pero estuvieron en constante cambio durante toda la primera parte. Tornándose la banda izquierda y la derecha, o incluso juntándose los dos en el mismo costado, pretendían volver loca la defensa del Tottenham. 


                                       

De esta manera, los dos teóricos extremos aprovechaban los movimientos de Eto’o para llegar desde segunda línea. Esto lo explotó especialmente Hazard, que se encontró incluso en la vacía posición media y descolocó a la defensa rival como vemos en la siguiente jugada:
















Los blues volcaron el juego a la izquierda y arrastraban defensas hacia esa zona aprovechando los espacios que dejaban para desmarcarse.




Buscar a Adebayor para segundas jugadas

El Tottenham buscó de la manera más directa posible la portería rival. El único jugador que pudo organizar, Bentaleb, no tuvo compañeros que lo apoyaran en la creación, debido a la buena presión de los mediocentros defensivos blues sobre Sigurdsson. Esto obligó a los Spurs a enviar balones largos a Adebayor, quien arrastraba un poco a los centrales y a su vez obligaba a estar atentos a los pivotes. La otra opción que manejaba el conjunto era pasar a las bandas para el posterior centro. 

Aquí vemos como Adebayor ha bajado a recibr y ha obligado a los mediocentros a estar pendientes de él, por lo que los centrocampistas de su equipo pueden llegar y provocar un 4 (Adebayor, Lennon, Bentaleb y Walker) contra 2 (Terry y Cahill). Esta jugada acaba con un disparo desviado del internacional con Argelia



La dificultad en la construcción del Chelsea durante toda la primera parte

Los de Mou no estuvieron finos en la salida del balón en algunos tramos de la primera mitad, y una vez superada la primera línea de presión no encontraban la manera de llegar y crear peligro, cosa que aumentó los balonazos arriba. Lampard se metió entre los centrales para ayudar, pero no tuvo demasiados apoyos más adelantes, ya que los pocos ofrecimientos de un Matic -que no cuenta con la misma calidad en la salida del balón que el inglés-, fueron casi anulados por la presión de Sigurdsson. Entonces, solo había una opción clara, Ramires, aunque éste se colocó más arriba y no ayudó demasiado.






La clave táctica del partido: Walker por delante de Naughton

Como ya hemos visto en las alineaciones anteriores el habitual lateral derecho titular del Tottenham, Walker, se situó esta vez más adelantado. Lo que buscó Tim Sherwood con esta variación fue el doble lateral en los dos aspectos del juego: ofensivo y defensivo. En la basante defensiva, Walker ayudó en defensa a Naughton en las acometidas rivales, que acostumbraban a llegar por esa banda. Mientras tanto, cuando al equipo le tocaba atacar, los dos actuaban para crear peligro. El extremo se internaba para ayudar en el medio y dejaba un espacio muy importante a Naughton, que llegaba desde atrás y doblaba a su compañero. Esto hizo que Azpilicueta tuviera que trabajar más de la cuenta, pero el español estuvo espléndido en esta faceta.
De este modo, el trabajo de Walker fue muy bueno durante la primera mitad, ya que su juego interior desorientaba a los defensas y dejaba más espacios a los jugadores que más capacidad para la creación tenían del equipo en este enfrentamiento:

Esta imagen es un resumen de todo lo que hemos dicho hasta ahora de Walker (azul) y sus movimientos. Aquí vemos como va a recibir a la otra banda, provocando que hasta tres jugadores estén más pendientes de él que de cualquier otro. Así pues, crea un importante espacio para Bentaleb y Sigurdsson (rojo), y para el mismo lateral Naughton, que puede entrar cogiendo la espalda.




Segunda parte, Mourinho cambia el dibujo

El entrenador portugués no estaba demasiado contento con el juego de su equipo y decidió poner en la media parte a Oscar por Lampard, para que el trivote desapareciera y entrase la figura del mediapunta, quedando así su típico 4-2-3-1.
Con este cambio pretendía dar posesión y control al equipo, a la vez que mejorar el juego creativo. Y lo consiguió. El ex de Internacional de Porto Alegre estuvo muy activo durante todo momento y los rivales acabaron desesperados por su culpa. El joven futbolista de 22 años apareció por el medio y por ambas bandas, a la vez que retrasó su posición cada vez que el equipo necesitaba construir y se metió entre los dos mediocentros para ayudar. Así, hizo el trabajo de Lampard en la primera parte a la vez que el suyo propio, y desequilibró en la línea de tres cuartos.
A continuación veremos dos jugadas que demuestran su juego por bandas, donde se junta con sus compañeros de tres cuartos.


En la primera jugada, Oscar (izquierda) se asocia con Hazard (arriba) y Schürrle (derecha) para desorientar a la defensa. Azpilicueta queda libre ya que los tres defensores están por el triángulo.

En la segunda imagen, la del tercer gol, Oscar y Hazard cambian sus posiciones: el brasileño llega por banda y el belga se interna. Hacen una pared que acabará siendo el inicio de la jugada del tanto.




Imprecisiones del Tottenham

Los spurs pagaron muy caro sus errores defensivos en el Stamford Bridge. El partido se empezó a romper en el minuto 55, en el momento que el lateral izquierdo Jan Vertonghen, quien estaba realizando una buena actuación, resbaló cuando parecía que tenía el balón controlado. En un intento de proteger el balón ante la presión de Schürrle, envió el balón atrás, donde Eto’o, que se había escurrido entre los centrales y se había deshecho de un desafortunado Kaboul, definió por debajo de las piernas de Lloris.
A partir de aquí, el Tottenham se desmoronó y fruto de eso llegó el segundo gol, cuando una pérdida de balón en el medio del campo pilló por sorpresa a un Naughton que se estaba incorporando y Hazard le cogió la espalda. El belga encontró a Eto’o en el área y ahí el camerunés recibió una falta que se sancionó con penalti y expulsión para Kaboul. Eden anotó.
Después de este momento fue un auténtico desastre. Sherwood dio entrada a Paulinho para que Bentaleb tuviera aún más libertad y para que Sandro pudiera bajar al central para suplir a Kaboul. Pese a este cambio, el Tottenham acabó siendo un equipo sin alma y el Chelsea jugó muy cómodo la segunda parte. Los movimientos de Walker, que tan bien habían salido en la primera parte, solo sirvieron en esta segunda para desconcertar más aún a su propio equipo, aunque sí es verdad que fue el único que lo intentó. Casi toda la segunda parte se puede resumir en la siguiente imagen:


Walker (azul) no perdió la dignidad en ningún momento, pero fue el único que presionó al final ante un Chelsea que acabó saliendo con comodidad, gracias en parte a la ayuda de Oscar (y en este caso también Willian).




El tercero y cuarto gol también llegaron por fallos defensivos. El primero de ellos (que empezó con la jugada que hemos visto antes en los movimientos de Oscar), fue un error de Sandro que dejó muerta la pelota en el área, mientras que en el definitivo se culpó a Walker por un horrible pase con la cabeza al portero. Los dos fallos los aprovechó Demba Ba, que jugó los últimos 15 minutos.

Con esta victoria el Chelsea se consolida en el liderato, aunque a falta de jugarse partidos de sus perseguidores, como el Manchester City, con tres partidos menos, que en caso de ganarlos todos acabaría empatado a puntos con los londinenses. Lo que sí está claro es que los de Mou van con paso firme a conseguir el quinto campeonato liguero inglés de su historia. ¿Lo conseguirán?