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domingo, 25 de mayo de 2014

Once ideal de la Champions League 13-14

Se cierra una nueva UEFA Champions League que pasará a la historia como ''La Décima'' del Real Madrid, el primer equipo en pasar a las dos cifras de campeonatos, y conseguida tras un gran partido ante su rival ciudadano, el Atlético del Madrid de Diego Pablo Simeone, un Atlético histórico, que ganaba 1-0 en el 93 pero un imperial Sergio Ramos pondría el empate. Tras analizar los partidos del torneo, hemos confeccionado un once tipo que creemos que hace justicia al nivel mostrado por todos.

footballuser.com

viernes, 23 de mayo de 2014

Es el momento idóneo



El Atético de Madrid se encuentra en una situación que, ni en el mejor de los casos, nunca habrian soñado hace solo 3 o 4 años. Atrás queda aquel proyecto fracasado a los mandos de Gregorio Manzano, que dio paso a la llegada de Diego Pablo Simeone al banquillo rojiblanco. El 'Cholo' cogió un equipo que se encontraba más cerca de los puestos de desceno que de los puetos europeos, los cuales eran el objetivo a principio de temporada, y que acaba de ser eliminado de la Copa por el Albacete. El resto ya es historia.

A la temporada siguiente, ya pudiendo hacer la pretemporada completa a su manera y después de ganar la Europa League al Atlhetic de Bilbao y la Supercopa de Europa al Chelsea. Esa temporada el equipo recibió una inyección de moral que le demostro a la afición colchonera que podían aspirar a todo lo que se propusieran. La temporada finalmente se saldo con el tercer puesto liguero, después de estar durante gran parte de la Liga por encima del Madrid, y ganándole la final de Copa del Rey a los blancos en el Santiago Bernabeu.

Esta temporada, ya con todo demostrado, eran considerados desde el principio candidatos a todas las competiciones en las que participaban. Con el lema de "partido a partido", el Atlético se ha mantenido en la zona alta de la tabla durante toda la competición liguera al mismo tiempo que iban superando rondas de Champions sin llamar demasiado la atención, hasta ahora. Tras ganar la Liga el pasado sabado ante el Barça, en el Camp Nou, en un partido que decidía el titulo, ahora, justo una semana después, se enfrentaran al Real Madrid en la final de la UEFA Champions League en Lisboa.

Coincidencia o no, el Atlético está en la final de la Champions justo cuando se cumplen 40 años de la única vez que disputaron una, aquella contra el Bayern de Beckenbauer, aquella en la que se vieron campeones, aquella que finalmente perdieron. Justo también, por desgracia así lo quiso el destino, están en la final el año en el que ha muerto Luis Aragonés, idolo de la afición colchonera y líder de aquel equipo, un equipo campeón para muchos rojiblancos.

 
Hablando ya de actualidad dejando la historia de lado, y en plan previa seria, hay que recordar que Arda Turan, pese a haberse retirado lesionado del encuentro contra el Barcelona el pasado sabado, podrá jugar la final al tratarse de un simple golpe. El que todavía sigue siendo una incognita es Diego Costa. El delantero hispano-brasileño ha estado toda la semana en Bulgaria realizando tratamientos especiales, inyecciones de placenta de yegua, intentando recuperarse y estar listo a tiempo para disputar la final, encuentro que ningún jugador querría perderse.

 
Diego Costa, a día de hoy, continua siendo duda para el partido.

   Diego Pablo Simeone no tiene más problemas, ya que el resto de la plantilla está disponible. El entrenador argentino podrá alinear a su once de gala, excepto Costa en caso de que no se recupere, por lo que el partido contará con los mejores jugadores por parte de las dos plantillas. Que comience el espectaculo! 

jueves, 22 de mayo de 2014

De una lesión dependerá la alineación

Si no juega Benzema, Isco ocupará presumiblemente su lugar.

Benzema, aquel delantero que no marca muchos goles pero que habilita a Cristiano Ronaldo y Gareth Bale con un juego entre lineas magnifico, digno de los mejores asistentes del mundo por el que el Real Madrid no le importó vender a Mesut Özil (mejor asistente en el ultimo año de todas las ligas europeas) para quedarse con el francés.

Pues bien, ese mismo jugador está entre algodones y de ahí viene la duda de que en caso de que no juegue, quien le sustituirá. Partiendo de que en la final del próximo sábado el Real es el que tendrá la posesión del balón (en sus anteriores enfrentamientos el balón siempre fue para los blancos) lo esperable es que parta con un 4-3-3 que es el sistema que normalmente utiliza cuando sabe que tiene que llevar la iniciativa. Con Karim esta claro que jugaría la BBC arriba pero sin él la cosa cambia, y es ahí donde entra Isco Alarcón.

Con el Malagueño el equipo de Ancelotti podría pasar al 4-4-2 que utilizó contra el Bayern y Barcelona pero el problema radica en que ese sistema tendría inconvenientes a la hora de proponer con el balón.
Ese esquema dio unos frutos excelentes cuando el equipo merengue eligió salir a replegar, para recuperar y tener espacios contra equipos hechos para tener la posesión como único estilo. Con esta alineación y frente el equipo de Diego Pablo Simeone, el Real Madrid se vería frente un equipo replegado en su área, con Tiago(o Mario Suarez)-Gabi-Godín-Miranda despejando todo los centros laterales(una de sus mayores virtudes) y presumiblemente dándose contra un muro en el área contra el que ya muchos equipos no han podido derribar. Y es que apenas habría espacios para contraatacar por fuera(cosa que te obliga esta alineación) por lo cual necesitarían alguien dotado por dentro para hacer girar al equipo colchonero. Pocos esperamos el 4-4-2.

Con Isco desde el inicio, Ancelotti tiene muchas variables.

Carlo Ancelotti dejó, parece que muy claro, que Illarramendi será el sustituto de Xabi Alonso en la final, por lo tanto se intuye un centro del campo formado por el mismo Asier, mas Modric y Di Maria de interiores. Pero ¿dónde metemos a Isco?. Esa es la cuestión que creo que muchos nos hacemos en caso de que no juegue Benzema. Si lo ubicamos de interior izquierdo Di María pasaría a ocupar una de las plazas del trío ofensivo con CR7 y Bale, pero... ¿en la izquierda o en la derecha? ¿Cómo se ubicarían el Portugués y el Galés?

Si por el contrario Isco juega arriba con Bale y Cristiano parece más claro que jugaría por la izquierda, desplazando así a Ronaldo por el centro. También podría haber la remota posibilidad de ubicarlo en una mediapunta o falso 9 con los otros dos arriba pero eso es algo difícil de imaginar sobretodo porque apenas a utilizado ese esquema el entrenador del equipo blanco.

Pepe es quien peor lo tiene para llegar a la final, veremos si en las horas previas se confirma todo

Baja casi segura también parece Pepe, pero es de esperar que Varane lo sustituya. Sin embargo Ancelotti dejó la puerta abierta en su última rueda de prensa que Coentrao podría ser suplente. Marcelo que no se lo ve últimamente muy fino podría ocupar el lateral izquierdo. El brasileño en estático ofrece más que el portugués, sin embargo la fiabilidad de Coentrao atrás muy pocos jugadores en el mundo la dan y si juega Isco de interior para cerrar posibles contras vendría mejor. Con la posibles bajas de Diego Costa y Arda Turan no sorprende que la opción de Marcelo este abierta. El Atlético de Madrid pierde mucho con ellos en ataque y es algo de lo que se podría beneficiar el Real.

Con o sin esas bajas, nos espera un enfrentamiento legendario en el que por primera vez en la historia dos clubs de la misma ciudad se enfrentan en la máxima competición continental. Unos buscan la ansiada décima después de 12 largos años y los otros reinar en Europa por primera vez en toda su historia. Solo queda esperar y disfrutar de la fiesta del fútbol español.

jueves, 1 de mayo de 2014

Simeone encontró el fallo en la defensa blue



El sueño del Atlético de Madrid se veía encarecido tras el 0-0 de la ida en el Vicente Calderón. Un planteamiento defensivo de Mourinho dejaba ambas porterías sin goles, por lo que tendríamos que esperar al encuentro de la vuelta en Stamford Bridge para conocer al segundo finalista tras el Real Madrid. Pocos o nadie habían ganado en el campo londinense por lo que incluso anotar un gol se hacía un tanto difícil. La felicidad de los blues se había visto ampliada tras la victoria en Anfield y por ello su momento de forma era mejor que nunca, con opción a dos títulos. Mourinho sabía que los tres años anteriores se había apeado de la competición en las semifinales, y tenía la obligación de llegar esta temporada a la final.

Nadie podía pensar que con el transcurso del encuentro todo pareciese tan fácil como finalmente terminó siendo. El Chelsea se hechó atrás incluso cuando necesitaba anotar para pasar la eliminatoria, cosa que le conllevó muchas críticas a Mourinho. La calidad de los colchoneros y la frialdad de Arda Turán y de Adrián le dieron un triunfo al Atlético de Madrid que pasará a la historia del fútbol. Una victoria que cuarenta años después mete al conjunto colchonero en una final de la Champions League, en una final en la que se enfrentarán dos españoles, los dos representantes madrileños.



Analizando los onces nos damos cuenta de las intenciones de cada uno. A Mourinho le gustó el planteamiento de la ida, un equipo serio y contundente. Con Azpilicueta, Ivanovic y Ashley Cole en un mismo equipo podemos pensar o en una defensa de cinco y en Azpilicueta en el centro del campo, pues bien, durante el partido le vimos en ambas posiciones. En ataque tenía más libertad que el serbio para adelantar su línea y en defensa se colocaba cerrando una defensa de cinco o de seis incluso con el retroceso de David Luiz, que acompañó a Ramires en el centro del campo. Por delante tres balas, Hazard, que volvía tras lesión, William y Torres, que anotaría el único tanto blue.

El Cholo Simeone sorprendió dando entrada a Adrián de nuevo, que acabaría siendo clave en el transcurso del encuentro anotando el gol del empate. La portería y la defensa eran las de siempre. Sorprende un dato, y es que en el último partido antes de la llegada de el Cholo, frente al Albacete en Copa, la defensa del Atlético fue la misma que la que se ha metido en la final de la Champions League, sorprendente. Arda y Koke completaban un centro del campo en el que acompañaban a Mario Suárez y Tiago, hombre que puso la calma en el partido. Diego Costa no estuvo del todo acertado pero hizo el 1-2 de penalti.

El partido arrancó sin un dominador claro. El Chelsea no salía como en El Calderón, por lo menos en los primeros minutos. Los blues iniciaban la presión arriba con Torres presionando la salida de balón de los centrales. Azpilicueta adelantaba la posición para hacer de extremo y William se iba al centro. El Atlético avanzaba poco a poco y el Chelsea reculaba. El doble pivote formado por David Luiz y Ramires aguantaba la línea hasta que se encerraba atrás. En ese momento el Atlético no combinaba, al igual que en la ida. Parecía que al Chelsea le estaba saliendo bien el planteamiento, y así fue, en los primero minutos el Atlético no logró crear exesivo peligro, el Chelsea era serio y no dejaba huecos.


Pasaban los minutos y no había casi ocasiones, pero el Chelsea comenzaba a recordar al que jugó la ida en Madrid. Llegamos a la media hora con 0-0 y ya veíamos al Chelsea encerrado atrás. El mismo planteamiento de Mourinho para la ida y para el encuentro frente al Liverpool. En la imagen vemos el esquema 6-3-1 que se forma en defensa. La defensa de cuatro se centra en el área y los dos extremos, Azpilicueta y Hazard retrasan su posición para hacer de laterales. William se queda en el centro con Ramires, y David Luiz que hacía de pivote defensivo, le podemos ver en ocasiones incluso entre Terry y Cahill, aunque pocas veces, ya que Mourinho le prefería por delante de ambos para las transiciones en tres cuartos.


En una de estas llegó el 1-0 con una jugada que el Atlético no se esperaba. William logra darle el balón a Azpilicueta que sin saber cómo se planta en la línea de fondo y la pone al punto de penalti rasa para que apareciese el ex del Atlético de Madrid, Fernando Torres, que sólo tiene que golpear el balón donde no llegaría Courtois. Era el 1-0, el planteamiento de Mourinho parecía que funcionaba. A partir de ahí el Chelsea se hechó definitivamente atrás. Pero cuando nadie se lo esperaba llegaría el empate de los rojiblancos. Os los mostramos en las dos siguientes imágenes. Tras recibir Arda en banda izquierda, se la da a Tiago que está en la frontal solo. El portugués ve a Juanfran que se desmarca a la espalda de Hazard y logra poner el balón al área pequeña. El balón pasa por delante de tres defensores que no la tocan y Adrián la empuja al fondo de la red. Era el 1-1 con el que se llegaba al descanso.



Comenzaba el segundo tiempo y en nada se decidió el partido. El 1-2 llegaría tras un claro penalti de Eto'o. El camerunés pareció novato en una jugada en la que el Chelsea perdería casi todas las opciones. Diego Costa no fallaría y haría el 1-2. Al Chelsea le quedaba bastante tiempo de reacción, pero los problemas defensivos que mostró el equipo londinense le hicieron sucumbir ante las ofensivas colchoneras. De nuevo Juanfran cabalgaría la banda para poner un centro preciso al punto de penalti, donde aparecería el turco Arda Turan que remataba solo al larguero, pero con tanta suerte que le caería a él mismo el esférico para empujarla sin oposición. Era el 1-3 que reflejaba el marcador de Stamford Bridge. Mourinho no se lo creía, el púbico tampoco.

Mourinho terminó con todo en el campo. Entraron Schürrle, Demba Ba y Eto'o para reforzar la ofensiva blue. El Chelsea necesitaba tres goles para pasar a la final, era misión casi imposible para los de Mourinho. El Atlético replegaba muy bien y el Chelsea no tenía casi espacios. Sosa, el ''Cebolla'' y Raúl García esperaban para salir a la contra e intentar hacer daño a una defensa muy arriba del Chelsea. Azpilicueta y Ashley Cole subían demasiado, pero el momento lo requería. A Mourinho se le escapaba la Champions y sobre el minuto 80 parecía que el portugués felicitaba al Cholo por su partido. El Chelsea se estrellaba una y otra vez contra la portería de Courtois que tuvo dos o tres ocasiones claras en las que sacó de algún apuro al conjunto español.

El Chelsea fue con todo en los últimos minutos. Al Atlético esperaba para salir a la contra con sus velocistas.
Los últimos minutos fueron del Chelsea, con constantes ocasiones, pero le faltaría tiempo. Al final, el Atlético de Madrid se llevó el triunfo por 1-3, logrando meterse en una final de la Champions League cuarenta años después. En la final espera el Real Madrid, donde seguro que viviremos un partido histórico. La rivalidad ciudadana será la tónica dominante en el partido. Ancelotti frente al Cholo, quién puede pedir más?

Road to Lisbon



El Madrid se enfrentaba a la peor de sus pesadillas, Alemania. Y mas en concreto Munich. Nunca había ganado allí. Pero esta vez fue diferente. El Madrid no solo ganó, sino que humilló al Bayern. Un reultado histórico que no fue casualidad, ya que Carletto y su táctica tuvieron mucho que ver.

El Madrid empezó sabiendo que si jugaba con la primera mitad del Bernabéu se iba para casa. Por ello, el italiano le quedó bien claro a sus jugadores que en el inicio del partido había que presionar arriba, asfixiar al Bayern, no dejarle sacar la pelota jugada, y si se la dan a Neuer, intentar que se líe. Salieron con un 4-4-2 muy claro. Igual que en la ida y el partido contra el Barcelona en la final de Copa del Rey. Con ello Ancelotti consigue un equipo trabajador, dos medios centros que presionen y dos interiores que ayuden al equipo en defensa y aprovechen su velocidad para salir a la contra. Además los laterales suben sin miedo a atacar, pero teniendo en cuenta que delante si la perdían tenían a Robben y Ribery. Al técnico merengue le salió todo a pedir de boca, los primeros treinta minutos del equipo blanco fueron para enmarcar.

Cuando el Bayern sacaba el balón desde atrás, los dos
de arriba iban a los centrales, mientras que los cuatro
de atrás buscaban a los laterales y los medios.            

Por su parte, Pep, planteó el partido de vuelta igual que el de ida. Un calco. 4-3-3, con los laterales jugando largo para crear aún mayor superioridad en el centro del campo. Para Guardiola, la mejor defensa es tener el balón, por ello no se preocupó de guardar las espaldas ante las cabalgas de Bale, Di María, Ronaldo y Benzema. Únicamente los centrales, se convirtieron en la sombra de Bale y Ronaldo en las contras. Esta fue una de las principales razones por las que encajó cuatro y se libró de otros tantos. Dante y Boateng son menos veloces que los extremos blancos. Pero Pep contaba con que entre el dominio de la bola, el ambiente del Allianz y las ocasiones que acabarían llegando, se conseguiría el ansiado pase a la final de Lisboa. Cuando el Madrid sacaba el balón, presionaban, y esto siempre funciona. Pues no funcionó, por la simple razón de que los blancos no tenían la bola. Cuando la conseguían salían a la contra como flechas y eso por mucha presión que ejerza el equipo contrario, como dijo el mismísimo Guardiola, "Ellos siempre corren más". El Bayern no defendía. Sólo atacaba y en estático. Faltaba profundidad arriba.

El Bayern ataca en estático, mientras que el Madrid
defiende con ocho tras la bola y sube a la contra con
cuatro y, a veces, con cinco al sumarse Modric.        

Los goles llegaron por diferentes caminos. Los dos primeros, de cabeza, a balón parado. Y con el mismo autor firmandolo, Sergio Ramos. El cuarto, también a balón parado. En este caso una falta directa que coló Ronaldo por debajo de la barrera del Bayern. Pero el tercero fue una obra de arte. Otra magnífica contra del equipo de Carletto. Cuatro galgos corriendo hacia arriba con el único objetivo de colar la pelota en la red. Ribery jugaba atrás tras hacerse un lío en banda y estar rodeado por tres del Madrid. Esta presión hizo que Bale recuperase el balón, tocase para Di María, este abre a Benzema en la otra banda que toca al medio para el galés, y por último se la da a Cristiano que la mete por el palo corto de Neuer. Doce segundos. Sólo doce segundos es lo que tardó en robar la pelota, llegar de un área a otra y meterla en la portería alemana.

El Madrid consigue un cuatro para tres tras
una pérdida de Ribery. La defensa del Bayern
está descolocada, Kroos baja a ayudar, Dante
va a banda a cerrar y esto hace que Boateng 
se quede solo con Bale y Cristiano.                  

Un 0-4 que hace que el equipo blanco se meta doce años después en una final de Champions. Nada más y nada menos que contra el Atlético de Madrid. La primera final en la que se enfrentan dos equipos de la misma ciudad. ¿Arderán los árboles en Lisboa? 

viernes, 25 de abril de 2014

El camino a Lisboa pasa por el Allianz



Si en el sorteo podíamos pronosticar cuál sería el partido de todos los partidos, sería este Real Madrid - Bayern de Münich. El que más Ligas de Campeones ha ganado frente al actual campeón. La vuelta de Guardiola al Bernábeu donde aun no había perdido y la racha de Ancelotti que no había perdido frente a los alemanes. Había muchas ganas de ver este partido simplemente por ver la revancha que los blancos se tomarían ante la derrota en la misma eliminatoria de hace dos años, en la que los dirigidos por entonces por Mourinho cayeron en los penaltis. Las miradas estaban puestas en el Santiago Bernabéu para ver el primer asalto de lo que sería y será el último paso para la final de Lisboa.

La ocasión de ganar la ''Décima'' está ahí todos los años pero tras el partido de la ida está más cerca que nunca. Los tres años anteriores el Real Madrid había perdido los partidos de la ida, pero en esta ocasión no fue así. Los de Ancelotti no eran favoritos en las apuestas, un Bayern pletórico, campeón de liga y con la opción de optar al triplete -al igual que los blancos- se presentaba en Madrid imponiendo respeto. Guardiola sabía que era obligatorio anotar un gol, Ancelotti tenía claro que debía dejar la portería a cero para llegar con opciones a la vuelta. El 7-0 al Barcelona de la temporada pasada estaba en las mentes de todos los madridistas.



Ancelotti sabía lo que se jugaba, y tenía claro que Bale y Cristiano no estaban al cien por cien. Finalmente, el italiano optó por dar la titularidad al portugués dejando en el banquillo al galés. Ancelotti lo tenía claro, formar una línea de cuatro en el centro del campo para tapar las ofensivas bávaras era crucial. Juntó a Isco, Xabi Alonso, Modric y Di María en el centro del campo. El partido de los cuatro fue muy bueno, sobre todo, y como últimamente, de Di María. El argentino ahora mismo está a otro nivel. Guardiola se guardó a Götze y a Müller para los últimos minutos. Esta decisión fue muy criticada al final del partido por los medios alemanes. Con Lahm en el centro del campo, Rafinha fue el elegido para el lateral, pero a mitad de partido Guardiola le retiró tras su mala participación, Coentrao le superó con mucha facilidad, sobre todo en el gol.

El Bayern salió a tener la posesión y a dominar el encuentro. El Real Madrid se dedicó a esperar atrás en los primeros minutos del partido. El público se empezaba a impacientar porque veía que el Madrid no salía de su campo. Como vemos en la siguiente imagen, los blancos defendían con un claro 4-4-2. Cristiano y Benzema inicaban la presión a la zaga alemana para intentar robar y salir a la contra, la única opción del Madrid a lo largo del partido. Isco y Di María fueron claves en las recuperaciones de los de Ancelotti. El Bayern tocaba y tocaba en la frontal pero no llegaba a nada.


El Real Madrid de Ancelotti estaba empezando a recordar a aquel Madrid que salía goleado ante el Barcelona de Guardiola. Un Madrid encerrado y un Barcelona tocando en la frontal y mareando a los blancos. Pero en este partido sería diferente. El Bayern no llegaba y el Madrid hacía daño en las contras. Los velocistas blancos aprovechaban los fallos en los pases del rival para salir a la contra. Cristiano y Benzema salían por las bandas e Isco o Di María se internaban esperando a que los laterales se incorporaran o a que Modric encontrase un hueco para meter un balón. En esas llegaría el primer gol. Pase de Cristiano a la espalda de Coentrao tras una contra perfecta. El portugués logra ponerla donde ni los centrales ni Neuer llegan para que Benzema hiciese el 1-0.


Con el 1-0 se llegaría al descanso, pero la segunda mitad arrancaría de forma distinta a la primera. Los de Ancelotti empezaron a ver que podían plantar cara a los bávaros que no acababan de encontrarse a gusto en el Bernabéu. Los blancos dieron un paso hacia adelante, moviendo a todo el equipo un poco más arriba para presionar en campo contrario al Bayern, algo que en la primera mitad no había hecho. Isco y Di María abrieron el campo y tanto Coentrao como Carvajal empezaron a tener más protagonismo. Ambos protagonizaron uno de los mejores partidos que se les recuerdan. Cuando tuvieron que robar lo hicieron perfectamente, cerrando a dos de los mejores extremos del mundo. Ni Robben ni Ribéry desbordaron a los laterales blancos en todo el partido. Cristiano tuvo varias ocasiones pero no tuvo su día, no estaba al cien por cien. Benzema apareció poco pero apareció, al igual que Isco que no fue de los mejores pero se notó su presencia en el campo con varias conducciones y robos importantes.


Guardiola movió ficha y metió en el campo a Müller y Götze para intentar resolver los problemas ofensivos del Bayern. Lahm volvió al lateral derecho tras la marcha de Rafinha. El bayern pasaba a un 4-1-4-1 con el que terminó el partido. Ancelotti sacó al campo a Bale para dar aun más velocidad a las salidas del Madrid. La entrada de Illarramendi dio más contundencia a la defensa del los blancos. Pepe acabó el partido tocado y acabó saliendo del campo ovacionado tras dejarse la piel en el campo, Varane le sustituiría. El portugués está siendo clave en los éxitos de los blancos y se está convirtiendo en uno de los ídolos de la afición. Mourinho decía que Varane le había superado, pero parece que el portugués le ha vuelto a superar.

El Bayern lo intentaba una y otra vez. En los últimos minutos los alemanes tuvieron ocasiones claras e incluso reclamaron un penalti claro de Xabi Alonso sobre Müller que viendo la repetición quedaba claro que no era. Guardiola sabía que las críticas iban a ser muy grandes, sobre todo las de sus propios directivos. Los contragolpes ganaban a la posesión, algo insólito hace años. En Alemania gusta el fútbol del Dortmund, pero no el del Bayern -mencionaba Guardiola tras el partido-. Palabras duras para su propio juego.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro.

Se llegaría con 1-0 al final del encuentro. El Madrid daba así un paso al frente en el sueño de la décima, un paso importante ya que tomaban ventaja y sobre todo, dejaron su portería a cero ante uno de los equipos más goleadores de Europa. Ahora y más que nunca el Real Madrid debe ser cauto y no confiarse. Ante el Dortmund lo hicieron y casi quedan eliminados. En Münich habrá un infierno como bien decía Rummenigge. El martes sabremos quién de los dos será el primer finalista de la UEFA Champions League.

miércoles, 23 de abril de 2014

La pizarra de Mourinho funcionó



Tras años de espera, en el Vicente Calderón se volvió a ver una semifinal de la UEFA Champions League. La cita no podía atraer más. La vuelta de Mourinho a España era una de las claves de la eliminatoria. El portugués no tenía ganas de salir perjudicado de la cita europea y lo consiguió. La movilización alrededor del conjunto colchonero no podía ser mejor. No eran los favoritos al no tener la experiencia suficiente en la competición, pero viendo lo que esta temporada están haciendo, se les debió de considerar favoritos. Atlético de Madrid frente a Chelsea, el Cholo frente a Mourinho, se pudo pedir más?

Al final del partido los espectadores se quedaron con ganas de más. Un 0-0 en una semifinal no es lo que nadie esperaba. Mourinho planteó un partido muy defensivo pero que conllevaba un desgaste extraordinario que mermaría a la zaga blue con el paso de los minutos, mientras que el Cholo Simeone salió como siempre, a ganar el partido desde el primero minuto, con largas posesiones y esperando un fallo en la defensa del Chelsea, un fallo que no encontraron.

Onces del encuentro

El Cholo Simeone tenía varias opciones para el once, pero el argentino optó por la defensa habitual que tan buenos resultados le ha dado, un doble pivote formado por Mario Suárez y Gabi, aunque en las horas previas se hablaba de que Tiago podría entrar en el once, aunque al final fue Mario quien acabó siendo titular. Por delante, una línea de tres formada por Koke, Raúl García y Diego, aunque por las circunstancias, el brasileño acababa cayendo a banda y el ex de Osasuna ocupando la posición de Diego Costa para rematar los balones colgados por los laterales.

Mourinho sabía a lo que venía, a no perder, y lo consiguió con una defensa inmejorable. El portugués, ante las bajas de Ivanovic y Hazard, optó por cambiar de lateral a Azpilicueta, jugando así en su posición natural, el lateral derecho, y dando la titularidad a Ashley Cole. Como bien hacía en el Real Madrid, el portugués optó por un central como centrocampista, juntando así a David Luiz y a Obi Mikel en el centro del campo, poniendo por delante a Lampard, con William y Ramires como extremos y con Torres en punta.


El Atlético de Madrid tuvo varias ocasiones a lo largo del partido, pero acabó atascándose en la zona de creación de juego. El Cholo se desesperaba en la banda ante las acometidas de su equipo que no se acababan de transformar. Como veremos en la siguiente imagen, el Atlético de Madrid llegaba a tres cuartos de campo y se atascaba. La presión de David Luiz y Lampard impedía a los del Cholo avanzar, y como Mourinho quería, los balones acababan en ambas bandas para que tanto Filipe Luis como Juanfran colgasen balones a Diego Costa y Raúl García. Como es normal, ante la altura y el número de defensores del Chelsea, éstos evitaban el gol e intentaban lanzar la contra. Esta situación se dio durante todo el partido. Mourinho buscaba esto y lo consiguó. El portugués juntaba muchos jugadores en el área por lo que cualquier disparo o centro era interceptado por un jugador blue.


No cabe duda de que el planteamiento de Mourinho no fue el más adecuado para la práctica del fútbol. A nadie le gusta ver un equipo encerrado los noventa minutos rechazando balones y saliendo a la contra, pero no hay que dejar de alabar que hacerlo durante tanto tiempo y que te salga bien es prácticamente imposible, y el Chelsea lo consiguió. Como vemos en la siguiente imagen, el Chelsea defiende con un 4-5-1 que se acaba convirtiendo en un 6-3-1 según retrocede la defensa blue. Azpilicueta y Ashley Cole se juntan con Terry y Cahill por el centro y dejan a Ramires y William que retrocedan y hagan el trabajo de laterales. Los brasileños estuvieron bastante serios en los minutos que jugaron, siendo así de los mejores del partido. Obi Mikel se posicionaba por delante de los centrales, llegando en ocasiones ponerse entre ellos, pasando a un claro 7-2-1. David Luiz y Lampard continuaban la presión iniciada por Torres.



Los ataques del Chelsea se convertían en algo imposible. Las veces que los blues lograban sacar el balón jugado de su campo, el esférico le caía a Torres para que él solo tuviera que enfrentarse a toda la defensa del Atlético de Madrid. En varias ocasiones, el español lograba hacerlo y crear ocasiones, incluso lograba sacar alguna falta peligrosa en la frontal. Torres esperaba las subidas de William y Ramires por las bandas y el apoyo de Lampard para jugar el balón, pero las órdenes de Mourinho eran claras, no había que arriesgarse, y el Chelsea no lo hizo, en el momento de recuperar el balón casi nadie subía y el Atlético, ante un número superior de jugadores se lograba hacer con el balón.


El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro, con un claro 6-2-2, Mourinho metió un atacante más
para intentar ayudar a Torres en las contras

El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.

martes, 22 de abril de 2014

Ancelotti ve al Bayern como favorito


Todo esta preparado para el siguiente cruce de Champions , el Santiago Bernabeu ya ha puesto en alza las banderas llenas de estrellas, los nervios de la afición están a flor de piel, y la ciudad calienta para ver el espectáculo.

El equipo llega con la moral por las nubes, en un muy buen momento de forma e incluso contentos por no ser los favoritos para la eliminatoria, y es que así, es cuando el Real Madrid de Ancelotti juega mejor. Necesitan no llevar las riendas del partido, sabiendo que lo previsible, es que el Bayern intente dominar la posesión de balón, como ya hacen cada partido los jugadores ordenados por Pep.

¿Qué fútbol intentara jugar el Real Madrid?

Sabemos que este año el Real Madrid es un equipo moldeable y preparado para cualquier tipo de partido, es un equipo que maneja la pelota cuando sus rivales quieren, y que crean contras como ningún otro equipo en el mundo. Debiendo presionar la salida del del balón a los Bávaros, y dando ese arreón inicial que suelen dar los de Ancelotti.

¿Jugara Cristiano Ronaldo?

Esta pregunta solo puede contestarla el Mister  y se sabe que el Portugués quiere salir de inicio, pero esto acabará con  el gran momento de forma en el que esta Isco, un jugador que queda totalmente apartado del equipo cuando Ancelotti dispone de todos sus jugadores. Esto perjudica la salida del balón del equipo merengue, la salida del equipo se ve trabada cuando no juega el 23. Modric esta temporada, esta siendo uno de los mejores del equipo, y le da mucha variedad al juego del equipo, pero bajo mi punto de vista no tiene la llegada y sutileza que Isco nos muestra en el momento de llegar al área.

¿Qué debe cuidar el Real Madrid?

Como ya Pep sabe, el Madrid tiene un grave problema, y son las espaldas de sus dos laterales. No esta siendo precisamente un buen año para ellos, Marcelo, Coentrao, Arbeloa , incluso Carvajal que es de los únicos que se salva tienen problemas para guardar sus espaldas. 

Queda garantizado el espectáculo absoluto, y la noche del miércoles sabemos que serán muchos los aficionados que se roerán sus uñas para saciar los nervios, suerte para los Españoles.

Garra e intensidad en un duelo de titanes

Esta no es una semana cualquiera para el aficionado al fútbol. La mayor competición de Europa a nivel de clubes vuelve en forma de dos partidazos que empezarán a decidir estas semifinales de la Champions League, y que enfrentarán a cuatro grandes equipos que han merecido tener este privilegio. Estos son, como todos sabemos, Chelsea, Atlético, Real Madrid y Bayern. Y hoy, en El Tiralíneas, analizamos como llegan los dos equipos que se enfrentarán en el primer partido de los dos que se disputarán: el Calderón se vestirá de gala para presenciar un choque de trenes entre colchoneros y blues.

Los dos conjuntos llegan al encuentro de dos maneras muy diferentes. Los españoles siguen con la moral por las nubes como en toda esta temporada, después de conseguir una trabajada victoria contra el Elche que les mantiene en lo más alto de la tabla y que les catapulta hacia la consecución de la décima liga de su historia. Por otra parte, los de José Mourinho vieron como muchas de las opciones que tenían para ganar la Premier se desvanecían por culpa de una sorprendente derrota ante el colista, el  Sunderland. Así pues, pese a que son muchos los que dan a los londinenses como favoritos para pasar a la final de Lisboa, está claro que son los de Simeone los que llegan más motivados, aunque nunca se puede dudar de la capacidad del entrenador portugués del Chelsea para estimular a sus jugadores en partidos como éste.

Esta imagen se repetirá en unas horas. 'Cholo' y 'Mou' se verán las caras otra vez, pero ésta será la más trascendente.


En clave planteamientos, la baja más importante en ambos equipos es la de Samuel Eto’o. El camerunés no ha viajado a Madrid por problemas físicos y tendrá que ser reemplazado por alguno de sus compañeros. Se manejan hasta tres posibles recambios: Torres, que volvería a jugar en su antigua casa, Demba Ba, que está en un estado de forma excepcional y ya salvó a su equipo en los cuartos ante el PSG, y Schürrle, que daría una enorme verticalidad y movilidad al equipo en un partido en el que lo necesitarán debido a la buena defensa rojiblanca. Esta última opción dependerá de cómo llegue Hazard. El extremo belga, que seguramente es el mejor jugador de la plantilla, es la gran duda para el partido a causa de una lesión en el gemelo, por lo que ahora mismo es una incógnita su participación. En caso de no llegar, la alternativa más lógica para Mourinho sería poner a Schürrle y Willian por bandas con Oscar en el medio, por lo que se perdería la posibilidad de ver al alemán como referencia, cosa que ya hemos visto en ocasiones anteriores. Además, tampoco dispondrán de su lateral derecho titular, Ivanovic, que cumple ciclo de tarjetas, por lo que se espera que David Luiz se sitúe en la posición del serbio, ya que actualmente Ashley Cole no tiene ritmo de competición, dejando como mediocentros a Ramires y Lampard, ya que aparte, como ya es conocido desde hace tiempo, Matic no puede jugar la Champions con su equipo, ya que ya la jugó con el Benfica.

Una jovencísima promesa debutaba hace unos cuantos años en el Atlético de Madrid.
El fútbol da muchas vueltas, y este chico volverá a encontrarse con una afición que lo
vio crecer y que estalló con sus goles, aunque esta vez no será vestido de rojiblanco.

En clave rojiblanca no hay ninguna baja importante. El ‘Cholo’ podrá contar por fin con todos sus efectivos, por lo que alineará un once de gala para sacar un buen resultado de cara al partido de vuelta.

De este modo, esperamos que estos dos equipos nos regalen un espectáculo en toda regla, ya que, pese a ser considerados bastante defensivos y de un juego poco vistoso, está claro que son dos de los mejores del mundo. Lo que se espera es que asistiremos a un enfrentamiento que se disputará con muchísima intensidad y trabajo, y que seguramente se decidirá por el rendimiento físico de ambos. Además, viviremos muchos duelos interesantes: el primero estará en las dos porterías. El Atlético de Madrid sí podrá contar finalmente con su guardameta Courtois, propiedad del Chelsea, mientras que los blues tendrán a uno de los mejores porteros de los últimos tiempos: Petr Cech. Aparte de esto, también veremos enfrentamientos en el medio del campo como el que nos depararán Gabi y Oscar, en el que el primero tirará de garra y coraje y el segundo de calidad y fantasía, u otros como el de los dos centrales brasileños, Miranda y David Luiz –aunque éste se prevé que sea lateral-, en el que puede ser un acto de reivindicación de ambos de cara al seleccionador Scolari.

Posibles onces del encuentro

Por último, un dato que favorece a los intereses de los colchoneros, y es que su equipo no ha perdido nunca en casa ante un rival inglés en competiciones europeas: cinco victorias y cuatro empates es el balance después de nueve partidos disputados. ¿Serán capaces los discípulos de Mourinho de romper esta estadística? ¿O los de Simeone los derrotarán también a ellos para llegar a Lisboa? 

jueves, 10 de abril de 2014

El campeón a semis sin convencer


El favoritismo de un equipo no es un estado de ánimo del conjunto catalogado, sino de los que le rodean. Esa denominación se realiza por una situación de optimismo, de rendimiento y resultados superiores al rival más próximo. El favorito en la eliminatoria entre el Bayern de Múnich y Manchester United eran los primeros. Por la trayectoria en la competición doméstica resultaba claro quién era el más fuerte de los dos; basándonos en los resultados. El Bayern se había asegurado ya la Bundesliga, mientras que los de Moyes buscan encontrarse en casa y clasificarse para competiciones europeas para la siguiente temporada.

Ese teórico favoritismo bávaro no lo pudimos apreciar en Old Trafford, donde los ingleses estaban teniendo muchos problemas para sacar sus partidos adelante. En el partido de ida el resultado fue de 1-1, por lo que los de Pep Guardiola se llevaban ligera ventaja del feudo de los “red devils”. Para la vuelta el Allianz Arena presentaba un aspecto espectacular. Todos daban al Bayern ya como semifinalista, sin embargo no hicieron caso a una frase que pronunció Giggs antes del partido de vuelta. El veterano jugador de Gales, ante el pesimismo que existía sobre el papel del United en la eliminatoria, dijo: “Somos el Manchester United”. El capitán dejó claro quiénes eran y que representaban. Iban a luchar.

Onces del encuentro

Los recursos del Bayern son demasiados ante un United que poco tiene que hacer ante un equipo de tal riqueza táctica. La defensa es también el ataque del Bayern, sobre todo con los buenos balones diagonales de los centrales. Los laterales del Manchester debían estar constantemente vigilando sus espaldas ante esos peligrosos balones. Una variante táctica que añadió Pep fue dejar a Kroos como único mediocentro del equipo, por lo que el peligro podría llegar en las transiciones rápidas del United. Las coberturas del mediocentro alemán estaban aseguradas, pero esa posición le restaba presencia en llegada desde segunda línea y desperdiciar el buen disparo desde media distancia. Pero sí dotaba al equipo de esa pausa, de ese buen cambio de dirección del juego del que disfruta.



Aunque esa llegada de Kroos no existía, el Bayern llegaba con muchos hombres al ataque. El mayor peligro en ataque por parte del Bayern lo llevó Robben. El extremo holandés llegó con mucho peligro en diagonales desde la banda. El ex del Bayern optaba, en casi todas las ocasiones, por el recorte hacia dentro para driblar rivales y finalizar con un buen disparo. La otra variante era la de llegar hasta línea de fondo y poner el centro con la pierna menos buena. Evra poco pudo hacer ante el gran nivel de forma de Robben, que con sus conducciones de zurda fue el mayor activo en ataque del Bayern. Robben baja a recibir, en numerosas ocasiones y como suele entrar por banda, libera espacios por el medio para las subidas de Lahm.

El capitán bávaro fue lateral derecho y no mediocentro como venía siendo la tónica habitual. La forma de sacar el balón del Bayern lo encuadraba como mediocentro en esa situación del juego, junto a Alaba. Los dos medios se encuadraban como interiores con libertad de llegada al área. Esta variante táctica ayuda a Kroos a estar bien escoltado en salida y el Bayern acumulaba así muchos jugadores por delante del balón. Esto hacía que las líneas de pase aumentaran y siempre hubiera un jugador bien situado para recibir el balón. En esa colocación, los centrales se abrían a banda para tapar las salidas por banda. Con esta organización, la pérdida debe producirse en zonas muy alejadas del área y realizar tras esta una presión adecuada para recuperar cerca de la zona defensiva rival.

Las jugadas atacantes, excepto las diagonales de Robben, finalizaban tras un centro lateral. Se pudieron ver relativamente pocos intentos en forma de disparos desde media distancia. Ribery estuvo muy vigilado por Jones, que cuajó una gran eliminatoria completa. El joven central inglés despejó todas las dudas surgidas en cuanto a su rendimiento y capacidad de ser titular en una defensa como la del Manchester United. Los “red devils” se organizaron en dos líneas de cuatro en repliegue, dejando tan solo descolgados a Rooney y a Welbeck. El internacional inglés era el encargado de recibir el balón y trasladarlo con velocidad al área rival, buscando siempre la transición rápida o el peligro a balón parado. El balón largo también fue un recurso muy utilizado para salvar la presión de los locales y dar la posibilidad de que algún jugador de los de arriba pudiera aguantar el balón.


Miedo y goles


El descanso llegó y el partido seguía favorable al Bayern. El único problema fue que los de Pep no lograron tener claras ocasiones de gol. A los pocos minutos de comenzar la segunda parte, Evra sembró el silencio en Múnich. El gol vino motivado por una pérdida en salida de balón, el peor error que los futbolistas del Bayern pueden cometer. Valencia recuperó y se fue de su par en la banda. El ecuatoriano puso un buen centro que llegó a la frontal. La frontal era un espacio vacío, ya que el equipo estaba ordenado para salir y dejó huecos al seguir solo a los delanteros rivales. Para más inri, el lateral francés enganchó un disparo fortísimo y certero a la escuadra izquierda de Neuer. La alegría de los ingleses duraría poco.

Dos minutos después del gol de Evra, el Bayern consiguió el empate por medio de Mandzukic. El croata se anticipó perfectamente al autor del gol dos minutos antes, Evra. El francés falló en la marca y permitió el empate. El partido, con este resultado, estaba destinado a la prórroga. Pep cambió el rumbo del encuentro dando entrada a Rafinha. Con el ex del Schalke el Bayern pasaba a jugar con doble pivote y con Rafinha de lateral. Kroos no estaría tan solo y dispondría de más libertad para llegar teniendo a Lahm como escudero. Esto aseguró un mejor control de partido. Cuando el ataque del Bayern se volcaba a una banda, el extremo contrario se quedaba sin marca. Así llegó el segundo gol de los alemanes. Robben se aprovechó de un centro pasado que venía de la otra banda para ganar línea de fondo y poner el centrol. De nuevo, un atacante bávaro se anticipaba a un central del Manchester.



Tras el segundo gol, el partido entró en una fase de calma. Robben consiguió el premio del gol en una de sus peligrosas diagonales. Aunque fue con algo de suerte al golpear, su finalización en Vidic, que intentaba taponar el disparo del holandés. El central serbio se despide de la Champions League con el United y posiblemente la próxima temporada, ya que es muy posible que el Inter no se clasifique. Los enfados de Guardiola eran constantes en la insistencia de algunos jugadores por jugarse la posesión en vez de aguantarla. El Bayern se une a Madrid, Atleti y al Chelsea como semifinalista de la máxima competición de clubes. 


Christian Sánchez de la Blanca Portillo | 

Ganar, ganar, ganar y volver a ganar



No todo el mundo confiaba en ellos, pero el “Cholo” sí. Los Atléticos soñaban con eliminar al Barcelona, sueños que se cumplieron desde el principio del partido, aturdieron, incomodaron, y superaron a uno de los mejores equipos del mundo. La afición los llevó en volandas, no bajaron la guardia en ningún momento, sabiendo que jugando de este modo sería imposible para los hombres de Gerardo Martino obtener la victoria.

El once del entrenador culé para los grandes partidos ya lo conocemos. Menos el cambio obligado de Pinto por Valdés, Martino alineó a quienes les da toda la confianza para los partidos grandes, con Iniesta jugando de extremo dejándole la posición de interior a Cesc, quien no tuvo su día. Igual que Martino hizo Simeone, alinear a lo mejor que tenía, las circunstancias lo obligaban.  Defensa titular, centro del campo de gala, y la baja de Diego Costa como cambio mñas sensible. Con todo ello, arrancaba uno de esos partidos que quedan para la historia.

Onces del encuentro

Corría el minuto 5 y ya se reflejaba el nerviosismo en los jugadores del Tata. Se sentían asfixiados a la hora de sacar la pelota, no triangulaban, sólo buscaban la manera de sacarse la pelota de encima. Y hasta el minuto 20 con un gol en contra y 2 tiros al palo de los colchoneros, no pudieron entrar de lleno en el encuentro.

Tocaba remar , volver a su ser, y despertar de la pesadilla en la que estaban. Inclinando su juego a la izquierda,  la banda de Neymar, a la que fue con apenas 5 minutos de partido, comenzaron a encontrar huecos en la defensa impenetrable de los rojiblancos. Con un par de acciones de calidad y sin juego de equipo, los azulgranas fueron poco a poco encontrándose en el partido. Pero el primer tiempo se les acabo, sin crear apenas ocasiones, fueron dos y ninguna parada por Courtois. El Atlético se sentía cómodo, sobre todo al inicio del encuentro, llenándose de ocasiones y empujado por el aliento de la grada, metiendo miedo al Barcelona.


A la izquierda, todos los pases de Koke, mucha influencia en banda izquierda. A la derecha, todos los pases de Leo Messi.


El segundo tiempo comenzó de otra manera. Los de Martino se hicieron dueños de la posesión de balón y fueron poco a poco intentando calar la defensa rival. Todo parecía dicho, algún gol del Barsa se olía , pero fue aqui cuando Simeone sacó un gesto de garra para jalear a la afición. Fiel fue la respuesta de los jugadores que parecian jugar con el corazón pintado de rojiblanco. Tata martino, dándose cuenta que su equipo volvia a desaparecer , hizo su primer cambio. Sacó del campo a Cesc, dando entrada a Alexis, buscando quizá alguna jugada rápida arriba (como en el partido de ida). 

El cholo respondió metiendo en el terreno de juego a Diego para intentar hacerse con el dominio de la pelota, superando de nuevo a sus rivales. Fue cuando Martino ordenó a sus jugares recalar a banda derecha dejando a Alexis en punta con Messi de falso 9 y Neymar llegando desde el segundo palo. Pero aquí la defensa se sentía a gusto. Miranda y Godin se sentían más fuertes en los balones aéreos, despejando todo lo que volaba por el area. Los minutos pasaban, y  la grada notaba lo que en realidad estaba pasando, el Barcelona no encontraba la solución.

El Barcelona acabó en campo rival pero sin ideas, mucha acumulación de gente por el centro. Alba y Alves
invaden la posición de los extremos que se van al centro. Xavi y Messi no aparecen


La última intentona, fallida para mis pensamientos, fue quitar del campo a Iniesta y meter a Pedro en banda izquierda dejando un claro 4-2-4 con Messi perdido y Busquets y Xavi en el centro del campo, sin fuerzas y con poca hambre de títulos. Los azulgranas se vaciaron siendo superados en todo momento por los Colchoneros que aun tenían fuerzas con carreras a la contra de´ ''Cebolla'' Rodríguez, jugador que entró como recambio en la segunda parte, sustituyendo a un David Villa que jugó uno de sus mejores partidos en el Atlético.

El suspenso se lo lleva Tata Martino , que no supo ni ha sabido abrir las lineas de el equipo de Simeone. Haciendo cambios inapropiados y no metiendo a los jugadores en la intensidad que se merece un partido de este nivel. Ambas aficiones, estuvieron muy bien durante el partido y después de él, teniendo respeto por los rivales y amando con educación al fútbol. Neymar fue quizá el mejor del Barcelona si alguien lo hizo bien en realidad. La pizarra del cholo, que leyó perfectamente cada gesto del Barsa respondiendo a groso modo fue clave en el partido, impecable el argentino. Si hubiese que poner una nota al Atlético, sería un sobresaliente, por su trabajo dentro y fuera del estadio, pero ayer jugó un equipo,  no entraron en detalles individuales, Adrián y Villa estuvieron a un nivel increíble pasando desapercibida la falta de Diego Costa y Arda Turan.

Once de la vuelta de los cuartos de Liga de Campeones

El gran torneo que comenzaba hará unos meses lleno de equipos con muchas ilusiones, está llegando a su fin. Sólamente quedan cuatro equipos, el Atlético de Madrid que logró eliminar al todopoderoso Barcelona, el Bayern que no dio lugar a sorpresas ante el conjunto de Moyes, el Real Madrid que parecía que había sentenciado en la ida, pero en la vuelta sufrió para clasificarse, y el Chelsea de Mourinho que cumplió y remontó ante el PSG de Blanc. Con todo ello hemos confeccionado este once con los que creemos, son los once mejores de la jornada europea.

footballuser.com

Buscaban algo histórico y casi lo consiguen


Ayer el Borussia Dortmund afrontaba el encuentro en busca de una remontada épica, buscaba el tan complicado objetivo de remontar en una eliminatoria de Champions League tres goles de desventaja justo al día siguiente de que se cumplieran 10 años de la única vez que había sucedido ese hecho, el famoso "Milanazo".

Ambos entrenadores no sorprendieron con los onces. Ancelotti optó por Illarramendi en cuenta de Isco para ocupar la posición que Di María abandonaba por estar en el extremo diestro, haciendo que Bale se desplazase al derecho para suplir al lesionado Cristiano Ronaldo. Coentrao como lateral izquierdo y Pepe-Sergio Ramos como pareja de centrales. Klopp alineó a un centro del campo de circunstancias formado por Kirch y Jojic, además de Lewandowski que volvía tras lesión. Grosskreutz y Reus ocupaban las bandas con Mkhitaryan en la mediapunta. A la portería volvía Weidenfeller tras unas molestias el fin de semana.

Onces del encuentro

   La primera parte fue un dominio absoluto por parte del conjunto alemán. Los de Klopp realizaron una presión alta asfixiante que dejo constantemente sin ideas al Real Madrid y que provoco numerosas perdidas de balón en la salida, lo que acabaría provocando el segundo gol. Illarramendi presionado se equivoca en un pase que termina en los pies de Marco Reus, el alemán conduce perfectamente y abre para Lewandowski, el delantero polaco manda el balón al palo y Reus remata solo en la frontal del área pequeña dejando la remontada a tan solo un gol en el minuto 37 de partido. Antes, en el minuto 24, el alemán ya había adelantado a los locales la recoger un balón que Pepe había cabeceado mal y ante el que Casillas no se mostró seguro en la salida. Todo esto paso después de que el Madrid, tras un buen comienzo, fallara un penalti tirado por Di María con 0-0 en el marcador. De haber materializado esa pena máxima el jugador argentino, el equipo español habría sentenciado la eliminatoria y, al mismo tiempo, ahorrado los nervios de final.

   Los dos goles fueron obra de Marco Reus, pero su partido no se quedo ahí. El jugador alemán cuajo un partido increíble en el que se echo a su equipo a las espaldas. Con máxima libertad sobre el campo, tanto aparecía por una banda como de repente por el centro, fue el principal foco de peligro para el Madrid. Dirigiendo y asistiendo, creando y finalizando, hizo de todo y todo bien. La única pega que se le puede poner es el intento de simular un penalti, lo que le costó la amarilla y acto seguido pidió disculpas. Ganas de verle en el Mundial con Alemania junto a su inseparable Gotze.

   La segunda parte fue muy parecida a la primera, siendo las mejores oportunidades para el Borussia, pero el Madrid mejoro mucho gracias a la entrada de Isco. El centrocampista malagueño, que entro en el descanso en lugar de Illarramendi, le dio al equipo la calidad y pausa en el centro del campo que tanto había echado en falta en el primer tiempo. De hecho, fue en la segunda parte cuando el Madrid dispuso de sus mejores ocasiones para poder sentenciar la eliminatoria, casi todas en las botas de Benzema, pero ninguna fue aprovechada.

El Madrid tras el descanso logra más profundidad devolviendo a Di María al interior zurdo y metiendo a Isco como extremo diestro. Isco y el cambio de posición de Di María le dieron mejores sensaciones al equipo.


   Pese a que el Madrid dispuso de sus mejores ocasiones del encuentro en la segunda parte y que mejoro mucho con la entrada de Isco, el Dortmund tuvo ocasiones no solo para igualar la eliminatoria, si no para ganarla. Las dos mas claras estuvieron en las botas de Mkhitaryan. El centrocampista armenio, que completo un gran encuentro, no estuvo acertado en ningún momento de cara a portería. Una contra ejecutada a la perfección por Reus, quien sino, el armenio recibió un magistral pase entre líneas del alemán que lo dejaba solo ante Casillas, al cual dejo sentado y, con la portería vacía, mando el balón al palo con 2-0 en el marcador. Mkhitaryan fallaría también un remate desde dentro del área en el que Casillas estaría muy acertado, en parte porque el esférico iba muy centrado. Más adelante, el Dortmund volvería a fallar otra ocasión idéntica a la anterior, esta vez fue Lewandowski, en la que Casillas si que tuvo más merito.

   Hay que decir que, con 2-0 en el marcador y media hora de partido todavía por delante, Xabi Alonso realizo una falta dura cortando una contra en la que debió ver la segunda amarilla y, por lo tanto, ser expulsado, pero el arbitro ni siquiera señalo la falta. Después entraría Casemiro por Di María para jugar los últimos 17 minutos. El centrocampista brasileño, que está contando bastante poco esta temporada para Ancelloti, cumplió con su trabajo recuperando un par de buenos balones y aportando solidez al centro del campo blanco en unos minutos finales muy abiertos.

El Dortmund se echó arriba buscando el gol del empate. Como consecuencia, el Madrid se aprovechaba con contragolpes tirados sobre todo por Isco y Bale, aunque no lograron definir ninguno.


   Finalmente fue el Real Madrid quien paso a las semifinales de la Champions. Eso si, paso sufriendo y dejando una imagen de equipo frágil que no pasa por el mejor momento de la temporada. Ahora los blancos esperan rival junto al Chelsea de Mourinho, quien sabe si se enfrentaran entre ellos o no, para las semifinales.

martes, 8 de abril de 2014

10 años de aquella noche mágica, 10 años del "Milanazo"

   Ayer se cumplieron 10 años de la mayor hazaña de la historia del Deportivo de La Coruña. Una hazaña que a día de hoy continua siendo única, ya que ningún otro equipo ha sido capaz de remontar tres goles en una eliminatoria de Champions desde la temporada 91-92, cuando se cambio el formato de la competición.

   No solo fue el hecho de la remontada lo que la hizo tan especial para el Deportivo, fue también el hecho de remontarle al todopoderoso Milan que la temporada anterior había sido campeón. Además contaba en sus filas con jugadores de la talla de Schevchenko, Cafú, Maldini, Kaká, Pirlo, Seedorf, Rui Costa y compañía. Un equipo plagado de estrellas y que llegaba a Riazor con la idea de que iba a ser un partido de tramite antes de las semifinales ante el Oporto. Pero nada más lejos de la realidad.

Onces del encuentro

   El Deportivo, desde el pitido final en San Siro hasta el inicial en Riazor, fue cambiando su mentalidad poco a poco hasta creer por completo en la posible remontada, que al final se llevo a cabo. Para ello Irureta, técnico de aquel maravilloso equipo, había señalado como crucial marcar al menos un gol en la primera parte para así poder incordiar a los italianos en el segundo tiempo, pero finalmente serían tres goles en el primer tiempo y uno en el segundo ya para sentenciar. Y todo salió de la mejor manera posible, ni en un sueño el técnico se pudo haber visto en una situación mejor de la que se encontró en el descanso.

   Y es que el Deportivo jugo un partido magnifico, un partido que se puede considerar casi como dos encuentros por lo diferentes, a la vez que excelentes, que fueron los dos tiempos. El primero estuvo basado en las bandas como forma de romper la defensa milanista. Cambiar constantemente de banda el juego, bien por abajo o bien por alto pero siempre con rapidez, para que el Milan se viera obligado a bascular varias veces en poco tiempo y provocando así algún desajuste, como ocurrió en el primer gol. La jugada comenzó en la izquierda con Romero, llego a la derecha a Manuel Pablo y rapidamente volvió a la otra banda con Romero, que puso un centro raso hacía Pandiani, que recibió solo y envió el balón al fondo de las redes, tras deshacerse de Maldini con un amago, cuando solo iban 4 minutos de partido. El segundo llego a los 22 minutos, obra de Valerón tras un centro desde la izquierda de Luque en el que Dida hizo una mala salida, y nos colocaba a tan solo un gol de la remontada con más de una hora todavía por delante. Pero no se haría esperar mucho, ya que Luque marco el tercero en el minuto 44 al ser más pillo y rápido que Cafú y Nesta. 3-0, clasificados, descanso, y justo llego la imagen más curiosa de la eliminatoria, los jugadores del Deportivo se marcharon todos corriendo a los vestuarios como si no quisieran que el partido parase en ningún momento, reflejo de lo concentrados que estaban en el encuentro.

Valerón y Victor celebrando el segundo gol de la noche.

   La segunda parte fue más táctica. Se adelantaron líneas, la defensa estaba a 30 metros de Molina, para ejercer una presión asfixiante sobre los jugadores del Milan - Andrade, Mauro Silva y Pandiani fueron fundamentales en ello - acompañado de un fuera de juego ejecutado a la maravilla. En ataque se ejecutaron posesiones más largas con las que se evitaban contras y cualquier opción de sorpresa por parte del conjunto italiano. El equipo acabo fundido por este trabajo, y provoco que al final el Milan dispusiera de la mayoría de sus ocasiones, pero se encontraron una y otra vez con Molina, que fue otra pieza fundamental. No fue fundamental solo por los minutos finales, si no que al comienzo del encuentro detuvo una volea de Tomasson y, con 1-0 en el marcador, le paro un mano a mano a Kaká que se convirtió en una de las jugadas míticas del encuentro. En esta segunda parte llegaría el cuarto gol, el que daría la tranquilidad necesaria, y sería obra de Fran al rematar un centro desde la derecha de Victor. Estaba destinado que el jugador que había sido referencia todos esos años marcara el último gol, el último también para el como profesional, en una de las noches más importantes de la historia del club donde creció, se formo, se consagro y se retiro.

   Y es que hubo un momento en el que fuimos más grandes todavía, porque grandes seguimos siendo. Noches europeas mágicas, en las que en cada rincón de España había alguien que se identificaba y apoyaba al Deportivo en su lucha contra los grandes. Aquella remontada al PSG, la noche de Highbury, hazañas históricas que quedaran para la memoria de todos los deportivistas, jovenes y no tan jóvenes, como momentos importantes en sus vidas. Al año siguiente perderíamos todos los encuentros en la Champions y, salvo alguna aparición esporádica, no volvería sonar el himno del Deportivo en competiciones europeas. Después casi todo fueron temporadas en la zona media-baja de la Liga sin pena ni gloria, siendo el último gran momento el ascenso de hace dos años que se busca revivir esta temporada, algo vital ahora mismo, pero que de no conseguirse no cambiaría en nada la relación equipo-afición y afición- equipo que hay en A Coruña. Porque, como canta la afición, "Ser de los que ganan es muy fácil, ser del Deportivo nos parece mejor".