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domingo, 11 de mayo de 2014

Sobota enciende la Jupiler Pro League



En Bélgica teníamos hoy uno de los partidos más trascendentes de la jornada en el fútbol europeo. El Standard, primero, se enfrentaba al Brujas, que llegaba como tercero, y el encuentro podía ser una buena ocasión para los de Lieja para dar un paso de gigante hacia la consecución del título. Pero esto no fue así, y un solitario gol de Sobota daba la victoria a los visitantes y ponía la Jupiler Pro League al rojo vivo. Y es que a falta de dos jornadas para el final de este particular play-off que se juega en el país y gracias a la victoria de hoy del Anderlecht, los líderes son los malviblancos, aunque empatado a puntos con el Brujas y a 2 del Standard, si bien es cierto que los hombres dirigidos por van den Brom dependen de si mismos para ser campeones por tercer año consecutivo, pese a que la suya ha sido una temporada un poco irregular.

Onces del encuentro

El partido empezó bastante igualado entre ambos conjuntos. En los primeros veinte minutos, ninguno de los dos equipos dominó demasiado, ni en ocasiones ni en juego, y tuvimos un enfrentamiento disputado con mucha intensidad, en el que la presión era muy alta y se tiraba más de fuerza y garra que de calidad en la combinación, ya que el primer tramo estuvo marcado principalmente por la imprecisión en el pase en el centro del campo, que provocó que el juego no tuviera demasiada continuidad.

Pero enseguida se decantó principalmente hacia un lado: el de los locales. Los de Lieja apretaron mucho más y buscaron los errores en la joven defensa del Brujas para hacer daño. El objetivo era fijar a los dos centrales con de Camargo como delantero más fijo, otorgando más libertad a un Batshuayi que actuó como punta móvil y profundo, cosa que no puede hacer cuando juega junto a Ezekiel, un jugador que también tiene mucho recorrido al igual que el de Bruselas. Así pues, los de Guy Luzon buscaron a la defensa contraria fijando a un jugador y llegando con muchos hombres desde segunda línea al remate -los dos delanteros, los dos extremos e incluso alguno de los mediocentros-, además de tener a los dos laterales incorporados y abriendo el campo, especialmente Opare, que demostró mucho recorrido y aportó profundidad a su equipo y desoxigenó el juego en muchos momentos. De esta manera, los rojos crearon peligro, principalmente en jugadas a balón parado, donde el central brasileño Kanu era la mayor arma de su equipo para acercarse a la portería contraria.

Pero pese a la insistencia de los locales en busca de un gol que les diera tranquilidad, éste no llegó gracias, principalmente, a Matthew Ryan. El portero australiano al que veremos en el Mundial de Brasil fue el nombre propio del partido, salvando a su equipo en numerosas ocasiones y dándole tres puntos muy importantes de cara a la lucha final por el título.

El Brujas aprovechó la gran actuación de su guardameta para crecerse en la segunda parte e igualar un poco el encuentro en lo que a ocasiones se refiere. Los de Preud'homme despertaron y apretaron mucho más después del descanso. Teniendo también a un delantero bastante referencia como Castillo, aprovecharon la calidad de los jugadores de tres cuartos -en el que destacaba la aparición de Refaelov por el medio, cuando acostumbra a jugar por banda, aunque ahí estaba Sobota hoy- para la creación de las jugadas de ataque, y asentaron el equipo en un doble pivote bastante conservador que está funcionando muy bien esta temporada. Así pues, encontraron la recompensa del tanto tras madurar una jugada y encontrar un espacio en la frontal del área, que aprovechó Sobota para controlar el balón y empalmar un disparo que acabó enviando el balón al fondo de la red, tras ser tocado por Kawashima, otro portero que veremos en Brasil, en este caso con la selección nipona.

Después de haber desequilibrado la balanza, los visitantes supieron aguantar el resultado y se cerraron bastante bien para mantener la momentánea victoria. El equipo hizo cambios de jugadores en misma posición para reforzar todas las líneas, hasta que finalmente introdujo a un defensa como Högli para reforzar la presión en banda en lugar de Refaelov. Con esto, se mostraron bastante seguros atrás, y pese a que el Standard lo intentó mediante los jugadores que habían ingresado en la segunda parte como Ezekiel o Bulot, el marcador ya no se movió y el 0-1 acabó igualando al máximo la liga y acercando el trofeo al Brujas.

domingo, 4 de mayo de 2014

El Standard se coloca líder en el partido de las expulsiones

El Standard de Lieja ha conseguido una victoria importantísima ante el Zulte Waregem. Con los tres puntos, los de Guy Luzon, entrenador del Standard, se colocan líderes de la liguilla por el título, superando al Brujasque disputará su partido mañana ante el Anderlecht.Los locales llegaban tras cinco partidos sin conocer la victoria, sin embargo, debido a los buenos resultados anteriores, se mantienen con claras opciones de conseguir el título. El que se ha quedado sin opciones tras la derrota de hoy es el Zulte. La dura derrota por cuatro a uno le deja con mínimas y milagrosas opciones de llevarse el título, ya que también hay que contar la baja de los tres expulsados en el día de hoy: Kums, Bossut y Sylla.



El Standard ha sabido jugarle al Zulte. El partido disputado en el Regenboogstadionde Waregem estuvo marcado por la incapacidad del Standard para hacerle daño al Zulte. Los de Francky Dury supieron como neutralizar el juego de los de Guy Luzon. En esta ocasión la intensidad inicial y el factor campo fue esencial y posibilitó el primer y tempranero gol del Standard.

El Zulte salió con un 4-4-1-1 de inicio, con Sylla arriba, dejando por detrás y con libertad a Thorgan Hazard. Las jugadas atacantes se llevaban a la banda, con la inestimable participación de los medios que se ofrecían constantemente. Cáceres ocupó el puesto de extremo derecha, aunque se desenvuelve mejor como delantero centro. Por ahí llegaron las primeras aproximaciones del Standard, por la falta de ayuda de Cáceres a su lateral.



Sabiendo la demarcación inicial de Cáceres, Luzon cambió de banda a su lateral derecho Van Damme. El capitán del Standard es un lateral con buenas dotes defensivas, pero que desarrolla su mejor juego en posiciones ofensivas. Las superioridades entre VanDamme y Bia colapsaron la banda derecha del Zulte, que tendía a salir por su izquierda en la mayoría de las ocasiones. Ante esta situación,  uno de los mediocentros debía realizar la ayuda a DeFauw, de esta forma se creaban espacios en el medio en el caso de salir de la presión rival en banda.

Los laterales ofensivos fueron una fuente de jugadas ofensivas en el Standard. Además de lo ya comentado con Van Damme, Opare se sumó siempre que encontró la opción, aunque menos que su homólogo en el otro costado. Fue tras una jugada de Opare en incorporación, donde se dio el saque de banda previo al primero del Standard. El lateral derecho sacó de banda, Batshuayi controló y aguantó utilizando el cuerpo para crearse un buen espacio con el que sacar el pase de la muerte. De Camargo se anticipó a D’Haeney, con algo de suerte, hizo el primero del encuentro.



Los minutos decisivos llegaron tras el gol de De Camargo. Tras el gol del ariete belga, el Zulte disfrutó de algunas ocasiones claras a balón parado. A través de saques de esquina o balones escorados, pudo hacer el empate. Pasó todo lo contrario. Tras una pérdida rival, Carcela condujo el balón, de forma muy vertical, hacia la portería del Zulte. Cuando penetró en el área fue derribado claramente por Colpaert. Bia transformó la pena máxima cuajando unos fantásticos veinte primeros minutos.

Nada más comenzar la segunda parte, Dury introdujo su primer cambio. Dio entrada a Olinga por Verboom. El chaval de apenas diecisiete años se haría cargo de toda la banda izquierda. A partir de ese cambio, Carcela se aprovechó de los espacios que Olinga concedió a la espalda. El Standard espera en 4-4-2 y sale a la contra en transiciones muy rápidas. Precisamente en una de esas transiciones llegó el segundo penalti del partido. De Camargose queda solo contra Bossut, este comete penalti y es expulsado. Duryretira a Bongonda e introduce a Bruzzese que no puede detener la pena máxima lanzada por Batshuayi.

Recomponer al Zulte era tarea casi imposible. Naessens entró por Cáceres y se ubicó donde el sustituido y Olinga se haría cargo de toda la banda izquierda, concediendo unos espacios horribles por su banda, que se convirtió en una autopista para Carcela y demás. Tras la expulsión y el tercer gol, el Standard se relajó algo en defensa. Esto posibilitó el gol del Zulte. Naessens llegó con fuerza desde la banda a un buen balón al espacio de De Fauw. Kanú cometió penalti y Hazard lo anotó.

Entre el gol de Hazard y el cuarto de Ezekiel que entró por Batshuayi, fueron expulsados Sylla y Van Damme en una discusión que no merece la pena comentar. El capitán del Standard no ejerció como tal y perdió los papeles dejando a su equipo con diez y siendo baja para el siguiente encuentro ante el Brujas, donde se jugarán el título. Stam entró por Batshuayi para cubrir el lateral izquierdo. El Zulte disfrutó de algunas ocasiones con las que introducir el miedo en el cuerpo a la grada. No obstante, y aprovechándose de los huecos, el Standard hizo el cuarto y definitivo gol. Fue de Ezekiel a puerta vacía aprovechándose del pase de Bia, muy generoso.

El partido no pasó del minuto noventa, sin embargo dio tiempo para que hubiera otra tarjeta roja. Tras la expulsión del técnico del Zulte, el colegiado también mandó antes de tiempo a los vestuarios a Kums por una escalofriante entrada abajo con los tacos. Mujangi Bia fue el mejor de los locales, no solo por el gol y la asistencia, sino por el gran trabajo y sacrificio en forma de ofrecimientos constantes y movimientos en ataque de los que hizo gala. Su físico privilegiado hace que el Standard disfrute un verdadero pulmón cuando las cosas no marchan bien.





Para finalizar, hay que hablar de Thorgan. El hermano de Eden Hazard del Chelsea, cuajó un partido bueno, pero ensombrecido por la actuación global de su equipo. El potencial talento belga ocupó la zona de tres cuartos de campo con una suficiencia digna de ver. Lo intentó asociándose con sus compañeros, mediante disparos lejanos y a balón parado. Los jugadores contrarios le buscaban a modo de entradas fuertes y alguna palabra más alta que otra. Él no suele entrar en ese juego y eso le beneficia. Al final del encuentro, con ocho jugadores de su equipo sobre el campo, era el encargado de introducirse entre los centrales, sacar el balón y después asociarse en la frontal del área. Una verdadera muestra del compromiso de este joven chaval y de su capacidad de echarse el equipo a sus espaldas ante una gran presión rival. 

Christian Sánchez de la Blanca Portillo 

jueves, 3 de abril de 2014

El Standard da un gran paso hacia el título

Los Play – Off por el título de Jupiler Pro League han comenzado. Standard de Lieja y Anderlecht se enfrentaron el pasado fin de semana en uno de los clásicos del país flamenco. Los locales han terminado la fase regular en el primer puesto clasificatorio, contando solo tres partidos por derrotas. Mientras, sus rivales del Anderlecht, han terminado en el tercer puesto. Los hombres de Van dem Brom, pese haber sido derrotados más veces que su rival, fueron el conjunto más goleador de toda la fase regular. El Estadio Maurice Dufrasne se presentaba al completo y con un ambiente que representaba perfectamente la importancia del partido. La victoria dejaba a uno de los favoritos fuera de la lucha por el título y provocaba que el vencedor cogiera un gran impulso.

Carcela celebrando el gol de la victoria ente el Anderlecht (Vía Getty Images)


El Standard de Lieja es un conjunto que posee una gran riqueza táctica. Guy Luzon puso en liza un sistema 4-4-2 donde podíamos distinguir el siguiente once: Kawashima; Stam, Ciman, Arslanagic, Van Damme; Mpoku, Vainqueur, De Sart, Carcela; Batshuayi, Ezekiel. El dominio del partido fue, casi en su totalidad, del Standard. Dentro de ese teórico 4-4-2 pudimos observar cambios de posición y movimientos constantes que eran muy difíciles de seguir por los rivales. Mpoku, sobre el papel, era el hombre de banda derecha, sin embargo, se ocupó el medio campo aportando una gran superioridad en esa zona. Ese espacio que generaba en banda, era aprovechado por las subidas de  Van Damme, el lateral derecho, que actuó más bien de extremo.

El 4-4-2 del Standard en repliegue.


Vainqueur ocupaba una de las posiciones en el doble pivote. Desde ahí hizo las veces de tercer central, apoyando en la salida de balón y haciendo coberturas a Van Damme en sus subidas aprovechando el espacio que generaba Mpoku al irse al medio. Los dos puntas también aportaron al medio. Como se puede observar, el Standard comenzó a dominar el partido por la acumulación de hombres en el medio. Esa acumulación de jugadores en la parte central posibilitaba una agresiva presión tras pérdida que imposibilitaba la salida limpia de balón por parte del Anderlacht. Ezekiel, uno de los dos puntas, caía constantemente a banda. Cuando esta caída se producía a la izquierda, se podían juntar hasta cuatro jugadores en la banda: lateral, banda, delantero e incluso el medio centro. Las rotaciones y movimientos fuero constantes.

El Anderlecht cerraba en 4-1-4-1 y esto provocaba que cuando se superara la primera línea de centrocampistas quedaran pocas opciones de parar el ataque del Standard. Los espacios eran muy bien repartidos y si esto se suma a los apoyos en el medio nos encontramos con un dominio claro. El abrir el campo acumulando hombres en banda hacía que se generasen espacios por el medio y carriles en la banda contraria. Además, en el proceso de salida de balón se podría intuir un posible 4-3-3 por la posición tan centrada de Mpoku. Carcela arrastraba marcadores con sus buenas diagonales desde la banda derecha hacia el medio, lo que favorecía la subida de Stam. En comparación con la izquierda, poco fue aprovechada la banda derecha por el Standard.

El 4-1-4-1 del Anderlecht en repliegue.


La colocación de los jugadores en ataque era la correcta para frenar las posibles contras tras pérdida. Si el rival conseguía robar el balón, todos trabajaban en presión para recuperar. Con el rival ya en campo del Standard, estos se organizaban en un 4-4-2 en repliegue, pero con la variable de incrustar un mediocentro entre los dos centrales para poblar la zona central del área. Pollet, el delantero titular del Anderlecht, se movió entre el doble pivote de los locales y entre su línea defensiva. Ese espacio hubiera resultado más fructífero para los visitantes si hubieran tenido la posibilidad de contragolpear en más ocasiones y más regularmente. Eso lo impidió una gran solidez y sacrificio en el medio. La defensa, sobre todo los centrales, no solo se dedicaban a defender su zona. Ciman, uno de los centrales, explotó bien su buena salida de balón desde atrás. En varias ocasiones pudimos verle metido en la banda, por delante incluso de Mpoku, que le cubría la posición en un despliegue físico que le pasaría factura en la segunda mitad.

Podemos ver los radicales cambios de posición, donde el lateral
ocupa la posición del punta y el delantero la banda.


Los centrales se quedaban como casi laterales ante la llegada del mediocentro para ayudar en salida y los laterales ocupaban una posición más adecuada para un extremo. Esa era la disposición del Standard en salida de pelota. Una colocación un muy distante con la que adopta el Bayern de Guardiola en la misma situación de juego. Todo lo anteriormente comentado sirvió para que se generaran algunas ocasiones claras y sobre todo para que el Standard se pusiera por delante. La mayoría de ese peligro llego con centros desde la banda izquierda. En el gol, Mpoku se generó un espacio para el centro mediante una buena finta de cadera. Pudo colocar el centro y los defensas rivales no pudieron despejarlo. Carcela se anticipó a su marcaje y metió el primer gol.

La tendencia interior de Mpoku crea espacios en banda
aprovechados en las subidas del lateral.


El Anderlecht, en cambio, salió con un 4-5-1 de inicio, formando con: Proto; Vanden Borre, Nuytinck, Kouyate, Deschacht; Kljestan, Gillet, Praet, Najar, Tielemans; Pollet. Su salida de balón no fue nada depurada en la primera parte por méritos del rival, de ahí que abundara el balón parado. Con el balón parado se salvaba la presión y se sacaba la pelota de zonas de influencia mínima. El problema fue que los hombres de arriba no estuvieron acertados en bajar dichas pelotas aéreas. Los balones que llegaron tras jugada, normalmente salían por la banda derecha por el buen hacer en las conducciones de Najar, y que acababan en los hombres de arriba generaban algunos 3x4 a la defensa rival. Dos hombres se encuadraban entre los mediocentros rivales para recibir, girarse y encarar la defensa en superioridad con algún apoyo lateral. El lateral derecho no se va directamente a posiciones atacantes, sino que se queda ayudando a los dos centrales en la salida de balón por las limitaciones técnicas de estos.

Al contrario que su rival, el Anderlecht cerraba en 4-1-4-1 con la variable del 4-4-2 según la situación que se diera en la recuperación rival. Kljestan se quedaba como hombre escoba, realizando una labor de contención más que correcta y con importantes robos de balón. Además de esa buena labor defensiva, se incorporaba con peligro desde segunda línea en ataque. En el caso de que se diera alguna contra peligrosa y Kljestan no pudiera robar limpio, siempre estaba ahí para realizar las típicas faltas tácticas. Realizó una gran labor en el medio como único mediocentro puro. Van den Borre no se incorporaba tanto como su homónimo en el equipo contrario, pero cuando lo hacía lo realizaba con peligro. Según estuviera el conjunto situado, se iba para el interior o atacaba la banda hasta línea de fondo. De esa segundo jugada llegaron algunas ocasiones de peligro en forma de centros mal despejados por la defensa del Standard que fueron aprovechados por los jugadores en la frontal del Anderlecht.

Van den Borre ayuda en la salida de balón a los centrales.



Tanto Praet como Gillet, aportaron gran trabajo en forma de presión. El primero de ellos tuvo más tendencia a escorarse a su banda y tranzar con Tielemans, algo desaparecido durante todo el partido. Gillet ayudó tanto en presión como en la salida de balón por el medio. Poco pudimos disfrutar del serbio Mitrovic, algo desaparecido desde que salió al campo. Tras la expulsión de Carcela por una entrada criminal, el Anderlecht encerró en su campo al Standard. Pese al tremendo agobio en forma de centro y no dejándoles salir, los visitantes no consiguieron marcar el gol del empate y la victoria fue para el Standard para delirio del estadio y de su entrenador. 


Christian Sánchez de la Blanca Portillo | 

lunes, 3 de marzo de 2014

El Brujas sorprendió al líder


El gran duelo de la Jupiler Pro League entre el primero y el segundo que se jugó en el estadio Jan Breydel se saldó con una merecidísima victoria del equipo local ante un Standard que estuvo bastante irreconocible. El Brujas dominó y seguramente mereció más de lo que el resultado final marca, un 1-0.

El peligro del equipo dirigido por el histórico portero belga Michel Preud’homme llegó principalmente por la banda izquierda, donde se juntaron el lateral, el interior y el extremo para formar un trío que amenazó constantemente la defensa del Standard. El interior, Odjidja-Ofoe, y el extremo, Refaelov, partían desde la banda izquierda y hacían las diagonales para crear más superioridad en el medio, creando un espacio en la banda para que el lateral De Bock subiera al ataque con libertad. Así obligaron al experimentado holandés Ronnie Stam a suministrar sus habituales incorporaciones al ataque y forzar su trabajo defensivo, y también exigían mucha atención a los centrales, ya que tenían que estar por todos los jugadores de banda que se internaban y el delantero centro,De Sutter, aunque éste no estuvo demasiado acertado.

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Por otro lado, el Brujas no estuvo para nada desequilibrado en ataque, pues por la banda derecha aparecían Lestienne con su desequilibrio y Jorgensen un poquito más atrasado como interior y llegando desde segunda línea. De hecho, en momentos puntuales del partido el israelí Refaelov y el belga Lestienne cambiaban continuamente de bandas para obtener más verticalidad o más control en cada uno de los costados.

Mientras tanto, en el otro área, el Standard no conseguía penetrar en la boscosa defensa formada por los dos jóvenes centrales Engels y Mechele y el mediocentro defensivo Simons, que se metía entre los dos para crear superioridad defensiva, formando así una línea de cinco atrás. Así pues, Ezekiel y Batshuayi, quienes estuvieron todo el partido recorriendo el ataque de banda a banda, no pudieron crear demasiado peligro ni por bandas ni por el medio, ya que siempre se encontraban un jugador que cerraba muy bien los espacios. La única forma que encontraron los de Lieja de crear peligro fue mediante los dos interiores, M’Poku y Bia –aunque éste último fue cambiado en el minuto 35 por Bulot, a causa de una lesión-, llegando desde segunda línea, al igual que hacían por el otro bando Odjidja-Ofoe y Jorgensen, y por el lateral izquierdo, Van Damme, que al estar menos exigido defensivamente pudo subir al ataque con más facilidad, aunque tampoco estuvo fino.

La primera parte transcurrió así, con un Brujas volcado en el área contraria, aunque no podía perforar la red rival, y un Standard cerrado que no conseguía ejecutar bien sus contras.
Pese a todo esto, en la segunda parte pareció que el Standard despertaba y fruto de eso llegaron las primeras ocasiones claras de gol por parte de los rojos. Los de Guy Luzon aprovecharon la incertidumbre de los de Preud’homme para tener la ocasión más clara del partido hasta el momento, cuando un disparo del recién ingresado Buyens chocó contra el palo después de ser desviada mínimamente por Odjidja-Ofoe, que para mí fue el mejor del partido.

Pese a este momento de dominio liejano, el Brujas consiguió despertar, gracias en parte a la entrada de Castillo en lugar de De Sutter, lo que provocó más movilidad y fluidez en ataque y, por consiguiente, mucho desconcierto en la defensa rival. Gracias a esto llegó el único gol del partido, obra de los dos jugadores de banda izquierda que llegaban desde segunda línea, como comentaba antes. De Bock aprovechó el espacio que le dieron sus compañeros para incorporarse al ataque y llegar hasta la línea de fondo, desde donde después de una serie de rebotes el balón llegó hasta los pies del interior, Jorgensen, que se sacó un disparo desde la frontal que acabó entre las mallas de la portería después del desvío de un defensa que desorientó a Kawashima.  


soccerway.com

Así pues, se vio un partido bastante favorable a los locales, que dominaron gran parte del encuentro y merecieron totalmente la victoria que refleja el electrónico. Por otra parte, el Standard deberá mejorar en algunos aspectos de cara al play-off por la liga, ya que seguramente quedará primero en la fase regular pero lo tendrá más complicado para ganar en la fase eliminatoria.

Por último, quería destacar un par de cosas que podrían pasar desapercibidas para los que no siguen la liga belga. La primera es la juventud de los dos equipos, especialmente la defensa que presentó el Brujas –y que ha sido la titular durante toda la temporada-, con una media de 21 años tan solo, y que hicieron un gran papel en el partido, anulando a la siempre peligrosa delantera del Standard. Por último, quería destacar dos jugadores en concreto por parte de los dos equipos. El primero es el extremo belga del Brujas, Lestienne, que con solo 21 años ya es la estrella de su equipo y suena como posible mundialista en una selección repleta de estrellas como Hazard, a quien ya le han comparado por su estilo de juego, y quien puede dejarlo fuera de la convocatoria al jugar en la misma posición. El otro jugador destacado es el también belga delantero del Standard, Batshuayi, que aunque no hizo un gran partido en el día de hoy, es, con tan solo 20 años, uno de los mejores jugadores de esta liga sin ninguna duda y el máximo goleador del torneo con 16 tantos.


Quién sabe si estos dos jugadores acompañarán a las estrellas belgas que ya brillan en las grandes ligas europeas, y si pueden seguir su estela camino a hacer historia con su selección y llegar a la gloria ganando un mundial. Calidad no les falta.