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jueves, 1 de mayo de 2014

Simeone encontró el fallo en la defensa blue



El sueño del Atlético de Madrid se veía encarecido tras el 0-0 de la ida en el Vicente Calderón. Un planteamiento defensivo de Mourinho dejaba ambas porterías sin goles, por lo que tendríamos que esperar al encuentro de la vuelta en Stamford Bridge para conocer al segundo finalista tras el Real Madrid. Pocos o nadie habían ganado en el campo londinense por lo que incluso anotar un gol se hacía un tanto difícil. La felicidad de los blues se había visto ampliada tras la victoria en Anfield y por ello su momento de forma era mejor que nunca, con opción a dos títulos. Mourinho sabía que los tres años anteriores se había apeado de la competición en las semifinales, y tenía la obligación de llegar esta temporada a la final.

Nadie podía pensar que con el transcurso del encuentro todo pareciese tan fácil como finalmente terminó siendo. El Chelsea se hechó atrás incluso cuando necesitaba anotar para pasar la eliminatoria, cosa que le conllevó muchas críticas a Mourinho. La calidad de los colchoneros y la frialdad de Arda Turán y de Adrián le dieron un triunfo al Atlético de Madrid que pasará a la historia del fútbol. Una victoria que cuarenta años después mete al conjunto colchonero en una final de la Champions League, en una final en la que se enfrentarán dos españoles, los dos representantes madrileños.



Analizando los onces nos damos cuenta de las intenciones de cada uno. A Mourinho le gustó el planteamiento de la ida, un equipo serio y contundente. Con Azpilicueta, Ivanovic y Ashley Cole en un mismo equipo podemos pensar o en una defensa de cinco y en Azpilicueta en el centro del campo, pues bien, durante el partido le vimos en ambas posiciones. En ataque tenía más libertad que el serbio para adelantar su línea y en defensa se colocaba cerrando una defensa de cinco o de seis incluso con el retroceso de David Luiz, que acompañó a Ramires en el centro del campo. Por delante tres balas, Hazard, que volvía tras lesión, William y Torres, que anotaría el único tanto blue.

El Cholo Simeone sorprendió dando entrada a Adrián de nuevo, que acabaría siendo clave en el transcurso del encuentro anotando el gol del empate. La portería y la defensa eran las de siempre. Sorprende un dato, y es que en el último partido antes de la llegada de el Cholo, frente al Albacete en Copa, la defensa del Atlético fue la misma que la que se ha metido en la final de la Champions League, sorprendente. Arda y Koke completaban un centro del campo en el que acompañaban a Mario Suárez y Tiago, hombre que puso la calma en el partido. Diego Costa no estuvo del todo acertado pero hizo el 1-2 de penalti.

El partido arrancó sin un dominador claro. El Chelsea no salía como en El Calderón, por lo menos en los primeros minutos. Los blues iniciaban la presión arriba con Torres presionando la salida de balón de los centrales. Azpilicueta adelantaba la posición para hacer de extremo y William se iba al centro. El Atlético avanzaba poco a poco y el Chelsea reculaba. El doble pivote formado por David Luiz y Ramires aguantaba la línea hasta que se encerraba atrás. En ese momento el Atlético no combinaba, al igual que en la ida. Parecía que al Chelsea le estaba saliendo bien el planteamiento, y así fue, en los primero minutos el Atlético no logró crear exesivo peligro, el Chelsea era serio y no dejaba huecos.


Pasaban los minutos y no había casi ocasiones, pero el Chelsea comenzaba a recordar al que jugó la ida en Madrid. Llegamos a la media hora con 0-0 y ya veíamos al Chelsea encerrado atrás. El mismo planteamiento de Mourinho para la ida y para el encuentro frente al Liverpool. En la imagen vemos el esquema 6-3-1 que se forma en defensa. La defensa de cuatro se centra en el área y los dos extremos, Azpilicueta y Hazard retrasan su posición para hacer de laterales. William se queda en el centro con Ramires, y David Luiz que hacía de pivote defensivo, le podemos ver en ocasiones incluso entre Terry y Cahill, aunque pocas veces, ya que Mourinho le prefería por delante de ambos para las transiciones en tres cuartos.


En una de estas llegó el 1-0 con una jugada que el Atlético no se esperaba. William logra darle el balón a Azpilicueta que sin saber cómo se planta en la línea de fondo y la pone al punto de penalti rasa para que apareciese el ex del Atlético de Madrid, Fernando Torres, que sólo tiene que golpear el balón donde no llegaría Courtois. Era el 1-0, el planteamiento de Mourinho parecía que funcionaba. A partir de ahí el Chelsea se hechó definitivamente atrás. Pero cuando nadie se lo esperaba llegaría el empate de los rojiblancos. Os los mostramos en las dos siguientes imágenes. Tras recibir Arda en banda izquierda, se la da a Tiago que está en la frontal solo. El portugués ve a Juanfran que se desmarca a la espalda de Hazard y logra poner el balón al área pequeña. El balón pasa por delante de tres defensores que no la tocan y Adrián la empuja al fondo de la red. Era el 1-1 con el que se llegaba al descanso.



Comenzaba el segundo tiempo y en nada se decidió el partido. El 1-2 llegaría tras un claro penalti de Eto'o. El camerunés pareció novato en una jugada en la que el Chelsea perdería casi todas las opciones. Diego Costa no fallaría y haría el 1-2. Al Chelsea le quedaba bastante tiempo de reacción, pero los problemas defensivos que mostró el equipo londinense le hicieron sucumbir ante las ofensivas colchoneras. De nuevo Juanfran cabalgaría la banda para poner un centro preciso al punto de penalti, donde aparecería el turco Arda Turan que remataba solo al larguero, pero con tanta suerte que le caería a él mismo el esférico para empujarla sin oposición. Era el 1-3 que reflejaba el marcador de Stamford Bridge. Mourinho no se lo creía, el púbico tampoco.

Mourinho terminó con todo en el campo. Entraron Schürrle, Demba Ba y Eto'o para reforzar la ofensiva blue. El Chelsea necesitaba tres goles para pasar a la final, era misión casi imposible para los de Mourinho. El Atlético replegaba muy bien y el Chelsea no tenía casi espacios. Sosa, el ''Cebolla'' y Raúl García esperaban para salir a la contra e intentar hacer daño a una defensa muy arriba del Chelsea. Azpilicueta y Ashley Cole subían demasiado, pero el momento lo requería. A Mourinho se le escapaba la Champions y sobre el minuto 80 parecía que el portugués felicitaba al Cholo por su partido. El Chelsea se estrellaba una y otra vez contra la portería de Courtois que tuvo dos o tres ocasiones claras en las que sacó de algún apuro al conjunto español.

El Chelsea fue con todo en los últimos minutos. Al Atlético esperaba para salir a la contra con sus velocistas.
Los últimos minutos fueron del Chelsea, con constantes ocasiones, pero le faltaría tiempo. Al final, el Atlético de Madrid se llevó el triunfo por 1-3, logrando meterse en una final de la Champions League cuarenta años después. En la final espera el Real Madrid, donde seguro que viviremos un partido histórico. La rivalidad ciudadana será la tónica dominante en el partido. Ancelotti frente al Cholo, quién puede pedir más?

lunes, 28 de abril de 2014

El fútbol lo paga con Gerrard

Liverpool Gerrard Focus

   Era de esperar el planteamiento de Mourinho esta tarde en Anfield. El técnico portugués dio instrucciones a sus jugadores de que en los primeros minutos jugaran con calma, sin prisa, que no se precipitaran en ir a por la pelota cuando esta saliera del campo, buscando dejar pasar los primeros minutos. Esto quizá fue provocado por los grandes arranques que ha realizado el Liverpool esta temporada contra los equipos grandes - Tottenham, Manchester City, Manchester United y Arsenal han recibido un gol en los primeros 10 minutos -. Con los primeros 10-15 minutos pasados, el Chelsea se asentó atrás, muy solido y cerrado en todo momento, buscando dejar la puerta a cero y lograr un gol a la contra o a balón parado.

   Brendan Rodgers encontró la solución a este problema mediante el cambio de posiciones entre algunos jugadores. Sabiendo que el Chelsea iba a defender muy atrás con una pareja de mediocentros muy física y defensiva como es Matic - Mikel, decidió colocar a Coutinho y Sterling pegados a las bandas, que ultimamente venían jugando por detrás del delantero. El técnico inglés no pudo contar con Henderson, sancionado, ni con Sturridge, que se quedo en el banquillo lesionado, por lo que tuvo que alinear un trivote formado por Gerrard como mediocentro puro y Lucas y Allen como interiores.

Onces del encuentro

   La primera parte fue un dominio continuo por parte del equipo red, pero el Chelsea también dispuso de alguna ocasión a la contra, finalizadas casi siempre con disparos desde fuera del área. El Chelsea, con una pareja de centrales inédita formada por Ivanovic y el joven Kalas, que completó un gran partido, logro contener a Suárez durante todo el encuentro si sufrir exageradamente. El planteamiento a Mourinho le salió a la perfección. Al filo del descanso, Gerrard resbalo al controlar un pase de Sakho estando como cierre, lo que Demba Ba aprovecho para emprender la carrera y acabar batiendo a Mignolet por bajo.

   En la segunda parte el Liverpool acuso un poco su escasa profundidad de banquillo. Con el Chelsea todavía más encerrado, Rodgers buscó revolucionar el encuentro dando entrada a Sturridge por Lucas Leiva, pero el delantero inglés no estuvo fino. A partir de ahí, en el banquillo red solo estaba Iago Aspas como opción ofensiva. El delantero gallego, que había jugado solo 10 minutos desde enero, dispuso de otros 10 minutos en los que no estuvo acertado regalando dos posesiones, una en un corner, y sin aportar nada en área contraria.

   Ya en los minutos finales, con el Liverpool volcado al ataque buscando el empate desesperadamente, el Chelsea robo un balón y Willian y Torres montaron una contra plácida, en la que Torres realizo una conducción muy larga sin defensas de por medio y que acabo cediendo al mediapunta brasileño para que este marcara a placer. Antes de eso, Schwarzer había relazado un par de buenas actuaciones con el 0-1 todavía en el marcador que permitieron a los de Mourinho mantener la ventaja en el momento en el que peor lo estaba pasando su equipo.

Así terminó el partido el Liverpool, con defensa de tres y hasta cinco atacantes.


   Ahora el City con su victoria por 0-2 sobre el Palace se coloca a 3 puntos con un partido menos, que de ganarlo empataría a puntos con los reds y la liga se decidiría por golaveraje global, donde el City es superior con un +8, por lo que ahora los de Pellegrini vuelven a depender de si mismos para acabar alzándose con la Premier League.


sábado, 26 de abril de 2014

Partido decisivo por la conquista de la Premier



Mañana Anfield Road se prepara para acoger el partido más importante del Liverpool en los últimos tiempos.Después de 24 años sin ganar la premier,los Reds reciben como líderes a un Chelsea segundo en la tabla con 5 puntos de ventaja,una ocasión inmejorable para dejar la premier vista para sentencia.Bien es cierto que el City está tercero a 6 puntos y con un partido menos,pero de todas maneras,una victoria del Liverpool mañana pondría las cosas muy difíciles a los de Pellegrini,que jugarán en campo del Cristal Palace justo a continuación.

 Mañana ambos conjuntos se presentan con varias bajas y algunas dudas.Los Reds no podrán contar con Henderson por sanción y con la duda del punta Daniel Sturridge (aunque es muy posible su participación).Por parte del conjunto de Mou,el técnico luso no podrá contar ni con su portero titular Petr Cech ni con John Terry,ambos por lesión,y contará con la dudas hasta última hora de su mejor hombre Eden Hazard y de Samuel Etoó,aunque es posible que los reserve con vistas al partido del miércoles en Champions ante el Atlético de Madrid.Sin embargo,ambos onces dejan muchas dudas,es posible que Rodgers cambie su esquema y juegue con un 4-3-3 como ya hizo en Norwich y no apueste por un sustituto natural para Sturridge en caso de que no jugara.

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Estos serían los posibles onces aunque hay muchas dudas sobre ellos,quizás Lucas Leiva tenga su oprtunidad en lugar de Allen o Eto’o o Demba Ba en lugar de Torres,aunque todo parece indicar que el delantero español después de jugar el miércoles en el Calderón también lo hará en Anfield,otro estadio de muchos recuerdos para él.Lo que si parecen seguros en el once de Mou son Mikel,Matic,Lampard y Salah,ya que no pueden jugar en Champions

Y así se avecina este duelo de titanes que puede decicir la premier league,quizás en un excelente momento para los de Liverpool que encadenan 10 victorias ligueras consecutivas y se encuentran en un gran estado de forma,y no tan bueno para los Blues que vienen de perder en casa ante el Sunderland y este partido les coge en medio de unas semifinales de Champions League.

miércoles, 23 de abril de 2014

La pizarra de Mourinho funcionó



Tras años de espera, en el Vicente Calderón se volvió a ver una semifinal de la UEFA Champions League. La cita no podía atraer más. La vuelta de Mourinho a España era una de las claves de la eliminatoria. El portugués no tenía ganas de salir perjudicado de la cita europea y lo consiguió. La movilización alrededor del conjunto colchonero no podía ser mejor. No eran los favoritos al no tener la experiencia suficiente en la competición, pero viendo lo que esta temporada están haciendo, se les debió de considerar favoritos. Atlético de Madrid frente a Chelsea, el Cholo frente a Mourinho, se pudo pedir más?

Al final del partido los espectadores se quedaron con ganas de más. Un 0-0 en una semifinal no es lo que nadie esperaba. Mourinho planteó un partido muy defensivo pero que conllevaba un desgaste extraordinario que mermaría a la zaga blue con el paso de los minutos, mientras que el Cholo Simeone salió como siempre, a ganar el partido desde el primero minuto, con largas posesiones y esperando un fallo en la defensa del Chelsea, un fallo que no encontraron.

Onces del encuentro

El Cholo Simeone tenía varias opciones para el once, pero el argentino optó por la defensa habitual que tan buenos resultados le ha dado, un doble pivote formado por Mario Suárez y Gabi, aunque en las horas previas se hablaba de que Tiago podría entrar en el once, aunque al final fue Mario quien acabó siendo titular. Por delante, una línea de tres formada por Koke, Raúl García y Diego, aunque por las circunstancias, el brasileño acababa cayendo a banda y el ex de Osasuna ocupando la posición de Diego Costa para rematar los balones colgados por los laterales.

Mourinho sabía a lo que venía, a no perder, y lo consiguió con una defensa inmejorable. El portugués, ante las bajas de Ivanovic y Hazard, optó por cambiar de lateral a Azpilicueta, jugando así en su posición natural, el lateral derecho, y dando la titularidad a Ashley Cole. Como bien hacía en el Real Madrid, el portugués optó por un central como centrocampista, juntando así a David Luiz y a Obi Mikel en el centro del campo, poniendo por delante a Lampard, con William y Ramires como extremos y con Torres en punta.


El Atlético de Madrid tuvo varias ocasiones a lo largo del partido, pero acabó atascándose en la zona de creación de juego. El Cholo se desesperaba en la banda ante las acometidas de su equipo que no se acababan de transformar. Como veremos en la siguiente imagen, el Atlético de Madrid llegaba a tres cuartos de campo y se atascaba. La presión de David Luiz y Lampard impedía a los del Cholo avanzar, y como Mourinho quería, los balones acababan en ambas bandas para que tanto Filipe Luis como Juanfran colgasen balones a Diego Costa y Raúl García. Como es normal, ante la altura y el número de defensores del Chelsea, éstos evitaban el gol e intentaban lanzar la contra. Esta situación se dio durante todo el partido. Mourinho buscaba esto y lo consiguó. El portugués juntaba muchos jugadores en el área por lo que cualquier disparo o centro era interceptado por un jugador blue.


No cabe duda de que el planteamiento de Mourinho no fue el más adecuado para la práctica del fútbol. A nadie le gusta ver un equipo encerrado los noventa minutos rechazando balones y saliendo a la contra, pero no hay que dejar de alabar que hacerlo durante tanto tiempo y que te salga bien es prácticamente imposible, y el Chelsea lo consiguió. Como vemos en la siguiente imagen, el Chelsea defiende con un 4-5-1 que se acaba convirtiendo en un 6-3-1 según retrocede la defensa blue. Azpilicueta y Ashley Cole se juntan con Terry y Cahill por el centro y dejan a Ramires y William que retrocedan y hagan el trabajo de laterales. Los brasileños estuvieron bastante serios en los minutos que jugaron, siendo así de los mejores del partido. Obi Mikel se posicionaba por delante de los centrales, llegando en ocasiones ponerse entre ellos, pasando a un claro 7-2-1. David Luiz y Lampard continuaban la presión iniciada por Torres.



Los ataques del Chelsea se convertían en algo imposible. Las veces que los blues lograban sacar el balón jugado de su campo, el esférico le caía a Torres para que él solo tuviera que enfrentarse a toda la defensa del Atlético de Madrid. En varias ocasiones, el español lograba hacerlo y crear ocasiones, incluso lograba sacar alguna falta peligrosa en la frontal. Torres esperaba las subidas de William y Ramires por las bandas y el apoyo de Lampard para jugar el balón, pero las órdenes de Mourinho eran claras, no había que arriesgarse, y el Chelsea no lo hizo, en el momento de recuperar el balón casi nadie subía y el Atlético, ante un número superior de jugadores se lograba hacer con el balón.


El final del encuentro no tuvo mucho más que decir. Constantes ataques colchoneros y varios contragolpes del Chelsea que acababan en alguna falta o en recuperación rival. El Cholo metió al campo a Villa en los últimos minutos junto con Sosa y Arda para intentar abir huecos en la defensa, pero aun así, los colchoneros volvían a optar por los centros desde la banda para Diego Costa que no acababan en nada. El Chelsea perdía el máximo tiempo posible porque sabía que un 0-0 en el Calderón era mejor que nada. El Cholo sabía que su equipo estaba perdiendo una gran oportunidad para abrir distancias en el marcador, pero el pitido final reflejaba lo que se había visto en el campo. Un 0-0 con dominio del local pero una táctica defensiva visitante inigualable.

Así terminaron ambos conjuntos el encuentro, con un claro 6-2-2, Mourinho metió un atacante más
para intentar ayudar a Torres en las contras

El partido terminó 0-0 quedando todo para la vuelta. Sabemos que Stamford Bridge será una caldera para el Atlético de Madrid que tendrá la obligación de hacer un gol para mayor tranquilidad. No sabemos si Mourinho sacará de nuevo un once totalmente defensivo o si por contra, veremos ese clásico 4-2-3-1 con una ofensiva que gana ligas. Todo lo veremos en una semana, donde conoceremos al último finalista que viajará a Lisboa.

martes, 22 de abril de 2014

Garra e intensidad en un duelo de titanes

Esta no es una semana cualquiera para el aficionado al fútbol. La mayor competición de Europa a nivel de clubes vuelve en forma de dos partidazos que empezarán a decidir estas semifinales de la Champions League, y que enfrentarán a cuatro grandes equipos que han merecido tener este privilegio. Estos son, como todos sabemos, Chelsea, Atlético, Real Madrid y Bayern. Y hoy, en El Tiralíneas, analizamos como llegan los dos equipos que se enfrentarán en el primer partido de los dos que se disputarán: el Calderón se vestirá de gala para presenciar un choque de trenes entre colchoneros y blues.

Los dos conjuntos llegan al encuentro de dos maneras muy diferentes. Los españoles siguen con la moral por las nubes como en toda esta temporada, después de conseguir una trabajada victoria contra el Elche que les mantiene en lo más alto de la tabla y que les catapulta hacia la consecución de la décima liga de su historia. Por otra parte, los de José Mourinho vieron como muchas de las opciones que tenían para ganar la Premier se desvanecían por culpa de una sorprendente derrota ante el colista, el  Sunderland. Así pues, pese a que son muchos los que dan a los londinenses como favoritos para pasar a la final de Lisboa, está claro que son los de Simeone los que llegan más motivados, aunque nunca se puede dudar de la capacidad del entrenador portugués del Chelsea para estimular a sus jugadores en partidos como éste.

Esta imagen se repetirá en unas horas. 'Cholo' y 'Mou' se verán las caras otra vez, pero ésta será la más trascendente.


En clave planteamientos, la baja más importante en ambos equipos es la de Samuel Eto’o. El camerunés no ha viajado a Madrid por problemas físicos y tendrá que ser reemplazado por alguno de sus compañeros. Se manejan hasta tres posibles recambios: Torres, que volvería a jugar en su antigua casa, Demba Ba, que está en un estado de forma excepcional y ya salvó a su equipo en los cuartos ante el PSG, y Schürrle, que daría una enorme verticalidad y movilidad al equipo en un partido en el que lo necesitarán debido a la buena defensa rojiblanca. Esta última opción dependerá de cómo llegue Hazard. El extremo belga, que seguramente es el mejor jugador de la plantilla, es la gran duda para el partido a causa de una lesión en el gemelo, por lo que ahora mismo es una incógnita su participación. En caso de no llegar, la alternativa más lógica para Mourinho sería poner a Schürrle y Willian por bandas con Oscar en el medio, por lo que se perdería la posibilidad de ver al alemán como referencia, cosa que ya hemos visto en ocasiones anteriores. Además, tampoco dispondrán de su lateral derecho titular, Ivanovic, que cumple ciclo de tarjetas, por lo que se espera que David Luiz se sitúe en la posición del serbio, ya que actualmente Ashley Cole no tiene ritmo de competición, dejando como mediocentros a Ramires y Lampard, ya que aparte, como ya es conocido desde hace tiempo, Matic no puede jugar la Champions con su equipo, ya que ya la jugó con el Benfica.

Una jovencísima promesa debutaba hace unos cuantos años en el Atlético de Madrid.
El fútbol da muchas vueltas, y este chico volverá a encontrarse con una afición que lo
vio crecer y que estalló con sus goles, aunque esta vez no será vestido de rojiblanco.

En clave rojiblanca no hay ninguna baja importante. El ‘Cholo’ podrá contar por fin con todos sus efectivos, por lo que alineará un once de gala para sacar un buen resultado de cara al partido de vuelta.

De este modo, esperamos que estos dos equipos nos regalen un espectáculo en toda regla, ya que, pese a ser considerados bastante defensivos y de un juego poco vistoso, está claro que son dos de los mejores del mundo. Lo que se espera es que asistiremos a un enfrentamiento que se disputará con muchísima intensidad y trabajo, y que seguramente se decidirá por el rendimiento físico de ambos. Además, viviremos muchos duelos interesantes: el primero estará en las dos porterías. El Atlético de Madrid sí podrá contar finalmente con su guardameta Courtois, propiedad del Chelsea, mientras que los blues tendrán a uno de los mejores porteros de los últimos tiempos: Petr Cech. Aparte de esto, también veremos enfrentamientos en el medio del campo como el que nos depararán Gabi y Oscar, en el que el primero tirará de garra y coraje y el segundo de calidad y fantasía, u otros como el de los dos centrales brasileños, Miranda y David Luiz –aunque éste se prevé que sea lateral-, en el que puede ser un acto de reivindicación de ambos de cara al seleccionador Scolari.

Posibles onces del encuentro

Por último, un dato que favorece a los intereses de los colchoneros, y es que su equipo no ha perdido nunca en casa ante un rival inglés en competiciones europeas: cinco victorias y cuatro empates es el balance después de nueve partidos disputados. ¿Serán capaces los discípulos de Mourinho de romper esta estadística? ¿O los de Simeone los derrotarán también a ellos para llegar a Lisboa? 

El talento y el trabajo



El fútbol continúa con su proceso evolutivo. El músculo se va afianzando como requisito fundamental para  tener acceso al triunfo y a la ruptura de igualdades. El modernismo futbolístico ya se puede palpar, su aroma ha llegado a nuestras vidas. El de los laterales marcando la diferencia, de los interiores, del mediapunta sudado, del falso nueve, de los centrales aterciopelados...

En un ilustre barrio de Londres, donde Abramovich y Mourinho conviven, el fútbol moderno ha calado muy hondo. Desde hace tiempo, el Chelsea se caracteriza por ser un club de excelente condición física, entregado al músculo y contrapuesto a los principios "guardiolianos", si se me permite el término. Mou ha vuelto a su Londres querido con la idea de hacer historia y con su particular interpretación del fútbol moderno bajo el brazo.

Once tipo del Chelsea, normalmente 4-2-3-1 pero se ha visto a veces un 4-3-3

Para analizar su modelo me centro en la mejora de mayor impacto que ha introducido: sus mediapuntas. Su esquema es el 4-2-3-1, en el que el grupo de tres gobierna. Hazard, Willian y Óscar son los elegidos. El mediapunta es el encargado de hacer de Celestina entre el doble pivote y la delantera, siempre regalando preciadas dosis de excentricidad y magia, aportando goles y alimentando depredadores. No es amigo del sacrificio y la brea, incluso suele huir cuando el partido se pone áspero. En el Chelsea esta definición no sirve.  Hazard, Willian y Óscar conservan sólo una parte de las anteriormente explicadas. Trabajan sin descanso, pelean con ímpetu, son agresivos, disciplinados tácticamente e inteligentes mentalmente.

 No descuidan el apartado técnico, siendo los tres talentosos, hábiles y con gran golpeo de balón. Mou ha logrado malearles a su modo, haciendo de ellos los mediapuntas más completos y eficaces del panorama europeo actualmente. La brutal temporada de Hazard (12 goles y 5 asistencias) le ha catapultado al escaparate mundial, señalándole como la figura indiscutible de este Chelsea, pero no debemos descuidar a sus compañeros de posición.

La línea de tres cuartos del Chelsea es la base del éxito blue


José Mourinho nos ha demostrado que talento y trabajo son el tándem a seguir. La magia ha de ir empujada por lucha y esfuerzo, logrando la excelencia. Hazard, Willian, Óscar... nos lo enseñan día a día, hemos de seguir su ejemplo, en el fútbol y en la vida.

lunes, 14 de abril de 2014

Demba Ba toma ventaja para el final de temporada



El Chelsea de Mourinho llegaba al Liberty Stadium tras una remontada épica ante el PSG en Liga de Campeones, y tras conocer el resultado que apenas unos minutos antes del encuentro se había producido en Anfield, donde el Liverpool venció por 3-2 al Manchester City, dejando los reds a los skyblues a siete puntos, y favoreciendo al Chelsea de manera que en el Liverpool-Chelsea de dentro de dos semanas, los blues dependerán de sí mismos para ser campeones la Premier League. El protagonista de la semana -quién lo iba a decir- sería Demba Ba. Tras hacer el gol que metía a los londinenses en las semifinales de la Liga de Campeones -donde se enfrentarán al Atlético de Madrid-, el senegalés sería  decisivo en el encuentro de hoy, haciendo el único tanto de los de Mourinho y dando la posibilidad al Chelsea de depender de sí mismos para ser campeones.

El Swansea necesitaba la victoria sí o sí, ya que el descenso se acercaba cada vez más. Las victorias del Palace, el Cardiff o el Fulham dejaban a los galeses muy cerca de la Championship, exactamente tres puntos por encima del descenso. Monk alineó a casi todo lo que tenía. El único titular que dejó en el banquillo se podría decir que era De Guzmán. A su lado, restrasando la posición que últimamente había adoptado, jugaba Shelvey. Por delante, una línea de tres envidiable, que juntaba la velocidad de Dyer, la calidad de Pablo Hernández y el desborde de Routledge, y si a eso le añades la definición de Bony, tienes un ataque que pocos equipos de la parte baja tienen. Pero lo malo para este Swansea es que no lo demuestra en el campo. Esta temporada no se parece en nada a la del año pasado. El efecto Laudrup se ha pasado.

Disposición táctica de ambos equipos


En el Chelsea, como ya hemos dicho, Mourinho dejó en el banquillo a Fernando Torres y a Eto'o, dando entrada en el once titular a Demba Ba, algo insólito esta temporada, y que sirve de aviso al español y al camerunés. La lesión del mejor jugador blue también tuvo trascendencia en el once. En vez de Hazard, Salah fue el elegido, pero otro hombre que también se quedó en el banquillo fue el brasileño Oscar, por el que Mourinho decidió poner en su posición a William y a Schürrle, rotándose en la posición de mediapunta durante toda la primera mitad. El centro del campo parece que se apuntala poco a poco, y Matic junto a Ramires parece ser la opción que más atrae a Mourinho.

La expulsión de Chico fue clave


El partido no fue como Mourinho quería. El Swansea empezó bien, teniendo varias ocasiones y dominando el juego, algo que a Mourinho le gustaba, ya que el Chelsea se sentía muy cómodo sin el balón. Cech tuvo que aparecer al principio en varias ocasiones, reolviéndolas perfectamente. Al cuarto de hora se produciría algo que seguramente le abrió el camino de la victoria al Chelsea. Chico Flores era expulsado por doble amarilla, por lo que Monk tenía que hacer un cambio obligado, sacar del campo a Pablo Hernández, perdiendo capacidad ofensiva -algo que notó mucho el Swansea- y meter a Amat para volver a la defensa de cuatro. El Chelsea se venía arriba por minutos, y Matic cada vez se asomaba más al área de Vorm. El Swansea corría peligro, y al descanso Mourinho olió sangre.

Disposición táctica del Chelsea tras el descanso. Cambio del 4-2-3-1 al 4-1-3-2 con Eto'o y Ba en punta.


Mourinho realizó un doble cambio en el descanso que propició la entrada de Samuel Eto’o y de Oscar por Ramires y André Schürrle, por lo que el portugués planteaba una clara variación táctica de su equipo. Dicha variación tenía como jugador clave a Matic. El serbio se ha convertido definitivamente en la pieza clave de este Chelsea, ya que le da a Mourinho la posibilidad de juntar a muchos jugadores ofensivos -como ha hecho frente al Swansea- y tenerle a él manejando al equipo e impidiendo las ofensivas rivales. El Chelsea cambió del 4-2-3-1 a una especie de 4-1-3-2 con el serbio Matic controlando en solitario todo el centro del campo y con Azpilicueta y sobre todo Ivanovic muy arriba. Además, el cambio de banda de Mohamed Salah -primer tiempo en la derecha y segunda parte en la izquierda-, con William escorado a la banda derecha, con Oscar en el enganche y con dos puntas (Eto’o y Ba). De este modo el Chelsea se hizo definitivamente con el partido y aunque solamente hiceron un gol, los africanos tuvieron varias ocasiones para adelantar a los blues.

Aquí podemos observar el encuentro de Matic. A la izquierda vemos sus zonas de juego y a la derecha sus pases completados, casi un 86%.


El gol se le resistió al Chelsea hasta que Nemanja Matic entregó un balón sin aparente peligro a Demba Ba y el senegalés, con su potencia ofensiva logró superar a Michael Vorm. No es una asistencia prodigiosa del serbio -el gol tiene que ver principalmente con el zurdazo de Ba y con lo mal que reacciona Vorm-, pero vuelve a ser importante. El serbio está siendo decisivo también en la ofensiva del Chelsea, ya que ha dado cuatro pases de gol en las últimas cuatro jornadas, sin ser esta su principal baza en el campo. Por mucho protagonismo que queramos que tenga el serbio, no hay duda de que quien en realidad lo tiene es el senegalés Demba Ba, ya que hasta este semana, había pasado desapercibido en el conjunto londinense, pero no hay duda de que esta semana a sido su mejor espacio de tiempo en el Chelsea.


Si hablamos del Swansea, nos damos cuenta de que está en plena crisis. Los galeses no respiran tranquilo. Su derrota y el triunfo del Fulham, del Cardiff y del Palace deja la zona de descenso a tan solo tres puntos -como ya hemos comentado anteriormente-. Los galeses tienen marcado en el calendario los próximos enfrentamientos que sin duda serán claves. Viajarán a Newcastle, recibirán al Aston Villa, recibirán al Southampton y visitarán al Sunderland. El peligro de volver a la Championship está ahí.

jueves, 3 de abril de 2014

El PSG comienza a imponer respeto


Se puso en juego la eliminatoria que, para las apuestas, más igualada estaba, pero la igualdad se rompió nada más arrancar el encuentro, a los cuatro minutos, el tiempo que a Lavezzi le hizo falta para hacer el primer tantotras aprovechar un error al despejar de Terry, quién incomprensiblemente dejó muerto un balón franco en el área pequeña. El partido tenía todo lo posible para poder vivir un gran espectáculo, con las ganas de Mourinho de volver a saborear la Champions y la exigencia de este PSG de hacer algo más que otros años. Blanc tiene la obligación de llevar a este club a ganar el título, ya que por fin se empieza a hacer notar el equipo parisino en todos los campos de Europa.

El ex seleccionador francés no hizo apenas cambios, jugando con su ya particular 4-3-3 con un trivote envidiable formado por Motta, quien fue de los mejores del encuentro, escoltado por dos interiores como Verratti y Matuidi. Más envidiable aún sabiendo que en el banquillo tiene a Rabiot o a Cabaye. Con la que puede ser la mejor línea ofensiva de tres en punta, se presentaba el PSG al encuentro. Mourinho volvió a optar por David Luiz como pivote defensivo y Ramires como ofensivo. La novedad del equipo fue la decisión de Mourinho de optar por Schürrle en punta, con Oscar por detrás y Hazard con William en bandas. La zaga blue ya está asentada, destacando el buen nivel que está dando el español Azpilicueta sin ser laterlal izquierdo.

Onces del encuentro

Nada más comenzar el encuentro, los parisinos hicieron notar su capacidad ofensiva. Blanc planteó una defensa adelantada, con presión en todo el campo y posesiones cortas y verticales buscando rápidamente la portería del cuadro de Mourinho. La idea funcionó en un principio ya que Lavezzi logró el primer tanto del encuentro. Tras el gol, el PSG fue encerrándose poco a poco, y el Chelsea comenzó a acercarse a la portería de Sirigu. El mantenimiento de la victoria momentánea no fue del todo bien para los de Blanc, ya que el triángulo defensivo formado por Thiago Silva, Álex y Thiago Motta no estuvo muy sólido en la primera parte, pero peor lo hacía Verratti que como siempre se la jugaba en zonas donde perder un balón puede producir una jugada de peligro. Además, Ibrahimovic y Cavani no hicieron más que perder balones. Así,  el Chelsea se supo aprovechar con movimientos como los de Willian y Oscar que se juntaron por dentro, Ivanovic estiró el campo incorporándose al ataque con regularidad por la banda derecha y ahí se empezó a gestar el empate.

David Luiz fue el mejor del Chelsea en los primeros 45’, ganó la gran mayoría de los duelos aéreos, cayó a ambas bandas tratando de recuperar la pelota en campo rival y consiguió filtrar pases a la línea de mediapuntas para asentar la posesión de su equipo lo más cerca posible de Sirigu. Con Jallet serio en la marca, Willian e Ivanovic buscaron el desequilibro en la derecha y por esa banda llegaría el gol del empate. Esta vez le tocó a Thiago Silva fallar en el gol blue, precipitándose sobre Oscar dentro del área cometiendo un penalti que Hazard no desaprevecharía.  El empate de Hazard no cambió mucho, ya que el Chelsea siguió asediando y el PSG se mantuvo atrás. Lavezzi era la única salida para los de Blanc, que con su velocidad y oportunismo producía ocasiones de peligro. Al PSG le faltaba oxígeno y solo conseguía encontrarlo a través del argentino y del balón parado.

Pases completados por Verratti                                                             Pases completados por Oscar

Los problemas del centro del campo francés y el dominio blue precipitaron la aparición de Hazard. Superó una y otra vez a Jallet, que se vio muy agobiado a la hora de frenarle. Las conclusiones al descanso eran que el empate era el menor de los males después de dejarse someter por un Chelsea ordenado y con las ideas claras. La segunda mitad del encuentro tuvo un nombre, el de Motta que demostró actualmente es uno de los mejores mediocentros del mundo actuando como moderador del equipo y asegurando la posesión del balón en todo momento. Blanc supo motivar a los suyos al descanso porque los parisinos volvieron a ser el equipo que fue en el resto de la temporada, con gusto y brillantez a la hora de proponer y buscar soluciones a partir de la pelota.

Lavezzi también protagonizó el 2-1, aunque no lo anotó él. Fue el brasileño David Luiz en propia a meta quien acabó introduciendo el balón dentro de la portería en parte por la falta de decisión de Cech a la hora de despejar la pelota.  Dos minutos antes, Mourinho sacaba del campo a Schürrle para dar entrada a Torres, a quien riticó pero bien al final del encuentro. Torres no estuvo en el partido, le vimos desconcentrado y solitario, sin participar, y cuando lo hacía fallaba.

Así acabaron ambos conjuntos el encuentro

Ibra se lesionaba, y en su lugar entraba al campo Lucas Moura. Verratti se resentía de unas molestias y daba entrada a Cabaye, siendo dos cambios claves para la resolución del partido. A Blanc le funcionaban los hombres de refresco y Mourinho echaba un ojo a un banquillo sin encontrar nada que pudiese solucionar los problemas del portugués. El cambio que resolvería el partido no sería obligado como los anteriores. Esta vez Blanc optaba por sacar a Lavezzi y meter a Pastore.  El argentino dejaría una de esas gotas de talento puro que son cautivadoras cuando salen a la luz sin que uno se lo espere. En una jugada individual tremenda cercana al final del partido, Javier tumbó a Azpilicueta en la línea de fondo, superó a Lampard internándose en el área y batió a Cech por el palo corto.  

Para el partido de Stamford Bridge quedará un partido en el que Mourinho no se dejará amedrentar por la capacidad ofensiva del PSG, que jugará sin Ibrahimovic por la lesión que le dejará un mes de baja. No hay duda de que viviremos un auténtico partidazo.