Mostrando entradas con la etiqueta Cuartos de final. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuartos de final. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de julio de 2014

La intensidad brasileña anuló a Colombia

Brasil y Colombia se presentaban en los cuartos de final del mundial con un gran favoritismo. Los de Pekerman habían conseguido, hasta la fecha, pleno de victorias con un juego fluido y efectivo de cara a portería, mostrando sus múltiples variantes en cada situación de partido. Los anfitriones, sin embargo, llegaban tras una auténtica batalla contra Chile donde habían salido bastante damnificados en cuanto a lo meramente futbolístico. La suerte y habilidad para lidiar con momentos muy críticos les otorgó el pase en la tanda de penaltis. Colombia tuvo un encuentro bastante tranquilo ante Uruguay y los de Scolari podrían acusar el cansancio.

David Luiz tras marcar el gol de la victoria (Vía telegraph.co.uk)


De entrada “Felipao” introdujo algunas novedades importantes en el once inicial. Dani Alves se caía del equipo titular por decisión técnica y en su lugar entraba el lateral de la Roma, Maicon. El campeonato que está realizando el defensa del Barcelona dejaba algunas dudas en el técnico brasileño y, ante el plan ante Colombia, la capacidad física de Maicon aportaría más. Luiz Gustavo fue sustituido por Fernandinho. Scolari prefirió no realizar experimentos de ningún tipo en el esquema de juego, ya que se rumoreaba con el cambio al sistema de tres centrales y dos carrileros. Por lo demás, Oscar y Hulk ocuparon las bandas. El sistema carioca se acercó más al 4-3-3 que al teórico 4-2-3-1, ya que Oscar venía desde la banda al mediocentro para ayudar a los dos mediocentros en la recuperación con la presión muy arriba. Cabe destacar el gran rendimiento del mediapunta del Chelsea en ese trabajo oscuro que es la recuperación.

Pekerman optó por dar continuidad al sistema que le mantenía invicto en el campeonato. Colombia formó en un 4-4-2 clásico, donde uno de los cambios más destacados fue la entrada de Guarín. Posiblemente Pekerman creyó oportuna su entrada para llegar en ventaja a la espalda de los mediocentros, ante la más que posible titularidad de  Fernandinho. Dentro del completísimo jugador que es el del City, esta temporada se le han visto muchas carencias actuando como mediocentro posicional por detrás de Yaya Toure. Esto se debe a que se encontraba fuera de posición. Cuadrado era seguro en una de las bandas, la duda asaltaba en el jugador que  ocuparía la otra. Ibarbo y Jackson se habían repartido esa posición en los cuatro partidos de mundial (los dos primeros el del Cagliari y los dos últimos el del FC Porto). Finalmente fue  Ibarbo el que partió de titular para trabajar en recuperación y dar salida a Armero acumulando marcadores en las más que posibles diagonales interiores buscando posición de disparo. Tapar las subidas del lateral derecho brasileño era el objetivo.

Scolari tenía muy claro el guion del encuentro: realizar una presión muy intensa y no dejar jugar a Colombia en campo contrario. El plan era simple, pero de una dificultad extrema por el orden y esfuerzo físico que había que mantener. Ese plan salió a la perfección en los primeros cuarenta y cinco minutos de partido. Los brasileños creaban muchos problemas a los de Pekerman en la salida de balón debido a la buena presión de los medio centros y a la de los dos bandas cuando se intentaba la salida lateral. La única solución era el balón largo, que era bien ganado por los cariocas por el gran poderío aéreo de sus centrales. Quizá si Colombia hubiera salido a encerrarse el desarrollo del encuentro hubiera sido distinto, sin embargo, pese a las rápidas transiciones atacantes de los locales, Colombia solo se fue al descanso un gol por debajo en el marcador. El tanto llegó a balón parado, desde un saque de esquina. David Luiz y Fred acumularon muchos hombres en el primer palo y Thiago Silva llegó solo al segundo.



Dichas jugadas están aportando mucho para el equipo brasileño, como ya vimos en el partido ante Chile. Los colombianos fallaron en la marca y no se encontraban en el terreno de juego. Debido a la  locura de la ida y vuelta de los brasileños (ida, había más bien poca, porque los de James eran incapaces de salir de su campo) se pudo presenciar jugadas un tanto extrañas, con Yepes y Zapata fuera de posición ante la obligatoriedad de salir a tapar huecos dejando a Ospina solo ante el peligro. Precisamente fue el guardameta del OGC Niza el que impidió una mayor goleada en la primera mitad con varias intervenciones de mérito, donde mostró sus buenas dotes de reflejos y de blocaje. James fue el único jugador que aportó algo. Su confianza en todas sus acciones eran esperanzadoras de cara a la segunda mitad. Sus salidas centrales fueron lo poco ofensivo de los de Pekerman en la primera parte.


En el segundo tiempo, los brasileños se vinieron abajo en la presión, pese al gusto de Scolari de mantener la misma intensidad durante los noventa minutos de un partido. Lo que no se vino abajo fue la intensidad en la defensa. Una línea de cuatro bien armada atrás y, ahora, los colombianos disfrutaban de espacios para llegar, sobre todo por la banda con la incorporación de sus dos laterales. Sin embargo, llegó  otro gol a balón parado de Brasil tras un gran lanzamiento de falta del central David Luiz. El partido marchaba dos a cero y Brasil solo debía esperar y contragolpear. Pekerman comenzó a realizar los cambios nada más comenzar la segunda mitad. Ibarbo se retiró y entró Ramos. Este cambio implicó que James cayera a la banda izquierda, pero con libertad para llegar al medio. Este movimiento creaban espacios en la banda que fueron aprovechados por Armero en incorporación desde atrás. El objetivo era abrir el campo y obligar a los defensas brasileños a guardar su sitio. James disfrutó de muchos más espacios en la frontal del área desde donde pudo filtrar buenos balones interiores y uno de ellos acabó con la jugada del penalti que él mismo se encargó de anotar. El empate parecía más cerca que nunca, pero el escaso acierto de Colombia de cara a portería dio vida a Brasil, que finalizó el encuentro en campo colombiano. 


Christian Sánchez de la Blanca Portillo 

viernes, 11 de abril de 2014

Once de la vuelta de los cuartos de Europa League

Sevilla, Benfica, Juventus y Valencia ya están en las semifinales de la Europa League. Los españoles protagonizaron épicas remontadas tras caer derrotados en la ida, 1-0 el Sevilla y 3-0 el Valencia. Benfica y Juventus no tuvvieron demasiados problemas para estar entre los cuatro primeros. El nombre del día fue Paco Alcácer que anotó un hat trick para ayudar a la remontada ché. Analizando todos los partidos hemos hecho este once.

footballuser.com

jueves, 10 de abril de 2014

Once de la vuelta de los cuartos de Liga de Campeones

El gran torneo que comenzaba hará unos meses lleno de equipos con muchas ilusiones, está llegando a su fin. Sólamente quedan cuatro equipos, el Atlético de Madrid que logró eliminar al todopoderoso Barcelona, el Bayern que no dio lugar a sorpresas ante el conjunto de Moyes, el Real Madrid que parecía que había sentenciado en la ida, pero en la vuelta sufrió para clasificarse, y el Chelsea de Mourinho que cumplió y remontó ante el PSG de Blanc. Con todo ello hemos confeccionado este once con los que creemos, son los once mejores de la jornada europea.

footballuser.com

Buscaban algo histórico y casi lo consiguen


Ayer el Borussia Dortmund afrontaba el encuentro en busca de una remontada épica, buscaba el tan complicado objetivo de remontar en una eliminatoria de Champions League tres goles de desventaja justo al día siguiente de que se cumplieran 10 años de la única vez que había sucedido ese hecho, el famoso "Milanazo".

Ambos entrenadores no sorprendieron con los onces. Ancelotti optó por Illarramendi en cuenta de Isco para ocupar la posición que Di María abandonaba por estar en el extremo diestro, haciendo que Bale se desplazase al derecho para suplir al lesionado Cristiano Ronaldo. Coentrao como lateral izquierdo y Pepe-Sergio Ramos como pareja de centrales. Klopp alineó a un centro del campo de circunstancias formado por Kirch y Jojic, además de Lewandowski que volvía tras lesión. Grosskreutz y Reus ocupaban las bandas con Mkhitaryan en la mediapunta. A la portería volvía Weidenfeller tras unas molestias el fin de semana.

Onces del encuentro

   La primera parte fue un dominio absoluto por parte del conjunto alemán. Los de Klopp realizaron una presión alta asfixiante que dejo constantemente sin ideas al Real Madrid y que provoco numerosas perdidas de balón en la salida, lo que acabaría provocando el segundo gol. Illarramendi presionado se equivoca en un pase que termina en los pies de Marco Reus, el alemán conduce perfectamente y abre para Lewandowski, el delantero polaco manda el balón al palo y Reus remata solo en la frontal del área pequeña dejando la remontada a tan solo un gol en el minuto 37 de partido. Antes, en el minuto 24, el alemán ya había adelantado a los locales la recoger un balón que Pepe había cabeceado mal y ante el que Casillas no se mostró seguro en la salida. Todo esto paso después de que el Madrid, tras un buen comienzo, fallara un penalti tirado por Di María con 0-0 en el marcador. De haber materializado esa pena máxima el jugador argentino, el equipo español habría sentenciado la eliminatoria y, al mismo tiempo, ahorrado los nervios de final.

   Los dos goles fueron obra de Marco Reus, pero su partido no se quedo ahí. El jugador alemán cuajo un partido increíble en el que se echo a su equipo a las espaldas. Con máxima libertad sobre el campo, tanto aparecía por una banda como de repente por el centro, fue el principal foco de peligro para el Madrid. Dirigiendo y asistiendo, creando y finalizando, hizo de todo y todo bien. La única pega que se le puede poner es el intento de simular un penalti, lo que le costó la amarilla y acto seguido pidió disculpas. Ganas de verle en el Mundial con Alemania junto a su inseparable Gotze.

   La segunda parte fue muy parecida a la primera, siendo las mejores oportunidades para el Borussia, pero el Madrid mejoro mucho gracias a la entrada de Isco. El centrocampista malagueño, que entro en el descanso en lugar de Illarramendi, le dio al equipo la calidad y pausa en el centro del campo que tanto había echado en falta en el primer tiempo. De hecho, fue en la segunda parte cuando el Madrid dispuso de sus mejores ocasiones para poder sentenciar la eliminatoria, casi todas en las botas de Benzema, pero ninguna fue aprovechada.

El Madrid tras el descanso logra más profundidad devolviendo a Di María al interior zurdo y metiendo a Isco como extremo diestro. Isco y el cambio de posición de Di María le dieron mejores sensaciones al equipo.


   Pese a que el Madrid dispuso de sus mejores ocasiones del encuentro en la segunda parte y que mejoro mucho con la entrada de Isco, el Dortmund tuvo ocasiones no solo para igualar la eliminatoria, si no para ganarla. Las dos mas claras estuvieron en las botas de Mkhitaryan. El centrocampista armenio, que completo un gran encuentro, no estuvo acertado en ningún momento de cara a portería. Una contra ejecutada a la perfección por Reus, quien sino, el armenio recibió un magistral pase entre líneas del alemán que lo dejaba solo ante Casillas, al cual dejo sentado y, con la portería vacía, mando el balón al palo con 2-0 en el marcador. Mkhitaryan fallaría también un remate desde dentro del área en el que Casillas estaría muy acertado, en parte porque el esférico iba muy centrado. Más adelante, el Dortmund volvería a fallar otra ocasión idéntica a la anterior, esta vez fue Lewandowski, en la que Casillas si que tuvo más merito.

   Hay que decir que, con 2-0 en el marcador y media hora de partido todavía por delante, Xabi Alonso realizo una falta dura cortando una contra en la que debió ver la segunda amarilla y, por lo tanto, ser expulsado, pero el arbitro ni siquiera señalo la falta. Después entraría Casemiro por Di María para jugar los últimos 17 minutos. El centrocampista brasileño, que está contando bastante poco esta temporada para Ancelloti, cumplió con su trabajo recuperando un par de buenos balones y aportando solidez al centro del campo blanco en unos minutos finales muy abiertos.

El Dortmund se echó arriba buscando el gol del empate. Como consecuencia, el Madrid se aprovechaba con contragolpes tirados sobre todo por Isco y Bale, aunque no lograron definir ninguno.


   Finalmente fue el Real Madrid quien paso a las semifinales de la Champions. Eso si, paso sufriendo y dejando una imagen de equipo frágil que no pasa por el mejor momento de la temporada. Ahora los blancos esperan rival junto al Chelsea de Mourinho, quien sabe si se enfrentaran entre ellos o no, para las semifinales.

viernes, 4 de abril de 2014

El gran tapado destroza al Valencia



Los valencianistas se las prometían muy felices cuando llegaron a Basilea. Aparentemente, partían como favoritos ya solo por nombres, pero si a esto se le añadía que el partido se jugaría sin afición –y, por tanto, se perdería el factor campo- y las bajas de su equipo rival –aunque el equipo de Pizzi también tenía sus bajas, quizás no eran tan significativas-, llegaban con la esperanza de sacar un gran resultado del St. Jakob Park. Nada más lejos de la realidad. El tapado de esta Europa League arrolló al Valencia como quiso y deja la eliminatoria casi sentenciada con solo la ida. 

Onces del encuentro



La previa del partido llegaba marcada, principalmente, por las bajas en ataque del Basilea. Tanto Marco Streller como Giovanni Sio, los dos delanteros centro del equipo, estaban ausentes para este encuentro, por lo que Murat Yakin se tuvo que reinventar como pudo para hacer una alineación competente con lo que tenía. Y lo hizo. Y tanto si lo hizo. 

Como cabía esperar, alineó un 4-3-3 en el que introdujo a Matías Delgado, generalmente centrocampista ofensivo, de falso nueve, mientras que los dos extremos fueron Stocker y David Degen, en izquierda y derecha respectivamente. Lo que consiguió con esto el equipo fue obtener mucha movilidad en posiciones ofensivas y dar espacios para la llegada desde segunda línea de compañeros más atrasados, sobre todo los laterales, que aprovecharon los espacios en banda que dejaban las internadas de los extremos para subir al ataque y centrar al área.

Ataque del Basilea durante la primera parte.


Los movimientos en ataque de los locales fueron, aunque variados, muy claros. En lo que se basó esta ofensiva fue en los espacios en la parte más adelantada que dejaba Delgado al atrasar su posición. Tanto si bajaba a la posición de centrocampista ofensivo o si caía un poco a la banda, los hombres que le acompañaban ponían también en marcha sus automatismos. Era David Degen quien se desmarcaba hacia la posición de delantero centro, dejando espacio por esa banda a su hermano Philipp. Por la otra banda, Stocker no tenía una tendencia tan marcada, ya que se movió por toda esa zona con bastante libertad. Pese a esto, también permitió las subidas del lateral de su banda, Aliji, que, pese a su juventud, firmó una gran actuación. Además, también contaron con las llegadas de los dos interiores, Xhaka y Díaz, que desorientaron a la defensa che. Todo esto sumado a la temprana lesión de Senderos, cosa que hizo que el Valencia se quedara sin centrales y tuviera que entrar Barragán en su lugar, hizo que el partido se decantara más a favor del Basilea.




En esta jugada vemos algunas cosas de las que hemos comentado. Se forma un triángulo en la banda derecha. Delgado (azul) baja para dejar espacio a D. Degen (rojo), que a su vez posibilita la incorporación de su hermano (amarillo). La defensa se desorienta y David aprovecha esto para desmarcarse en profundidad y esperar el pase en largo del lateral. También vemos a Stocker, más centrado, esperando segunda jugada. La acción termina en una caída de Degen en el área en la que se reclama penalti.

Así llegó la mayor parte del peligro durante todo el primer tiempo por parte de los dos equipos, ya que el Valencia, en los primeros 45 minutos, no creó nada de ataque quitando alguna jugada aislada sin demasiada historia. 

El primer tanto del Basilea no se hizo esperar más y llegó en el minuto 34. Fue un golazo de Matías Delgado, que hizo un trabajo enorme durante todo el partido y que culminó con dos goles importantísimos para las aspiraciones suizas en esta Europa League. El argentino no estaba teniendo nada de suerte durante esta temporada y, de hecho, solo había marcado un gol en copa, por lo que este encuentro le sirvió mucho para rehacerse y coger confianza de nuevo. En el aspecto táctico, el gol llegó después de juntarse, otra vez, tres jugadores en banda derecha. Esta vez, pero, fueron el interior, el delantero y el lateral:



En este caso, D. Degen (rojo) ya se sitúa de delantero centro desde el inicio de la jugada -no se desmarca en el último monento-, aprovechando el movimiento hacia atrás de Delgado (azul). Aquí, como antes, P. Degen (amarillo) vuelve a aprovechar el espacio que dejan sus compañeros para llegar casi hasta la línea de fondo y dar el pase a Delgado, que anota desde fuera del área. Aquí se introduce la llegada del interior, Marcelo Díaz, que combina con el lateral mediante una pared para evitar la presión.

Y así sucesivamente, y las llegadas del Basilea eran constantes y azotaban a la defensa valencianista, que no sabía por donde salir de ahí. Seguramente, fue la primera parte en la que los ches se vieron más superados en mucho tiempo. Enfrente, tenían a un rival que muchas veces es infravalorado pero que en este partido volvió a demostrar que si siempre está luchando con los más grandes en Europa es por algo. Y con el segundo gol dio el golpe de autoridad definitivo.


Este segundo gol nos deja muchísimas cosas que resumen muy bien la primera parte, por lo que lo vamos a desglosar por partes para hacer más sencilla la explicación:

-En esta ocasión, los suizos decantan todo su ataque al costado izquierdo. Esto lo vemos, por ejemplo, en las posiciones de los dos extremos (rojo). Mientras que el extremo izquierdo está en su posición, dispuesto a centrar, el extremo derecho, Degen, ha cambiado casi de banda y ha arrastrado hasta dos jugadores que están pendientes de él (flechas blancas), que son el central Mathieu y el mediocentro defensivo Keita. 

-La línea negra marca la defensa del Valencia. Muchos se preguntarán quién es ese jugador que queda descolgado. Es Paco Alcácer, el delantero. Ejemplo de la desorganización del Valencia en defensa. Y esto no le quita méritos al Basilea, todo lo contrario, los suizos provocaron que los de Pizzi estuvieran tan perdidos en muchos momentos del partido.

-El lateral izquierdo, Aliji, también se incorpora al ataque y, esta vez, se mete por dentro y deja la banda libre para el extremo Stocker, al contrario de lo que vimos en los anteriores casos.

-La jugada viene de un error en la salida de Joao Pereira, que intenta empezar la jugada él solo y acaba perdiendo el balón. La pelota le llega a Stocker, que ve que Delgado está libre de marca gracias a que Degen había arrastrado al central y a que Juan Bernat no llega a tiempo ya que le coge a contrapié cuando ya se disponía a avanzar con la salida de su homónimo en la banda derecha.


En la segunda mitad, el escenario del encuentro cambió bastante. El Valencia empezó a apretar más en campo rival por la necesidad de marcar un gol que equilibrara un poco la eliminatoria y el Basilea, como es lógico, se mostró más conservador, pues el resultado que figuraba en el electrónico le era increíblemente favorable.

Los visitantes empezaron a tener más llegadas y tuvieron hasta cuatro ocasiones de gol, pero acusaron la falta de acierto en los metros finales. Mientras tanto, Murat Yakin metía cada vez más centrocampistas para dominar el juego ahí, tanto en lo creativo como en lo físico. Con estos cambios modificó un poco la formación y movió a algunos jugadores de posición, pero volvió a acertar en todo. Sin duda, el entrenador del Basilea fue el mejor del partido por delante de cualquier jugador, y difícil que es con el partidazo que hicieron sus discípulos. Metió a Frei en lugar de Philipp Degen, metiendo así al suizo en el medio del campo y enviando a Xhaka en el lateral derecho que ocupaba el sustituido. Después, dio entrada a Elneny, otro mediocentro, y sacó al que teóricamente estaba ocupando la posición de delantero centro, Matías Delgado. El equipo, ahora así, se quedó sin referencia en ataque. Para finalizar, con la lesión del central Schär, que volvió a demostrar que es un defensa de talla mundial pese a su juventud, retrasó la posición a Frei y metió a Embolo de centrocampista, pese a ser delantero y haber entrado en las quinielas de la previa como posible sustituto de Streller en el partido.

 Pese a haber destacado anteriormente los buenos movimientos ofensivos del Basilea, en el medio del campo también trabajaron muy bien, sobre todo Serey Dié, al que nunca se le reconoce tanto porque hace el trabajo sucio y Xhaka, que estuvo muy bien y volvió a enseñar su polivalencia, demostrando, con todo esto, que merece estar en la lista de mundialistas de Suiza.

Formación del Basilea durante los minutos finales.

Poco cambió, por su parte, la composición del Valencia. El cambio de Piatti por Fede Cartabia no alteró nada las posiciones de los jugadores en el campo, pero sí es verdad que el equipo estuvo mucho más en campo contrario y se arriesgó, buscando un gol que les diera alguna esperanza de cara a la vuelta. Pero este gol no llegó.



Hasta siete jugadores del Valencia llegaron a atacar en el último tramo del enfrentamiento buscando el ansiado tanto. La imagen nos muestra la definitiva. Al estar tan volcados, dejaron muchos espacios atrás, y, como Mathieu había subido el balón, se quedaron con un solo central para defender, por lo que un balón largo les sorprendería. Y esto hizo. Perdieron el balón en posiciones muy adelantadas y la jugada pilló desprevenida a la defensa, por lo que Stocker se anticipó ante Barragán -que, recordemos, no es central- y acabó definiendo con una vaselina magistral para poner un resultado aún más redondo en el marcador para delirio de la afición, que, pese a no poder asistir al encuentro, les acompañaron en todo momento como durante toda la temporada.

Así pues, el equipo que más ha sorprendido en competiciones europeas durante los últimos años vuelve a hacer algo grande, dando un paso de gigante para acabar eliminando al Valencia en Europa League y clasificarse para semifinales. Habrá que ver, ya que aún se tiene que jugar la vuelta, pero está claro que los RotBlau han encarrilado a la perfección estos cuartos. Y quizás va siendo hora de tener un poco más de consideración a este equipo, porque ya hace años que no es una sorpresa, sino una mera realidad.

jueves, 3 de abril de 2014

Con Isco el resultado fue el mismo


Di María fue baja de ultima hora por gastroenteritis y Carlo Ancelotti tenia que elegir entre Isco o Illaramendi. Sabemos que supone cada jugador para el estilo del Madrid, uno imaginación pero poca consistencia defensiva y el otro todo lo contrario. Con la baja de Marcelo, Coentrao partía de titular y eso fue suficiente para que Ancelotti se decidiera por Isco. Con Fabio atrás a Isco le sería más fácil defender y eso se vio en la primera parte. Por parte de los Klopp Aubameyang jugó en punta, con Reus a la derecha siendo sorprendente sabiendo que podría aprovecharse de la espalda de Carvajal que suele despistarse.



El Real Madrid salió preciso, con posesiones largas y mucha imaginación. Tanto que a los tres minutos se puso por delante gracias a un gran gol de Gareth Bale en el que Benzema atrae defensas cerca del banderín de corner, pasa a Carvajal  y este a Bale en el que Kehl y Hummels no llegan interceptar el pase a este. Bale que fue fichado para esto, no falló frente Weidenfeller. El lado izquierdo del Borussia fue un coladero al principio y es que el jovencisimo Durm sufrió de lo lindo frente a Carvajal, Modric y Bale. El Madrid seguía combinando y muy bien por cierto, asentaba posesiones muy arriba y cuando perdía el balón también recuperaba muy arriba. Y es que cercano a mitad del primer tiempo un balón centrado por Cristiano Ronaldo fue despejado por la defensa bavara al borde del área grande que fue recuperado por Xabi que sin querer paso a Isco mientras robaba el balón y este definió con un tiro raso en el que nadie de los de Dormunt pudo despejarla. Con este gol quedó claro que Ancelotti acertó incluyéndole en el once.

Pasaron los minutos y el Madrid se fue relajando, el Borussia con una presión alta fue perjudicando la salida de balón de los centrales, el problema vino cuando Xabi conectaba con ellos y es que la presión hacía él fue muy blandita y sabemos que cuando Xabi tiene libertad el Madrid no sufre. Conectó con Isco y Modric que estando muy abiertos volvieron loco a Reus y Grosskreutz. A lo largo del primer tiempo jugaron con muchas facilidades estos tres, tanto que hasta el descanso estos tres solo perdieron 8 balones. 
El segundo tiempo fue un poco diferente.




Empezó el segundo tiempo con el equipo alemán muy arriba, un pase al espacio hacia bale estuvo a punto de poner el 3-0 pero fue despajado por Weidenfeller. Al equipo madrileño le costaba dominar como en el primer tiempo pero veía espacios con facilidad sobretodo por la derecha y en una jugada aislada Luka Modric recupera un balón perdido en campo propio alemán por un mal pase(con Mourinho aprendió a ser intenso y supo donde estar), avanzó con el balón, vio a Cristiano y este no falló con un cambio de derecha a izquierda del balón para definir.

Como suele pasar con este equipo, se relajaron y los de Dormunt siguieron presionando y a Isco se le fue acabando la gasolina. Les costaba salir y los alemanes robaban con mucha facilidad pero no terminaban las jugadas. Llegaban pero no definían y es que la baja de Lewandowski se notó de cara al gol, es su estrella y Aubameyang no es delantero centro y eso contra Pepe y Ramos se nota en exceso. 
Pepe por su parte lo despejo todo y cuando se dice todo es todo. Coberturas, intercepciones, salvando en el último momento con Casillas vendido. Estuvo imperial. De Hummels se puede decir que lo intentó pero el equipo no acompañó, los laterales no estuvieron fino y quedaban él y Sokratis muy vendidos siempre.

Hubó cambios por parte de ambos pero el de Illaramendi por Isco fue el más significativo, con él, el Madrid recupero oficio, temple y poca perdida de balón. Supuso un soplo de aire fresco para las continúas contras de Reus y cia. Klopp lo intento con Hofmann y Schieber pero no fue suficiente.
Acabó el partido con 3-0 y la eliminatoria prácticamente sentenciada. El Madrid dejó muy buenos momentos de fútbol y malos también como la segunda mitad del segundo tiempo. Isco funcionó pero le faltó físico para soportar ser mediocentro, lo adquirirá pero por ahora es una arma de doble filo. Por parte de los de Klopp no se les puede exigir más, habrá que ver como compiten la proxima temporada.

El PSG comienza a imponer respeto


Se puso en juego la eliminatoria que, para las apuestas, más igualada estaba, pero la igualdad se rompió nada más arrancar el encuentro, a los cuatro minutos, el tiempo que a Lavezzi le hizo falta para hacer el primer tantotras aprovechar un error al despejar de Terry, quién incomprensiblemente dejó muerto un balón franco en el área pequeña. El partido tenía todo lo posible para poder vivir un gran espectáculo, con las ganas de Mourinho de volver a saborear la Champions y la exigencia de este PSG de hacer algo más que otros años. Blanc tiene la obligación de llevar a este club a ganar el título, ya que por fin se empieza a hacer notar el equipo parisino en todos los campos de Europa.

El ex seleccionador francés no hizo apenas cambios, jugando con su ya particular 4-3-3 con un trivote envidiable formado por Motta, quien fue de los mejores del encuentro, escoltado por dos interiores como Verratti y Matuidi. Más envidiable aún sabiendo que en el banquillo tiene a Rabiot o a Cabaye. Con la que puede ser la mejor línea ofensiva de tres en punta, se presentaba el PSG al encuentro. Mourinho volvió a optar por David Luiz como pivote defensivo y Ramires como ofensivo. La novedad del equipo fue la decisión de Mourinho de optar por Schürrle en punta, con Oscar por detrás y Hazard con William en bandas. La zaga blue ya está asentada, destacando el buen nivel que está dando el español Azpilicueta sin ser laterlal izquierdo.

Onces del encuentro

Nada más comenzar el encuentro, los parisinos hicieron notar su capacidad ofensiva. Blanc planteó una defensa adelantada, con presión en todo el campo y posesiones cortas y verticales buscando rápidamente la portería del cuadro de Mourinho. La idea funcionó en un principio ya que Lavezzi logró el primer tanto del encuentro. Tras el gol, el PSG fue encerrándose poco a poco, y el Chelsea comenzó a acercarse a la portería de Sirigu. El mantenimiento de la victoria momentánea no fue del todo bien para los de Blanc, ya que el triángulo defensivo formado por Thiago Silva, Álex y Thiago Motta no estuvo muy sólido en la primera parte, pero peor lo hacía Verratti que como siempre se la jugaba en zonas donde perder un balón puede producir una jugada de peligro. Además, Ibrahimovic y Cavani no hicieron más que perder balones. Así,  el Chelsea se supo aprovechar con movimientos como los de Willian y Oscar que se juntaron por dentro, Ivanovic estiró el campo incorporándose al ataque con regularidad por la banda derecha y ahí se empezó a gestar el empate.

David Luiz fue el mejor del Chelsea en los primeros 45’, ganó la gran mayoría de los duelos aéreos, cayó a ambas bandas tratando de recuperar la pelota en campo rival y consiguió filtrar pases a la línea de mediapuntas para asentar la posesión de su equipo lo más cerca posible de Sirigu. Con Jallet serio en la marca, Willian e Ivanovic buscaron el desequilibro en la derecha y por esa banda llegaría el gol del empate. Esta vez le tocó a Thiago Silva fallar en el gol blue, precipitándose sobre Oscar dentro del área cometiendo un penalti que Hazard no desaprevecharía.  El empate de Hazard no cambió mucho, ya que el Chelsea siguió asediando y el PSG se mantuvo atrás. Lavezzi era la única salida para los de Blanc, que con su velocidad y oportunismo producía ocasiones de peligro. Al PSG le faltaba oxígeno y solo conseguía encontrarlo a través del argentino y del balón parado.

Pases completados por Verratti                                                             Pases completados por Oscar

Los problemas del centro del campo francés y el dominio blue precipitaron la aparición de Hazard. Superó una y otra vez a Jallet, que se vio muy agobiado a la hora de frenarle. Las conclusiones al descanso eran que el empate era el menor de los males después de dejarse someter por un Chelsea ordenado y con las ideas claras. La segunda mitad del encuentro tuvo un nombre, el de Motta que demostró actualmente es uno de los mejores mediocentros del mundo actuando como moderador del equipo y asegurando la posesión del balón en todo momento. Blanc supo motivar a los suyos al descanso porque los parisinos volvieron a ser el equipo que fue en el resto de la temporada, con gusto y brillantez a la hora de proponer y buscar soluciones a partir de la pelota.

Lavezzi también protagonizó el 2-1, aunque no lo anotó él. Fue el brasileño David Luiz en propia a meta quien acabó introduciendo el balón dentro de la portería en parte por la falta de decisión de Cech a la hora de despejar la pelota.  Dos minutos antes, Mourinho sacaba del campo a Schürrle para dar entrada a Torres, a quien riticó pero bien al final del encuentro. Torres no estuvo en el partido, le vimos desconcentrado y solitario, sin participar, y cuando lo hacía fallaba.

Así acabaron ambos conjuntos el encuentro

Ibra se lesionaba, y en su lugar entraba al campo Lucas Moura. Verratti se resentía de unas molestias y daba entrada a Cabaye, siendo dos cambios claves para la resolución del partido. A Blanc le funcionaban los hombres de refresco y Mourinho echaba un ojo a un banquillo sin encontrar nada que pudiese solucionar los problemas del portugués. El cambio que resolvería el partido no sería obligado como los anteriores. Esta vez Blanc optaba por sacar a Lavezzi y meter a Pastore.  El argentino dejaría una de esas gotas de talento puro que son cautivadoras cuando salen a la luz sin que uno se lo espere. En una jugada individual tremenda cercana al final del partido, Javier tumbó a Azpilicueta en la línea de fondo, superó a Lampard internándose en el área y batió a Cech por el palo corto.  

Para el partido de Stamford Bridge quedará un partido en el que Mourinho no se dejará amedrentar por la capacidad ofensiva del PSG, que jugará sin Ibrahimovic por la lesión que le dejará un mes de baja. No hay duda de que viviremos un auténtico partidazo.

miércoles, 2 de abril de 2014

El Calderón dictaminará sentencia


Gran partido el que nos regaló ayer esa competición en la que todo futbolista sueña con jugar, la Liga de Campeones, la competición de la orejona como algunos la llaman, un trofeo que junta a los mejores jugadores de el mundo. Tremenda batalla la vivida en el Camp Nou, más digna de un Coliseum , ya que los dioses juntaron para “pelearse” a dos de los mejores equipos del continente y del momento. Ya se han enfrentado en esta temporada 4 veces con la de ayer y con tan solo 4 goles, pero estamos seguros de que nadie se querría perder el siguiente. Nos han regalado minutos de gloria y gran fútbol , pero lo de ayer fue “lo imposible”. Partidazo a dos maneras diferentes de ver el fútbol. El toque del Barcelona contra la presión asfixiante del Atlético, la contra a 3 toques de los del Cholo, frente a el dominio de pelota de los de Martino, el pundonor de Gabi y Koke con el toque de Xavi e Iniesta y el golazo de calidad de Diego Ribas con la llegada al primer toque de Neymar.

Como era de esperar, salvo la no alineación de Raúl García por sanción, el "Cholo" buscaba sorprender por la banda de Arda al contragolpe y con presión asfixiante. El Tata buscaba tener el dominio de partido siendo dueño de la pelota en el centro del campo. El argentino optó por la experiencia y el conocimiento de Villa para la ofensiva rojiblanca, con Koke y Arda escoltándole en bandas y cómo no, acompañado por Diego Costa. Martino optó por alinear a los mismos de los grandes partidos, donde desplaza a Iniesta al extremo zurdo, para introducir a Cesc como interior izquierdo y sacar del once a Pedro o Alexis. Con la lesión de Piqué, fue Bartra quien entró al campo, y tras la lesión de Diego Costa, entró al campo Diego Ribas, que acabaría siendo decisivo en el encuentro.




El partido comenzó no como todo el mundo esperaba, El Atlético tubo 20-30 minutos de claro dominio, tuvo, creó y peleó más que sus rivales que poco a poco comenzaron a coger las riendas y a hacerse con el dominio de la pelota. El FC Barcelona sólo podría hacer daño con una de las jugadas incontestables de Leo Messi, que jugó un partido poco normal en él. Nos dejó un partido destacado abriendo huecos para sus compañeros viniendo al centro del campo, cosa que ya han probado en algunas ocasiones los de Gerardo Martino.

Llegó un momento del partido,en la segunda parte, en el que todos los futbolistas se encontraban en su salsa. Los rojiblancos tenian el partido perfecto. No le rompian las lineas en ningún momento, asfixiaban a los blaugranas en su intentona de romper las lineas, moviendo la pelota de un lado a otro. El gol sólo podria llegar por un destello de calidad o por algun fallo defensivo. En una jugada, Diego Ribas se dio la vuelta y soltó un derechazo más digno de un misil, al que poco pudo hacer Pinto. El Camp Nou enmudeció y fue entonces cuando la máquina comenzó a engrasarse y con estas Iniesta se hizo el dueño del partido.

Pases totales de Andrés Iniesta                                                       Pases totales de Gabi  

El Barcelona se encontraba ante un muro de contención contra el que chocaban una y otro vez, y cuando por fín parecía que el gol podía llegar, aparecía el belga Courtois para sacar balones imposibles. Martino mandó a Neymar a la izquierda, el lado en el que se siente más cómodo,y al poco tiempo quitó del campo a Cesc, que no protagonizó un gran partido, para dar entrada al chileno Alexis y situar de este modo a Iniesta en el interior zurdo, donde mejor se situa. Simeone también hizo un cambio, en el que sacó a Villa del campo para meter a Sosa en la banda diestra, reforzando el medio con Koke como tercer centrocampista y cambiando a Arda al costado izquierdo.El empate culé llegaría en una jugada en la Alexis robó un balón por detrás a Arda, que iniciaba una conducción desde campo propio. Busquets recogió la pelota, y con un buen movimiento, se libró de Koke y de Tiago en un suspiro. Apareció por ahí Iniesta que puso un balón medido a la espalda de Juanfran donde Neymar se encontró solo ante Courtois. En ese momento el brasileño la colocó al palo más alejado del belga donde éste no pudo llegar. 

Llegaba y llegaba el Barcelona sin dar respiro alguno a los del Cholo. Con el Atlético de Madrid encerrado, el Barça tuvo las mejores ocasiones para hacer el segundo. Los rojiblancos se dedicaban a salir a la contra, pero de nuevo, el trabajo de Busquets robando balones fue crucial para tapar las salidas. 

Así terminó el Barcelona el encuentro, con mucho juego interior y subidas de ambos laterales.
Asedio culé a un Atlético que buscaba siempre la contra.


Fueron sólo veinte minutos los de preponderancia azulgrana, pero pudieron bastarle al cuadro de Martino para viajar al Calderón con ventaja. Courtois lo evitó con un par de manos prodigiosas. El resultado le favorece al Atlético, que no le hará falta abrirse demasiado en el partido de vuelta, valiéndole el empate a cero. Las contras le valdrán a los de Simeone para seguir vivos. Viendo cómo acabó el asunto, resulta complicado pensar que el técnico rosarino no vaya a iniciar el choque de vuelta con Neymar en la izquierda e Iniesta en el medio.

El peso de un escudo



Se decía que el Bayern era muy favorito, normal y lógico, que con poco saldría con la eliminatoria sentenciada, que el Manchester United sin Van Persie no marcaría y que podría salir incluso goleado. Que inocentes fuimos muchos.
Decía Giggs "no nos vemos como víctimas, nos vemos como el Manchester United que jugará en casa". Y es que tenía razón, jugadores como el propio Giggs, Vidic, Ferdinand, Carrick y Rooney saben perfectamente de que va esto. Son jugadores que lo han ganado todo y saben sobretodo competir. Transmitieron a sus compañeros mucho de lo que han aprendido con el tiempo y así quedo reflejado en el campo.


Ambos equipos salieron con unos 4-3-3 claros que en el caso de Manchester United fue para contrarrestar el juego de posesión del Bayern. Por parte de los de Pep la principal duda era si Lahm jugaría de pivote o lateral y al final fue Rafinha quien ocuparía el lateral diestro pasando Lahm al centro del campo donde viene siendo habitual esta temporada. El centro del campo estuvo formado por el propio Lahm, con Kroos de interior izquierdo y Schweinsteiger de interior derecho. Arriba Ribery y Robben por las bandas y Muller de falso 9 relegando al banquillo a Mandzukic y Götze.
David Moyes que ya se preveía algo parecido y formó con Jones en el lateral derecho y unos interiores muy pegados a Carrick con Giggs por la izquierda para lanzar y Fellaini por la derecha para llegar. Arriba Welbeck, Rooney y Valencia con mucho trabajo defensivo para tapar a los laterales.


El partido empezó intenso propio de un cruce de cuartos de Champions con pequeñas llegadas de ambos equipos pero que a partir del minuto 12 o 13 empezó asentar la posesión en campo del Manchester United quedándole únicamente la contra para definir. Fueron minutos de mucho control del equipo de Pep donde el jugador que mas peligro creaba era Alaba con su juego interior y su sorpresa llegando de atrás. Llegaba fácilmente y se veía sufrir a Jones constantemente. Hubo una internada por la banda derecha de Robben en la cual hizo su típico disparo en el que De Gea hace un paradón. Conforme pasaban los minutos el Bayern fue costandole mas entrar por dentro y una recuperación al borde del área de De Gea montó una contra pasandose el balón entre Carrick, Giggs y por último Rooney que mandó un pase largo a la espalda de Boateng que no llega interceptar y en el que Welbeck falla solo contra Neuer. Acabó el primer tiempo robando el Manchester muy alto y quedaba por ver un grandioso segundo tiempo.

Moyes que se dio cuenta que habían cada vez más espacios sustituyo a Giggs por Kagawa y formó un 4-2-3-1 con un Carrick y Fellaini en el centro del campo, Kagawa por la izquierda, Valencia por la derecha y Rooney pasó a la mediapunta dejando arriba a Welbeck. Sorprende que Fellaini no fuera sustituido pues supuso una perdida constante de balones.

Empezó el segundo tiempo como acabó el primero, el Bayern dominando y el Manchester United esperando. Así hasta el minuto 57 en el que hubo un corner para los de Moyes en el que Rooney centró al borde del área pequeña y Vidic con un espectacular movimiento de cabeza puso el 1-0 para los locales. Se previa una salida en trompa de los de Pep y así fue. Entro Mandzukic por un Muller que no se le veía nada cómodo y que solo ofrecía apoyos por la constante vigilancia de Ferdinand y Vidic que no le dejaron ni rematar ni desmarcarse. Parece que su lado bueno en el campo es el que ocupa Robben.
Llegado el minuto 66 un balón controlado por Robben paso a Rafinha para que este centrara a la cabeza de Mandzukic y le dejará con un sutil toque de cabeza el gol a Schweinsteiger.

Más tarde entró Ashley Young por Büttner con lo cual Jones pasó al lateral izquierdo, Valencia al lateral derecho y Young más adelantado. El cambio supuso que Phil Jones jugara a pierna cambiada y eso fue lo que busco Moyes. Robben estaba teniendo facilidades para entrar a zonas interiores y ya había tirado varias veces y con Jones ahí la banda se tapó mejor por ser diestro, cosa que los centros no tanto. También entró Götze por Kroos y Pep formó un doble pivote con Philipp y Bastian con Götze en la mediapunta.

El partido siguió con el mismo guión hasta el final del partido con los de Pep dominando y los de Moyes esperando con Schweinsteiger expulsado y Javi Martinez sin poder jugar la vuelta por acumulación de amarillas pero que dejó muchas dudas entorno al Bayern. No supo crear peligro y eso ante este Manchester United deja que muchas preguntas por hacer. Por su parte David Moyes deberá estar contento, tiene posibilidades de pasar a semis cosa que no era fácil, pero tiene que marcar y el Allianz Arena no es territorio fácil. Nos espera una vuelta apasionante.

martes, 1 de abril de 2014

Previas de los cuartos de final de la Liga de Campeones


Barcelona - Atlético de Madrid


Duelo por todo lo alto, duelo español en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Duelo de argentinos, el Tata Martido frente al Cholo Simeones. Choque de estilos, la calma frente a la pasión, el toque frente a la presión. Ahora mismo ninguno de los dos es favorito, aunque que la vuelta sea en El Calderón inclina un poco la balanza hacia el lado colchonero. Muchos dirán que es la eliminatoria de Messi contra Diego Costa, pero analizando los posibles onces, los duelos son varios y muy interesantes, como el de Neymar o Messi frente a Courtois. Las posible baja del delantero colchonero es muy importante para las apuestas del encuentro, ya que las posibilidades de la victoria del Atlético bajan sin él. Los colchoneros tienen la oportunidad de su vida para hacer algo grande en Europa, mientras que los culés intentarán seguir en la línea de todos los años llegando a las semifinales. Es difícil pronosticar un resultado, por eso haremos una balanza de porcentajes.

Nuestro pronóstico: Barcelona 55%, Atlético de Madrid 45%.

Real Madrid - Dortmund


 Hace una semana, tras el sorteo, se comentaba que el Real Madrid podía golear a los alemanes y devolverles la del año pasado. Pero eso era cuando el Madrid arrasaba y era líder, porque ahora todos los especialistas creen que con el nivel mostrado por los blancos en este pequeño período de tiempo, el Dortmund puede dar la sorpresa. Analizando a fondo el encuentro, te das cuenta de que con las bajas del Dortmund, que son muchas, y la calidad individual del Madrid, quizá la balanza se coloca del lado blanco. Los merengues tienen una cuenta pendiente tanto con el Dortmund como con la competición. Son muchos años sin llegar a una final, y eso pesa. Año tras año nacen nuevas ilusiones de ''La Décima'', y año tras año los blancos fracasan, pero quién sabe si este año puede sonar la campana. Estará interesante el duelo entre alemanes y españoles.

Nuestro pronóstico: Real Madrid 60%, Dortmund 40%.

Manchester United - Bayern Münich 


Posiblemente no, seguramente la eliminatoria más cerrada de todas, y todo ello antes de jugar. Las posibilidades del Manchester United de pasar son mínimas, pero no inexistentes. Moyes puede dar la sorpresa sí, pero lo va a tener muy difícil. En frente suya tendrá al Bayern de Guardiola. Un Bayern ya campeón de la Bundesliga y arrasando por donde pasa. Los red devils vienen de ganar 4-1 al Aston Villa, pero aunque ganen por goleada, siempre hay algo que reprocharles. Las sensaciones no son buenas, y en los duelos frente a equipos grandes se vienen abajo. Lo vimos en el duelo de Manchester en el que el City pasó por encima del United. Las posibilidades de goleada son altas. Sin una defensa contundente, y sin Van Persie en la punta del ataque, el Manchester United volverá a tirar de Rooney para mantener vivo al conjunto inglés, aunque mucho tienen que mejorar los ingleses en unas horas para salir vivo del duelo ante los alemanes.

Nuestro pronóstico: Manchester United 20%, Bayern 80%.

PSG - Chelsea 


Esta eliminatoria es claramente la más igualada de todas. Tras el sorteo, el PSG dominaba la Ligue 1 con mano de hierro, sin tener rivales, y el Chelsea era líder de la Premier League y parecía que Mourinho había dado con la tecla para hacer de nuevo campeón al Chelsea. Pues una semana más tarde, los blues ya son segundos y con el Manchester City al acecho. Los incentivos de la eliminatoria son claros. Tras años dominando en Francia, los de Blanc quieren dominar en Europa y con la Premier League casi perdida, Mourinho tiene claro que ganar la Liga de Campeones es el objetivo prioritario para demostrar que la época en el Real Madrid en la que se le fichó para ganar Champions y no logró ninguna fue una mera casualidad. Ambos saben que están ante la oportunidad de hacer algo grande en Europa, y desperdiciarla, será un golpe duro difícil de pasar.

 Nuestro pronóstico: PSG 50%, Chelsea 50%.

domingo, 9 de marzo de 2014

La pizarra de Wenger vuelve a funcionar



El Arsenal de Arsene Wenger consiguió pasar una ronda más de las prestigiosa FA Cup ante un rival de altura como está siendo el Everton de Bob Martínez con goles de Özil, Mikel Arteta y Olivier Giroud (2) por parte de los locales y de Romelu Lukaku para los del barrio de Liverpool.

Onces del Arsenal-Everton

Muy temprano llegó el gol de los Gunners de la mano del ex-madridista Mesut Özil tras una magnífica contra llevada a la perfección por Santi Cazorla, que cuajó un gran partido.

A partir de ese momento dominaba el equipo de Wenger que ponía de los nervios, dejando al contraataque como única vía para empatar. Así llegó el gol de los de "Bob", un disparo fallido del español Arteta y recogido y llevado por Ross Barkley a las mil maravillas para que Mirallas tocara a Lukaku, que remató en línea de gol.

En la segunda mitad, pronto se le puso de cara el partido a los locales tras un penalti de Gareth Barry a Alex Oxlade Chamberlain que se encargaría de transformar Arteta por dos veces, puesto que tuvo que repetirlo por la inclusión en el área de su compañero de equipo Olivier Giroud.

Con el 2-1, en dos minutos (83 y 85) Giroud con sus goles sentenciaba el partido con asistencias del francés Sagna y del alemán Özil, que parece que vuelve a las andadas tras una mala racha.



El rombo de Wenger

Vimos a un equipo local que creó una especie de rombo en el mediocentro para tener la posesión y dificultar así el juego del Everton, ese rombo estaría formado por Özil, Flamini, Cazorla y Arteta.

Özil hizo un gran partido teniendo total libertad en 3/4 de campo, dando oxígeno en todo momento a la medular, haciendo que su equipo tuviera dinamismo. El asturiano Santi Cazorla hacía mayormente movimientos interiores para asistir en todo momento a Özil, siendo su escudero y dejando a Kieran Gibbs toda la banda debido a su poderío físico y ayudándolo en tareas ofensivas también. 

Flamini y sobretodo Arteta actuaron de sostén en el equipo, inflando de fuerza al salir al ataque y haciendo una magnífica labor en defensa.

La banda derecha

Muy importante fue esa zona, pues fue de lo más activo, teniendo a Sagna en contínuo desdoblamiento. Oxlade estuvo muy pegado a banda derecha en todo el partido, pero al igual que su compañero alemán Mesut Özil tuvo libertad y se cambió a la banda izquierda en numerosas ocasiones dejando así la banda libre a Sagnaa que tuvo un grandísimo papel tanto defensivo como ofensivo llegando a dar una asistencia a Giroud.

La posición de Yaya Sanogo

Aunque Yaya Sanogo no tiene un papel muy llamativo en cuanto a ser un goleador, es destacable su rol de delantero combinativo que baja al centro del campo para así desmarcarse de los centrales del equipo de azul, terminando por fijarlos para que Özil y Cazorla terminaran tomando posiciones más adelantadas y llevar más peligro y más sorpresa desde segunda línea.


El trabajo de Barry y McCarthy

En cuanto al Everton fue destacable el papel de los dos mediocentros defensivos a la hora de abarcar toda la medular e insuflar aire cuando la línea de mediapuntas lo necesitaba. Barry se ocupaba más de la defensa y McCarthy de dar ayudas constantes a los laterales (sobretodo al diestro) e intentar dar llegadas desde la segunda línea.

La línea de mediapuntas de "Bob"

Respecto a la calidad de los que conformaron de esa línea (Pienaar, Barkley, Mirallas) no había ninguna duda, pero respecto a sus ayudas defensivas si. Los tres tienen poco peso defensivo y eso hizo que los laterales gunners tuvieran gran protagonismo.

Pienaar tuvo gran libertad, pudiéndose clasificar como el "Özil" del Everton, y moviéndose por por  todo el campo pero con muchos descuidos. Barkley hizo gala de su gran conducción e inteligencia en todo momento pero no supo leer las líneas de los locales ni aprovechar las oportunidades que se le presentaban. Respecto a Kevin Mirallas fue el más comprometido en la labor defensiva e intentando en todo momento el desborde por banda y llegando a dar una asistencia de gol a Lukaku, de belga a belga.

Las ayudas de Lukaku

El belga ofreció un gran dinamismo en cuanto a las ayudas a la línea de mediapuntas, haciendo un gran juego de espaldas, pudiéndose decir que ejerció el papel de Sanogo pero con una gran diferencia que le caracteriza, su hambre en el área  y su llegada con fuerza desde atrás. Este movimiento fue muy importante a la hora de marcar el único gol del equipo dirigido por el técnico español Roberto Martínez.