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viernes, 11 de abril de 2014

Alcácer emerge en la épica

Las grandes obras del ser humano no solo vienen motivadas por la propia grandeza de estas, el momento en el que este instalada una sociedad determina el impacto de dicha obra. La ilusión, el esfuerzo y la concentración son claves para la consecución de esas cotas personales más altas. Dentro de todas las disciplinas, el deporte es una de las que más incentivan el trabajo en equipo y la política del esfuerzo. Romper un círculo vicioso negativo es provocar una explosión en la gente que te sigue. Significa quitarse un gran peso de encima, lo que posibilita ver las cosas de otro modo y ver recompensado un trabajo bien hecho. Ayer, el Valencia obró una proeza, una machada que activo una alegría dormida durante algunos años, desde que el club de la ciudad del Turia perdió a su última gran camada de grandes jugadores. Alcacer, Fede, Bernat y otros tantos más eran las esperanzas, ahora son el optimismo y la alegría.

Paco Alcácer marcó tres de los cinco goles de su equipo en el partido


Nos encuadramos en una temporada en la que el equipo marcha fuera de puestos europeos, con pocas opciones de clasificación en liga por su irregularidad en dicha competición. En la Copa del Rey el conjunto Che cayó ante el Atlético de Madrid, el defensor del título. Las esperanzas de la temporada residían en la Europa League, donde el equipo apenas había pasado apuros. Hace diez años el Valencia  fue campeón de liga de la Uefa, nada como revalidar el título europeo como homenaje a aquel equipo de Benítez. El Basilea  esperaba en cuartos con la ida en ST. Jakob Park. La primera parte en el partido de ida en Suiza fue un desastre, como así lo definió el central francés Mathieu. El equipo caía 2-0 al descanso, pero en la segunda parte la actitud y la reacción no faltarían. Lo que si se echaría de menos sería el gol. Se generaron ocasiones, pero el gol no llegó. Y con el equipo volcado, Stroker apuntilló a los españoles con el tercero en el tiempo de descuento. Un rotundo 3-0 que no se reflejaba en su totalidad al fútbol practicado.


Sin muchas razones, debido a su pobre empate a cero en el partido de liga de ese fin de semana, en la capital valenciana se fue instaurando un ambiente de remontada. Los medios locales incentivaban una utópica remontada de los suyos. La afición encontraba en esos titulares una venta de humo sin igual. Razones no faltaban para ese pesar. Por si fuera poco, sus dos delanteros se encontraban en una sequía de goles destacable. Alcácer no había marcado en sus últimos cinco encuentros. Vargas era más señalado por las claras ocasiones falladas en la ida y su rival liguero. La noche llegó y una estrella valenciana brillaría por encima de todos: Paco Alcácer. Mestalla respondió, tal vez contagiado por ese ambiente de remontada épica. El partido comenzó con un minuto de silencio previo al juvenil fallecido del Ontinyent.

El Valencia comenzó con una actitud irreprochable de querer ir a por el Basilea. Sin embargo, los suizos contaban con el positivo factor de poder permitirse fallos. Hasta dos, teniendo en cuenta el 3-0 de la ida. Javi Fuego, centrocampista durante toda su carrera futbolística, ejerció como central, al igual que contra el Valladolid. La baja de Senderos y un Ricardo Costa saliendo de lesión obligaron ese cambio táctico. La pareja del ex del Rayo Vallecano fue Mathieu, lo que desembocó en una buena de salida de balón por parte de los dos  y con metros por delante, ya que el Basilea esperaba recuperar y salir rápido. Desde el comienzo, la presión de los hombres de Pizzi sobre el jugador contrario con balón fue asfixiante, realizándola hasta con tres jugadores. Esa presión provocaba numerosas pérdidas de balón y robos del Valencia, desde ahí se parte para explicar su excesivo dominio del encuentro. Pero esa presión bien pudo significar el adiós. Un achique de espacios mal hecho, línea superada y llegada con superioridad que podía convertirse en gol. Afortunadamente para el equipo español, esa situación no se dio en todo el encuentro.  



Keita se hundía  bajo los centrales en repliegue. Lo mismo, pero al contrario hacía Parejo. El faro del Valencia buscaba el balón en posiciones defensivas, se movía con él buscando el envío adecuado, lo daba en largo con precisión y se incorporó al ataque desde la segunda línea. Su partido dista mucho de ese jugador recién llegada del Getafe que se ganó el odio de la afición. El centrocampista es un ejemplo más de como con esfuerzo se consigue un buen rendimiento, y ese rendimiento asegura cariño que desemboca en confianza. Seydou Keita robó muchos balones por medio del sacrificio. Ese sacrificio fue con el que se ganó el título de “niñita” de Pep. Su compromiso esta fuera de lugar. Los robos en el medio también fueron obra de un Javi Fuego que arriesgaba saliendo de la cueva, pero su condición ce centrocampista le ayudaba a realizarlos con una soltura inusual para un centra puro.

Pese a lo relatado anteriormente, en la primera media hora de encuentro el Valencia apenas creó ocasiones claras. El Basilea creaba pavor cuando se acercaba al área del Guaita y eso conllevó a una ligera desconfianza en la grada. La confianza se recuperaría con el primer gol de los Che. La presión colectiva provocó la rifa en largo de un balón, que lo acomodó perfecto Joao. El lateral portugués avanzó con él por el medio, donde se habían generado huecos por la posición en salida del rival. Esa concesión se fusionó con dos cosas: un envío preciso del lateral y un desmarque a la espalda del lateral por parte de Alcácer, aprovechando su posición adelantada ante la salida frustrada. El punta de Torrent acomodó el balón con el pecho y, sin dejarlo botar, definió al primero. Control y definición de delantero destacado.



Mestalla estalló, pero quería más. Joao lo volvió a ver primero. El lateral portugués se entendió perfectamente con Feghouli. Cuando el argelino se venía al medio, arrastraba al marcador dejando espacios por banda que eran aprovechados por las subidas de Joao. Cuando Feghouli se quedaba en la banda, Pereira se metía por el medio, como en el primer gol. Un buen balón en profundidad del luso a un buen desmarque del argelino fue aprovechado por Vargas. El chileno remató de cabeza contra el cuerpo de Sommer y el balón se marchó fuera. En el corner consecutivo, Edu Vargas ganó en el salto a Xhaka y a Schär y realizó un remate perfecto que se coló por la izquierda de Sommer. El balón describió una parábola perfecta. El chileno erró el primer remate, a priori más sencillo, y anotó el segundo, más difícil pero más épico para el momento. Así se llegaría al descanso. Con un Basilea pidiendo minutos para reestructurarse y con un Valencia llevado en volandas por su afición que olía sangre.

El Basilea salió de inicio con un 4-1-4-1, con Frei como mediocentro posicional y con Delgado como delantero titular. El buen rendimiento del delantero en la ida le proporcionó otra oportunidad en la vuelta. Sio esperaba en el banquillo, ya  que Delgado proporcionaba trabajo en presión. Desde el comienzo se pudo observar como Schär y Sauro se emparejaban con los dos nueves valencianistas. Schär fue una gran ayuda por su buena salida de balón, sin embargo sufrió mucho a la espalda, como así se reflejó en el primer gol del Valencia. Die, en repliegue, se colocó como interior. Su físico le permitía ser intenso en la presión y aportar una buena zancada a la hora de salir en velocidad. Degen fue ubicado en la izquierda para aprovechar los balones en velocidad. Los suizos fueron objeto de una gran presión, que les quitó ese colchón que tenían como resultado y despertó la voracidad de los dos nueves valencianistas tras algunas jornadas de sequía.

Parejo fue el faro del Valencia, el encargado de guiar el juego del equipo


Emergió Alcácer


La segunda parte comenzó y Murat Yakin dio muestras del temor que le influían Vargas y Alcácer con un cambio de sistema. Pasó a defender con tres centrales (Schär – Frei – Sauro) y con dos laterales largos. Esos laterales estuvieron muy ayudados por los hombres de banda: Marcelo Silva en la derecha y Die en la izquierda. Elneny y Delgado fueron los hombres del centro en el inicio y Degen paso a ser el punta. Como se podía intuir, Delgado sufría en esa posición centrada, por lo que su cambio no tardó en producirse. Entró Sio por el punta argentino. Con el cambio Degen pasó a la banda, su  posición más natural, y Die al medio, donde menos sufría. Conforme el partido  fue avanzando, Degen se retiró y entró Aliji. En la ida el joven suizo actuó de lateral izquierdo. Hoy actuaría por delante de Safari, ya que Degen estaba agotado y sufría para ayudar a su lateral.



El conjunto de Murat Yakin varió mucho si tenemos en cuenta su once inicial. No se le podrá tachar al turco de técnico inmóvil ante diferentes situaciones. En la segunda parte el equipo local lo intentó con numerosas balones provocados por una presión y agobio constante al rival. El Valencia encerró al Basilea en su propia área, creando peligro por los dos costados y desde el centro. El balón llegó a impactar hasta tres veces en el larguero, la última para hacer más espectacular su cabe el tremendo zapatazo de Alcácer desde la frontal. En una de las muchas faltas laterales, el balón le cayó a Vargas, que dicho sea de paso controló con el brazo. El chileno remató y Sommer volvió a salvar. El guardameta suizo salvó de nuevo a los suyos en un disparo desde la frontal de Alcácer, que tras el palmeo se marchó escupido por el larguero. Joao volvió a fabricar un gol con un envío diagonal preciso. Vargas se desmarcó arrastrando a dos marcadores y dejó el balón con el exterior en la frontal de forma acrobática. Paco llegó con fuerza y, con un zurdazo magistral, el balón acabó en la escuadra derecha de Sommer.

La obra, la proeza estaba fabricada; solo quedaba la guinda. Esta tardaría en llegar. Tras el tercer gol, el Valencia sosegó, se calmó; valorando que si encajaban uno, sería casi imposible marcar otros dos. La prórroga era el objetivo no deseado, ya que el Basilea estaba nervioso y sería en el tiempo prolongado, con más margen, donde se llevaría a cabo el arreón final. Al borde del minuto noventa, el tiempo se paró en el feudo valencianista. Parejo lanzó un preciso balón largo a la espalda de la defensa suiza, agotada y con dificultades para girarse. Alcácer hizo el desmarque y se encontró solo contra Sommer. Lo debió ver tan fácil, el objetivo en su mano, que el último control se le fue y el balón fue rechazado por Sommer. Posteriormente, el balón acabaría de nuevo en la madera para darle un mayor dramatismo a la cosa. El punta valenciano se marchó cabizbajo. Había fallado el gol de la victoria, sin embargo, también era el artífice principal de tal machada. Sus compañeros le consolaron y la prórroga comenzó.

Este gráfico no solo indica el gran número de robos del Valencia, también
que el lado de salida habitual del rival era la derecha. Ahí se ejerció
una presión con muchos hombres


El último empujón


La prórroga era el último intervalo de tiempo antes de la fatídica tanda de penaltis. El Valencia salió contagiado de ese ritmo algo más pausado con el que terminó la segunda parte. Sin embargo, una gran jugada de Bernat por la banda que acabó con un remate de Parejo y de nuevo una parada de Sommer hizo reaccionar a los Che. Jonas había salido en la segunda parte por Fede y Mathieu se había lesionado y había dejado su puesto a Costa. Tras la ocasión del Valencia, dos expulsiones le hicieron creer más que nunca. Marcelo Díaz cometió una estupidez (como ya pasara el año pasado ante el Zenit) que le costó la expulsión. El Basilea estaba con diez. Minutos después, un rifirrafe entre Vargas y Sauro acabó con amarilla para ambos. El Valencia cazó una contra, instantes después, y el central ex de Boca lo frenó con una falta de amarilla. Kasai no se lo pensó y expulsó al central. El Basilea estaba con nueve, en apenas diez minutos y el Valencia debía apretar más que nunca.



Los penaltis se convirtieron en objetivo prioritario para los suizos. El Valencia no especuló y fue a cuchillo a por el pase a semifinales. Piatti declinó los quince últimos minutos de encuentro. La entrada de un jugador eléctrico y fresco ante una defensa que por falta de efectivos dejaba muchos espacios fue muy bien vista por Pizzi. En una de esas Piatti recibió solo en la izquierda. Metió el sprint hasta la línea de fondo y puso el centro raso. Alcácer volvió a ganar la partida a la defensa con un gran desmarque al primer palo que combinó con un no menos buen remate entre las piernas de Sommer. La locura se desató en Mestalla. Un canterano había marcado un Hat – Trick en uno de los partidos más exigentes e importantes de la temporada. El de Torrent no se escondió y hasta Axel Torres desde la cabina de comentaristas expresó que es una posibilidad su selección para el Mundial de Brasil.




Había que defender, porque un gol del Basilea echaba por  tierra todo el trabajo anterior. No obstante, llegó el quinto de otro chaval de la casa que había cuajado un encuentro sensacional. Bernat sacó su definición de jugador atacante y batió por alto a Sommer, que pese a recibir cinco fue el más destacado de los suizos. El árbitro pito el final a los tres minutos, pero Mestalla estaba de fiesta desde el gol del lateral izquierdo. Hacía bastante tiempo que la afición valencianista no se encontraba con una noche mágica. Ayer se festejó el pase como si de un título se tratara. Muchos de ellos no solo celebraban el pase, se alegraban por el nacimiento del nuevo estandarte valenciano: Paco Alcácer.


Christian Sánchez de la Blanca Portillo |  

viernes, 4 de abril de 2014

El gran tapado destroza al Valencia



Los valencianistas se las prometían muy felices cuando llegaron a Basilea. Aparentemente, partían como favoritos ya solo por nombres, pero si a esto se le añadía que el partido se jugaría sin afición –y, por tanto, se perdería el factor campo- y las bajas de su equipo rival –aunque el equipo de Pizzi también tenía sus bajas, quizás no eran tan significativas-, llegaban con la esperanza de sacar un gran resultado del St. Jakob Park. Nada más lejos de la realidad. El tapado de esta Europa League arrolló al Valencia como quiso y deja la eliminatoria casi sentenciada con solo la ida. 

Onces del encuentro



La previa del partido llegaba marcada, principalmente, por las bajas en ataque del Basilea. Tanto Marco Streller como Giovanni Sio, los dos delanteros centro del equipo, estaban ausentes para este encuentro, por lo que Murat Yakin se tuvo que reinventar como pudo para hacer una alineación competente con lo que tenía. Y lo hizo. Y tanto si lo hizo. 

Como cabía esperar, alineó un 4-3-3 en el que introdujo a Matías Delgado, generalmente centrocampista ofensivo, de falso nueve, mientras que los dos extremos fueron Stocker y David Degen, en izquierda y derecha respectivamente. Lo que consiguió con esto el equipo fue obtener mucha movilidad en posiciones ofensivas y dar espacios para la llegada desde segunda línea de compañeros más atrasados, sobre todo los laterales, que aprovecharon los espacios en banda que dejaban las internadas de los extremos para subir al ataque y centrar al área.

Ataque del Basilea durante la primera parte.


Los movimientos en ataque de los locales fueron, aunque variados, muy claros. En lo que se basó esta ofensiva fue en los espacios en la parte más adelantada que dejaba Delgado al atrasar su posición. Tanto si bajaba a la posición de centrocampista ofensivo o si caía un poco a la banda, los hombres que le acompañaban ponían también en marcha sus automatismos. Era David Degen quien se desmarcaba hacia la posición de delantero centro, dejando espacio por esa banda a su hermano Philipp. Por la otra banda, Stocker no tenía una tendencia tan marcada, ya que se movió por toda esa zona con bastante libertad. Pese a esto, también permitió las subidas del lateral de su banda, Aliji, que, pese a su juventud, firmó una gran actuación. Además, también contaron con las llegadas de los dos interiores, Xhaka y Díaz, que desorientaron a la defensa che. Todo esto sumado a la temprana lesión de Senderos, cosa que hizo que el Valencia se quedara sin centrales y tuviera que entrar Barragán en su lugar, hizo que el partido se decantara más a favor del Basilea.




En esta jugada vemos algunas cosas de las que hemos comentado. Se forma un triángulo en la banda derecha. Delgado (azul) baja para dejar espacio a D. Degen (rojo), que a su vez posibilita la incorporación de su hermano (amarillo). La defensa se desorienta y David aprovecha esto para desmarcarse en profundidad y esperar el pase en largo del lateral. También vemos a Stocker, más centrado, esperando segunda jugada. La acción termina en una caída de Degen en el área en la que se reclama penalti.

Así llegó la mayor parte del peligro durante todo el primer tiempo por parte de los dos equipos, ya que el Valencia, en los primeros 45 minutos, no creó nada de ataque quitando alguna jugada aislada sin demasiada historia. 

El primer tanto del Basilea no se hizo esperar más y llegó en el minuto 34. Fue un golazo de Matías Delgado, que hizo un trabajo enorme durante todo el partido y que culminó con dos goles importantísimos para las aspiraciones suizas en esta Europa League. El argentino no estaba teniendo nada de suerte durante esta temporada y, de hecho, solo había marcado un gol en copa, por lo que este encuentro le sirvió mucho para rehacerse y coger confianza de nuevo. En el aspecto táctico, el gol llegó después de juntarse, otra vez, tres jugadores en banda derecha. Esta vez, pero, fueron el interior, el delantero y el lateral:



En este caso, D. Degen (rojo) ya se sitúa de delantero centro desde el inicio de la jugada -no se desmarca en el último monento-, aprovechando el movimiento hacia atrás de Delgado (azul). Aquí, como antes, P. Degen (amarillo) vuelve a aprovechar el espacio que dejan sus compañeros para llegar casi hasta la línea de fondo y dar el pase a Delgado, que anota desde fuera del área. Aquí se introduce la llegada del interior, Marcelo Díaz, que combina con el lateral mediante una pared para evitar la presión.

Y así sucesivamente, y las llegadas del Basilea eran constantes y azotaban a la defensa valencianista, que no sabía por donde salir de ahí. Seguramente, fue la primera parte en la que los ches se vieron más superados en mucho tiempo. Enfrente, tenían a un rival que muchas veces es infravalorado pero que en este partido volvió a demostrar que si siempre está luchando con los más grandes en Europa es por algo. Y con el segundo gol dio el golpe de autoridad definitivo.


Este segundo gol nos deja muchísimas cosas que resumen muy bien la primera parte, por lo que lo vamos a desglosar por partes para hacer más sencilla la explicación:

-En esta ocasión, los suizos decantan todo su ataque al costado izquierdo. Esto lo vemos, por ejemplo, en las posiciones de los dos extremos (rojo). Mientras que el extremo izquierdo está en su posición, dispuesto a centrar, el extremo derecho, Degen, ha cambiado casi de banda y ha arrastrado hasta dos jugadores que están pendientes de él (flechas blancas), que son el central Mathieu y el mediocentro defensivo Keita. 

-La línea negra marca la defensa del Valencia. Muchos se preguntarán quién es ese jugador que queda descolgado. Es Paco Alcácer, el delantero. Ejemplo de la desorganización del Valencia en defensa. Y esto no le quita méritos al Basilea, todo lo contrario, los suizos provocaron que los de Pizzi estuvieran tan perdidos en muchos momentos del partido.

-El lateral izquierdo, Aliji, también se incorpora al ataque y, esta vez, se mete por dentro y deja la banda libre para el extremo Stocker, al contrario de lo que vimos en los anteriores casos.

-La jugada viene de un error en la salida de Joao Pereira, que intenta empezar la jugada él solo y acaba perdiendo el balón. La pelota le llega a Stocker, que ve que Delgado está libre de marca gracias a que Degen había arrastrado al central y a que Juan Bernat no llega a tiempo ya que le coge a contrapié cuando ya se disponía a avanzar con la salida de su homónimo en la banda derecha.


En la segunda mitad, el escenario del encuentro cambió bastante. El Valencia empezó a apretar más en campo rival por la necesidad de marcar un gol que equilibrara un poco la eliminatoria y el Basilea, como es lógico, se mostró más conservador, pues el resultado que figuraba en el electrónico le era increíblemente favorable.

Los visitantes empezaron a tener más llegadas y tuvieron hasta cuatro ocasiones de gol, pero acusaron la falta de acierto en los metros finales. Mientras tanto, Murat Yakin metía cada vez más centrocampistas para dominar el juego ahí, tanto en lo creativo como en lo físico. Con estos cambios modificó un poco la formación y movió a algunos jugadores de posición, pero volvió a acertar en todo. Sin duda, el entrenador del Basilea fue el mejor del partido por delante de cualquier jugador, y difícil que es con el partidazo que hicieron sus discípulos. Metió a Frei en lugar de Philipp Degen, metiendo así al suizo en el medio del campo y enviando a Xhaka en el lateral derecho que ocupaba el sustituido. Después, dio entrada a Elneny, otro mediocentro, y sacó al que teóricamente estaba ocupando la posición de delantero centro, Matías Delgado. El equipo, ahora así, se quedó sin referencia en ataque. Para finalizar, con la lesión del central Schär, que volvió a demostrar que es un defensa de talla mundial pese a su juventud, retrasó la posición a Frei y metió a Embolo de centrocampista, pese a ser delantero y haber entrado en las quinielas de la previa como posible sustituto de Streller en el partido.

 Pese a haber destacado anteriormente los buenos movimientos ofensivos del Basilea, en el medio del campo también trabajaron muy bien, sobre todo Serey Dié, al que nunca se le reconoce tanto porque hace el trabajo sucio y Xhaka, que estuvo muy bien y volvió a enseñar su polivalencia, demostrando, con todo esto, que merece estar en la lista de mundialistas de Suiza.

Formación del Basilea durante los minutos finales.

Poco cambió, por su parte, la composición del Valencia. El cambio de Piatti por Fede Cartabia no alteró nada las posiciones de los jugadores en el campo, pero sí es verdad que el equipo estuvo mucho más en campo contrario y se arriesgó, buscando un gol que les diera alguna esperanza de cara a la vuelta. Pero este gol no llegó.



Hasta siete jugadores del Valencia llegaron a atacar en el último tramo del enfrentamiento buscando el ansiado tanto. La imagen nos muestra la definitiva. Al estar tan volcados, dejaron muchos espacios atrás, y, como Mathieu había subido el balón, se quedaron con un solo central para defender, por lo que un balón largo les sorprendería. Y esto hizo. Perdieron el balón en posiciones muy adelantadas y la jugada pilló desprevenida a la defensa, por lo que Stocker se anticipó ante Barragán -que, recordemos, no es central- y acabó definiendo con una vaselina magistral para poner un resultado aún más redondo en el marcador para delirio de la afición, que, pese a no poder asistir al encuentro, les acompañaron en todo momento como durante toda la temporada.

Así pues, el equipo que más ha sorprendido en competiciones europeas durante los últimos años vuelve a hacer algo grande, dando un paso de gigante para acabar eliminando al Valencia en Europa League y clasificarse para semifinales. Habrá que ver, ya que aún se tiene que jugar la vuelta, pero está claro que los RotBlau han encarrilado a la perfección estos cuartos. Y quizás va siendo hora de tener un poco más de consideración a este equipo, porque ya hace años que no es una sorpresa, sino una mera realidad.

jueves, 13 de marzo de 2014

Espectáculo en octavos

La ida de octavos de final nos deja partidos de distintos contrastes para la vuelta. El Valencia lo tiene relativamente sencillo tras la goleada en Bulgaria al Ludogorets. El sorpresivo conjunto revelación parece prepararse para despedirse de la competición que le ha dado a conocer. El inédito derbi sevillano se ha saldado con “sorpresa”, ya que el Betis defenderá en el Villamarin el 0-2 conseguido en el Pizjuan. La Juve se la jugará en el Franchi ante una Fiorentina que plantó cara y el Oporto pega primero ante el Napoli tras la victoria por 1-0 en Do Dragao.

Suiza y Austria, dos países con multitud de cosas en común por su cercanía, asistían al primer asalto de la eliminatoria entre sus dos conjuntos más poderosos. El Red Bull Salzburgo no pudo repetir la machada ante el Ajax y el resultado de 0 a 0 en St. Jakob Park muestra el desarrollo del encuentro. Los de Jonathan Soriano atacaron más y mejor, pero se encontraron con Sommer, futuro guardameta del Monchedgladbach. El danés se marcó un gran partido, recordando las grandes hazañas que encumbraron en esta competición al club suizo.

El partido de Portugal se resolvió con un solitario gol de Jackson Martínez, el más que posible sustituto en la punta de lanza de Colombia en el Mundial tras la lesión de Falcao. El resultado es, sin duda engañoso. Los italianos atacaron y se volcaron en ataque, explotando sus mejores virtudes, pero la mala suerte se alió con los celestes y no pudieron marcar gol en casa de los dragones. El Oporto llegaba, pero con menos claridad. Sin embargo, tras el gol del ariete colombiano, la renta pudo ampliarse tras una carambola en el área de Reina. El guardameta español pasa un momento dulce, salvando puntos en Serie A y puede que la eliminatoria en la Europa League.



El Valencia no tuvo apenas problemas en Bulgaria. Los de Pizzi se presentaron en Sofia con un gol tempranero que allanó el camino. Dominó y convenció incluso con diez jugadores. Keita fue expulsado en la jugada que pudo marcar el devenir del encuentro. Alves solventó una pena máxima más y empieza a ser más destacable que el balón acabe dentro de la portería cuando se le lanza un penalti al brasileño. Fede, tras una contra perfecta del Valencia y Senderos, tras un corner mal defendido por los búlgaros, apagaron la pasión de los jugadores del Ludogorets que se vinieron arriba tras la expulsión de Keita.

El único conjunto inglés que queda en la competición, el Tottenham, deberá realizar una machada en Da Luz si quiere jugar los cuartos de final. El conjunto de Sherwood cayó en el Line por 1 gol a 3. Una defensa tan adelantada como suicida, permitió el primero de un rápido y preciso Rodrigo. El balón parado dominó lo que quedaba de partido. Eriksen con un gran gol de falta directa y Luisao por dos veces tras lanzamientos a balón parado, fueron los demás goleadores del encuentro.



La jornada anterior de Serie A nos dejó un Juventus Fiorentina algo descafeinado, pero el de hoy fue completamente distinto. Los de Conte se pusieron por delante muy pronto y se marcharían al descanso ganando por la mínima, pese a que la renta pudo ser mayor, ya que los líderes de la Serie A generaron bastante peligro bien solventado por Neto. En la segunda parte el guion cambio. La Fiore acumuló muchos hombres técnicos en el medio: Borja Valero, Pizarro, Aquilani, Ilicic, Mati Fernández… Esa conjunción de un mismo tipo de jugador generó dominio en la primera mitad y dominio aprovechado en la segunda. Cuesta creer que el empate llegara tras un balón largo. Mario Gómez salió, ganó la espalda a la defensa y definió ante Buffon, dejando el partido abierto para la vuelta en el Artemio Franchi.




AZ y Anzhi se enfrentaban en Holanda con los cuartos en el punto de mira. Ambos no tienen posibilidades en sus ligas. Es más, los rusos andan en último lugar de su competición. La huida de los cracks atraídos por los millones no ha sentado nada bien en Majachkalá. El encuentro tuvo poco donde destacar. El resultado final pudo ser distinto si se hubiera concedido el gol fantasma del Anzhi, yo tengo mis dudas, pero ahí se encontraba el polémico juez de área. Un penalti lanzado y anotado por Johansson proporciona una pequeña ventaja a los holandeses.

Sevilla se ha engalanado para vivir dos derbis en una semana frenética. El primer duelo se lo ha llevado el Betis, por sorpresa por el abultado resultado y por su situación en la liga. Bien es cierto que las sensaciones verdiblancas han ido a más en los últimos encuentros. La victoria en el Pizjuan puede ser aprovechada como un empujón en Liga. El Sevilla no tuvo casi opciones interiores en la primera mitad por una buena colocación verdiblanca y por una no menos mala presión arriba. Sin embargo, el desgaste de los de Calderón hizo mella en el segundo tiempo. El Sevilla se lanzó pero no pudo concretar. El Betis aguantó, con el partido fuera de sus manos, y cazó una contra que le permite soñar con los cuartos.


Gerland acogió el encuentro entre el Lyon y el conjunto checo del Viktoria Plzen. Los checos se adelantaron primero en el marcador aprovechándose de las facilidades que concede la defensa del Lyon. Sin embargo, los franceses reaccionaron. Fofana anotó el primero y el último. El primero en jugada parada y el último llegando desde segunda línea. La remontada francesa estuvo liderada por un francés que lleva pegando fuerte algún tiempo: el canterano Lacazette. El segundo punta francés propició con sus buenas conducciones el tercer gol, además de anotar el segundo con su pierna menos buena. Los de Lyon tienen todo a favor de cara al enfrentamiento en la República Checa.




Christian Sánchez de la Blanca Portillo |